24 de noviembre de 2025 - 00:10

Los 100 años del teatro Independencia y sus increíbles anécdotas: Gorbachov, elefantes y 100 ventiladores

Cine, bailes, “vías de escape” y animales en escena: el pasado sorprendente de un ícono mendocino que fue un centro de pensamiento filosófico e ideas políticas.

Su existencia reúne anécdotas tan insólitas como elefantes entrando por la platea, bailes de con cien ventiladores encendidos, funerales de Estado y visitas de figuras que marcaron el rumbo mundial, como Mijaíl Gorbachov.

Detrás de la reconstrucción de esa trama se encuentran el historiador Gustavo Capone y la periodista cultural Patricia Slukich, quienes se abocan a reunirla en un próximo libro que relatará la trayectoria del emblemático edificio inaugurado el 18 de noviembre de 1925. Convocados por la Subsecretaría de Cultura, allí hilan no solo sus hitos más emblemáticos, sino también la manera en que el teatro participó en la construcción de la idiosincrasia local.

“Realmente el Teatro Independencia ha sido un testigo del desarrollo socio-político-cultural del ideario conceptual de la Mendoza que se quería construir. La verdad que a mí me sorprendió un montón eso”, resume Slukich. Y añade: “Fue un lugar donde se construye la identidad mendocina, pero proyectada o inserta en el contexto argentino y en el contexto internacional”.

Un teatro pensado para el pueblo

Declarado Monumento Histórico Nacional en 2011, el Independencia sobrevivió a un incendio en 1963 y atravesó cuatro restauraciones sin perder su esencia. Aunque su fachada neoclásica y su interior italiano podrían asociarlo a un uso elitista, los investigadores subrayan que desde su origen fue concebido para las clases populares.

Teatro Independencia 100 años
El teatro Independencia cumple 100 años.

El teatro Independencia cumple 100 años.

Slukich remarca que, a diferencia de lo que puede esperarse, en sus primeros años “no había tantos conciertos o espectáculos para las élites (…) el criterio del teatro era un criterio completamente popular”.

Ese espíritu tenía correlato territorial: la Mendoza de mitad del siglo XX era conocida como “la Suiza argentina”. “Este mote tenía que ver con lo que el teatro Independencia generó como construcción cultural identitaria para la provincia, una cultura absolutamente innovadora, moderna, a tono con los tiempos occidentales”, explica.

El proyecto original: ópera, hotel y casino

Capone detalla que la administración de Carlos W. Lencinas impulsó la construcción del Independencia contratando a los hermanos Faustino y Mauricio da Rosa, quienes por entonces administraban el Teatro Colón. La obra formaba parte de un ambicioso plan que incluía un hotel y un casino.

El teatro se inauguró el 18 de noviembre de 1925 con la ópera La emigrada, de Vicente Martínez Cuitiño, interpretada por la Compañía Argentina de Dramas y Comedias.

Cine, bailes y 100 ventiladores

Con la llegada de la Sociedad Angeloni y Compañía en 1928, el teatro pasó a promocionarse como “Cine Theatre Independencia: arte – moralidad – confort”. Proyectaba cine mudo con orquesta en vivo y publicaba en los diarios listas de asistentes clasificadas por género.

Teatro Independencia 100 años
El teatro Independencia cumple 100 años

El teatro Independencia cumple 100 años

Cada entrada incluía un número para la rifa de un proyector Pathé, y la sala presumía sus innovaciones técnicas: “El único teatro que tiene puertas de escape para el público y los artistas, telón de amianto y tanque de lluvia para incendios”. Para los bailes de carnaval se anunciaban 100 ventiladores para mantener fresca la sala.

Elefantes en la sala del teatro Independencia

Para la periodista uno de los datos más curiosos y sorprendentes está asociado a la presentación en el lugar del circo de la compañía Spadoni que llegó en 1928. Remarcó que en aquel momento los circos eran muy importantes como espectáculos para la sociedad y que este, como otras propuestas, daban cuenta del carácter popular que tenía el espacio.

El asunto es que hacer ingresar un circo al teatro no era tarea fácil, por lo cual se levantaron todas las butacas de la platea para que pudieran ingresar los animales como, por ejemplo, elefantes y caballos. También los implementos para otro tipo de puesta, como la de los trapecistas, y hasta se colocó arena, como en cualquier circo.

También llegó luego otra compañía de circo italiana que era la compañía Podestá, pero que llegó con una propuesta de cerca de 10 obras de teatro. Es que contó que por aquel entonces las compañías llegaban con lastres voluminosos como la escenografía y el vestuario. Por eso era usual que se quedaran entre uno y dos meses en el lugar, ofrecieran espectáculos variados y se presentaran todos los días.

Fue en ese contexto que llegó a Mendoza Margarita Xirgu, en 1938. La actriz y directora teatral española llegó pensando en quedarse unas semanas pero la asunción del franquismo en España la empujó a quedarse más tiempo por lo que quedó asentada en la provincia.

El teatro donde también hubo velorios

El Independencia fue además escenario de ceremonias cívicas y funerales públicos. Entre tantas otras cosas, en la sala del Independencia también se realizaron velorios. Según describe el historiador, en 1926 se hizo un sentido homenaje en el escenario mayor del teatro al ex gobernador Lencinas, con motivo de cumplirse seis años de su fallecimiento, con discursos de funcionarios y dirigentes, ofrendas florales y bandas militares. También se efectuó un funeral cívico a José Félix Uriburu, el presidente argentino fallecido en París el 29 de abril de 1932.

Centro político y de propaganda

Capone destaca que el teatro no solo abrirá sus puertas para actividades artísticas o culturales sino también a hechos políticos, militares y sociales fueron también reflejados en la sala a través de reuniones netamente políticas, conferencias y películas, que tomaban incluso tónica de propaganda.

Era común la invitación al Teatro Independencia de historiadores para brindar charlas, seguramente motivadas por la Junta de Estudios Históricos de Mendoza.

Incluso llegó a tener presencia allí un personaje político mundial de enorme relevancia como Mijaíl Gorbachov. Capone relata que tuvo una breve aunque agitada jornada en Mendoza el 3 de diciembre de 1992. “El carismático ex líder soviético junto a Raisa (su esposa), cumplieron un apretado programa de actividades que incluyó una visita a la Casa de Gobierno, un paseo por el parque General San Martín, un almuerzo en una bodega de Maipú, una conferencia ante un colmado Teatro Independencia, donde además recibió un Doctorado Honorífico otorgado por la Universidad Nacional de Cuyo”, detalla.

Teatro Independencia 100 años
El teatro Independencia cumple 100 años

El teatro Independencia cumple 100 años

“Gorbachov vino a explicar de qué se trataba la perestroika en los 90. O sea, cuando el mundo vuelve a cambiar paradigmáticamente su fisonomía, cae la Unión Soviética, uno de los lugares donde Gorbachov explicó qué era, qué significaba que Rusia dejase de ser la Unión Soviética para convertirse de nuevo en Rusia ¡fue el teatro Independencia!”, destaca Slukich.

“A mí lo que me parece una locura es que le cambien la fisionomía al teatro para hacer entrar algo que no es propio del teatro” resalta nuevamente Slukich antes de contar que en los 30 se hizo allí la convención del Partido Demócrata. Asistieron autoridades locales y nacionales y “sacaron todas las butacas de la platea también, como con el circo, pero pusieron todas las mesas para una super mega cena, vinieron todos los políticos de Mendoza y del país, y en el escenario que tocaba la orquesta”, contó.

Epicentro del pensamiento filosófico

Una de las características que más resaltan los investigadores es la importancia de este lugar más allá de lo netamente cultural. Es que por un lado se había pensado como un lugar de encuentro de la sociedad en general con propuestas de espectáculos accesibles a toda la comunidad.

Pero justamente esta apertura también se asociaba a que se había concebido como un entorno al cual llegarán referentes de los paradigmas filosóficos, ideológicos y políticos de la época no solo de escala nacional sino también a nivel mundial.

Ambos mencionaron la trascendencia de la visita del filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset, quien estuvo en Mendoza con su esposa. “En esos primeros años de su apertura, fue un hito cultural la conferencia que, sobre el tema “Caracteres de nuestro tiempo”, pronunció el filósofo al cumplirse el tercer aniversario de inaugurado el Teatro”, apuntó Capone. En su exposición se refirió a aspectos distintivos y problemáticos de la corriente de la época y el surgimiento de una nueva sensibilidad que, a diferencia del sentimiento de finitud de épocas pasadas, intuye la ausencia de “tiempos definitivos y cristalizados”.

En la década del 20 visitaron la sala del teatro mayor de Mendoza, escritores como Alfredo Bufano o el pensador hindú Jiddu Krishnamurti, quien no solo llenó la sala, sino que también hubo que poner parlantes para el público que no ingresó al teatro y que cubría gran parte de la Plaza Independencia.

Un congreso y un premio Nobel

Allí también se hizo, entre el 30 de marzo y el 9 de abril de 1949, un Congreso de Filosofía que tuvo trascendencia nacional e internacional, ya que llegaron importantes referentes mundiales. “Lo cierto fue que la idea original llegará a las más altas esferas del gobierno nacional, representado en este tiempo por el presidente Juan Domingo Perón, quien tendrá una notoria presencia, destacándose en su discurso en el Teatro Independencia, el trascendente concepto de “Comunidad Organizada”, apunta Capone

También estuvo allí el premio Nobel peruano, Mario Vargas Llosas. Los apuntes del historiador dan cuenta de que visitó tres veces la provincia de Mendoza. La primera vez fue en 1995. En aquella primera ocasión, el Teatro Independencia volvió a ser la cita de la gala para el escritor y pensador latinoamericano. Fue invitado a dar una conferencia ante mil personas que colmaron el teatro para hablar sobre "Los desafíos de fines de siglo. La cultura de la libertad",

LAS MAS LEIDAS