Hoy, ahí, donde el aire cambia de ritmo, donde la montaña respira hondo, donde la cordillera se convierte en la columna vertebral de Latinoamérica. Hoy, ahí, en la cordillera de los Andes, el cóndor andino volvió a abrir las alas.
La hembra de cóndor encontrada en Tunuyán fue liberada en el Manzano Histórico después de que fuera rehabilitada en el Ecoparque Mendoza.
Hoy, ahí, donde el aire cambia de ritmo, donde la montaña respira hondo, donde la cordillera se convierte en la columna vertebral de Latinoamérica. Hoy, ahí, en la cordillera de los Andes, el cóndor andino volvió a abrir las alas.
Fue liberada la Reserva Natural Manzano Histórico la hembra de cóndor andino que había sido rescatada un distrito de Tunuyán, y rehabilitada durante dos semanas en el Ecoparque Mendoza.
Personal de Fauna Silvestre y guardaparques posicionan la jaula en la ventana del Paso Portillo Piuquenes.
Hoy, desde muy temprano, el operativo de la liberación fue coordinado entre la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente, Fundación Bioandina. Fundación Cullunche, Fundación SOS Acción Salvaje, Subsecretaría de Ambiente de Nación, Policía de Seguridad Rural, y Aerolíneas Argentinas.
A más de 4.000 msnm, el contexto se convertía en hábitat para el ave, Se eligió la ventana del Paso Portillo - Piuquenes para esta reinserción del ave, ya que es considerado un sector de altura que presenta condiciones óptimas para facilitar el retorno del ave a su entorno natural. Para quienes estuvieron presentes, el silencio se volvió un acuerdo colectivo: nadie debía interrumpir el momento en que la hembra recuperada “volviera a llamar hogar” a la altura profunda.
Momento en que se abre la jaula del cóndor andino.
Antes de abrir la jaula, se realizó una breve ceremonia tradicional que generó una fuerte carga simbólica. Allí, como parte del ritual, fue bautizada con el nombre Nurum, “la que viene a sanar”, un gesto que acompañó el pedido de permiso a los cuatro puntos cardinales y a los guardianes del lugar. “Se pidió permiso a los cuatro puntos cardinales y a los guardianes del lugar. Cuando abrió las alas y despegó, hubo mucha emoción. Fue un momento muy significativo para todos los que estábamos ahí”, dijo Carina, integrante de Manzano Cultural.
Ceremonia previa, en la que se pide permiso a los cuatro puntos cardinales antes de abrir la jaula.
“Nos pidieron que hiciéramos silencio para que la cóndor pudiera salir sin alterarse. Después se realizó la ceremonia y, cuando colocaron la jaula al borde del acantilado, extendió las alas y salió volando inmediatamente”, relató Luciano Jesús Cubillos, uno de los presentes, al describir la paciencia y el ambiente de calma que requirió el proceso previo a la liberación. Mientras que, desde la Fundación Piedra Libre, Yagua remarcó la importancia ecológica del animal en la cordillera: “El cóndor no mata; limpia. Su presencia es fundamental para el equilibrio del ecosistema. Verlo volver a su territorio es un hecho muy relevante”.
Días atrás, el 3 de noviembre, su aterrizaje había sido poco afortunado al caer sobre el techo de una casa en Los Árboles. El aviso del vecino activó el protocolo para la atención de fauna silvestre. Guardaparques del Área Natural Protegida Manzano Histórico – Portillo Piuquenes y personal de la Policía Rural del Valle de Uco fueron al lugar para contener al ave y realizar su traslado seguro hacia el Ecoparque provincial, donde recibió atención veterinaria especializada.
Apenas ingresó al Ecoparque se le realizó una evaluación clínica completa que incluyó análisis hematológicos, bioquímicos, determinación de plomo en sangre y radiografías. Desde prensa de Gobernación confirmaron que el animal presentaba un buen estado sanitario general, con un peso de 8,9 kg (adecuado para una hembra adulta silvestre) y sin lesiones óseas. Como medida preventiva, el equipo veterinario inició un tratamiento para quelación de plomo mientras se aguardaban los resultados de las muestras enviadas a laboratorios de Buenos Aires. Dichas muestras fueron trasladadas por Aerolíneas Argentinas en el marco del Programa Nacional de Conservación del Cóndor Andino, del cual Mendoza forma parte activa.
Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza, explica el procedimiento previo a la liberación.
Los resultados confirmaron que no había intoxicación por plomo. Por la evolución clínica, los especialistas estimaron una intoxicación leve por agroquímicos, ya metabolizada al momento del análisis final. Durante su estadía, la hembra fue trasladada desde el área de cuarentena a un recinto de mayor tamaño acondicionado con rocas, altura y una pileta, diseñado para reproducir condiciones naturales y evitar la impronta humana. Allí pudo alimentarse por sí misma, bañarse y recuperar su conducta silvestre.
Luego de un tratamiento coordinado entre la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente, se completó el período de rehabilitación necesario para que el ave pudiera ser liberada. Una vez constatada la recuperación total y el comportamiento adecuado, el equipo técnico definió la reinserción del ejemplar en el mismo territorio donde había sido hallado. El objetivo fue favorecer su reintegración al ecosistema de alta montaña y reducir el riesgo de desorientación.
“Este es un caso testigo más del cambio de paradigma que está llevando adelante el Ecoparque Mendoza. Hoy, gracias a un trabajo interdisciplinario, pero en particular al personal que ejerce con vocación su profesión en este centro de rehabilitación para nuestra fauna silvestre, es que esta condorita ha podido volar nuevamente a su hábitat natural”, destacó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.