En tiempos de pantallas omnipresentes, lecturas fragmentadas y pocos libros en muchas casas, las escuelas mendocinas buscan volver a una escena simple pero poderosa: alguien que lee y otros que escuchan. No es casual.
El mes será destinado en las escuelas a generar espacios de experiencias colectivas para esta actividad, como una forma de aprendizaje y sociabilidad.
En tiempos de pantallas omnipresentes, lecturas fragmentadas y pocos libros en muchas casas, las escuelas mendocinas buscan volver a una escena simple pero poderosa: alguien que lee y otros que escuchan. No es casual.
La Dirección General de Escuelas (DGE) decidió convertir abril en el mes de la lectura en voz alta, una apuesta que combina calendario internacional, estrategia pedagógica y la intención de reinstalar la palabra compartida como motor del aprendizaje.
La iniciativa, que involucra a estudiantes de todos los niveles y modalidades, se organiza alrededor de dos fechas clave del calendario literario mundial: el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, el 2 de abril, y el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, el 23. Entre esos hitos, las escuelas desplegarán actividades que buscan mucho más que cumplir con una efeméride.
Es que hay que tener en cuenta que la DGE está enfocada en trabajar fuertemente la lectura y la comprensión lectora, con la implementación del Censo de Fluidez Lectora y como política de Estado a través del PEAM, el Plan Estratégico de Alfabetización, implementado por ley en Mendoza.
Estarán involucrados estudiantes de todos los niveles obligatorios de la provincia. En Nivel Inicial, serán 50.648, en Primaria 219.550 y en Secundaria 168.032. Esto suma un total de 438.230 alumnos. Además, participarán estudiantes de educación especial, de adultos y el resto del sistema por lo que se superarán los 500.000 alumnos.
“Esta propuesta está centrada en transformar el aula como un espacio de escucha activa y participación”, explicó la directora de Planificación de la Calidad Educativa, Nélida Maluf. Pero el objetivo va más allá de las paredes del aula: “También esta iniciativa intenta transformar no solo el aula sino otros espacios que rodean a la escuela. El material que se presenta fue elaborado por el equipo técnico de alfabetización y todas las direcciones de línea que conforman la DGE”, agregó.
El programa propone intervenciones diferenciadas según la edad. En el nivel Inicial, el foco estará puesto en “el despertar de la palabra”, ese primer vínculo con los sonidos, los ritmos y las historias. En Primaria, la clave será el encuentro: generar espacios de lectura compartida que fortalezcan la escucha y la conversación. En Secundaria, en tanto, la apuesta se desplaza hacia el rol activo de los estudiantes como mediadores y creadores, atravesados por las nuevas tecnologías.
En ese marco, los recursos están disponibles en el portal educativo, en la biblioteca de pequeños y grandes lectores, para quienes quieran acceder, incluso con la intención de acercarlos a las familias.
La decisión de dedicarle un mes completo no es menor. Apunta a correr la lectura del lugar de actividad ocasional o aislada y convertirla en una práctica sostenida, institucionalizada y transversal a todas las áreas del currículo. En otras palabras, que leer en voz alta deje de ser un momento excepcional para convertirse en un hábito y una experiencia colectiva.
Desde la DGE destacan que la lectura en voz alta es una herramienta esencial para el desarrollo de la conciencia fonológica y la fluidez lectora, pilares del programa. Esta acción educativa genera vínculos pedagógicos como fomentar el hábito de escuchar y compartir textos literarios en el aula y en cualquier contexto, refuerza el vínculo entre docentes y alumnos, creando una comunidad de lectores.
También fortalece el desarrollo cognitivo y emocional. Esta práctica permite que el estudiante acceda a textos que aún no puede leer de forma autónoma, ampliando su vocabulario y su capacidad de comprensión auditiva y crítica.
Al dedicar un mes específico, se busca que la lectura no sea una actividad aislada, sino una práctica sistemática, institucionalizada y transversal a todas las áreas del currículo.
Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), publicado en 2022 y basado en las pruebas PISA 2018, destacó la disminución de la cantidad de libros físicos en los hogares y lo vinculó al mayor o menor éxito en las trayectorias académicas.
En tanto, un informe de la organización Argentinos por la Educación, basado en respuestas de estudiantes de 6º grado del Operativo Aprender 2023, reveló que en Mendoza 14 de cada 100 chicos no tienen libros en sus hogares, mientras que 65 de cada 100 tienen menos de 20. Esta proporción (65%) supera la media nacional (59%).
“Leer nos cambia y eso ya es una forma de cambiar el mundo”, es la frase de Daniel Pennac, reconocido escritor y docente francés, con la que se encabeza la página web de la biblioteca digital de la DGE. Este es un gran recurso que pueden aprovechar las familias que quieran sumar esta actividad compartida y ganar, además, un buen momento.
“Te invitamos a leer, alcanzar libertad de pensamiento, encontrar diversidad de criterios y ampliar horizontes de significación. Todos tenemos un recorrido lector para compartir, todos podemos contribuir a contagiar amor por la lectura”, interpela el espacio que busca facilitar el acceso gratuito a lecturas para chicos y adolescentes.
El portal, enmarcado en el programa Leamos Juntos, divide los textos en dos secciones: pequeños lectores y grandes lectores.
En la primera se ofrecen 57 títulos, entre los que hay clásicos como Alicia en el País de las Maravillas, El mago de Oz, El libro de la selva, Heidi o Mafalda, además de trabalenguas, poesías, adivinanzas y cuentos.
La sección para grandes lectores cuadruplica la oferta, con 246 propuestas que incluyen desde Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca, hasta Martín Fierro, Frankenstein, La Odisea y relatos de humor y tradición oral argentina. La oferta es amplísima y para todos los gustos.
El acceso es libre y gratuito a través del sitio www.mendoza.edu.ar/leamos-juntos.