6 de marzo de 2026 - 00:00

La Vía Blanca vuelve a llenar de luz y magia las calles del Centro

El desfile de las reinas departamentales en sus carros iniciará hoy a las 21. Miles de mendocinos y turistas abrirán con ellas los festejos centrales de la Vendimia.

La Ciudad de Mendoza se transforma esta noche, una vez más, en el epicentro de un ritual que trasciende el tiempo y conecta a un pueblo con su tierra. Con la complicidad de una luna que parece detenerse para observar, la Vía Blanca de las Reinas inaugura otro de los momentos mágicos del calendario vendimial. Este año, la celebración cobra un tinte aún más solemne y emotivo, ya que se conmemora el 90º aniversario de la Fiesta Nacional de la Vendimia.

El inicio de los festejos tuvo lugar el pasado fin de semana en Lavalle con la tradicional Bendición de los Frutos, pero es la llegada de la Vía Blanca y el Carrusel lo que desata el fervor popular en las calles céntricas. A partir de las 21, el desfile nocturno convierte las arterias principales en un río de luces, música y alegría. Los carros alegóricos transportan a las 18 representantes departamentales, quienes, envueltas en el brillo de sus atributos, saludan a una multitud de mendocinos y turistas que aguardan el paso de su favorita.

El recorrido de la Vía Blanca iniciará en la intersección de las calles San Martín y José Vicente Zapata. Desde allí, la caravana de luz avanzará hacia el Norte hasta Las Heras, continuará por Chile hasta Sarmiento y se dirigirá hacia el Oeste para culminar en Belgrano.

Recorrido Vía Blanca 2026

Cada metro del trayecto es una exhibición de creatividad y tradición, donde cada carro busca representar la esencia de su departamento, desde los paisajes de montaña hasta la laboriosa calma de las zonas rurales.

Competencia por la excelencia estética

Más allá del fervor popular, el desfile alberga una competencia técnica y artística de alto nivel. El Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE ha convocado nuevamente al concurso del mejor carro vendimial, una instancia que premia la originalidad y la coherencia estética de las propuestas municipales. El jurado tiene la tarea de evaluar criterios rigurosos como la iluminación, la música representativa y la disposición de la reina y su corte en la estructura.

El cuerpo de jurados está conformado por expertos como Franco Marchionni (Colegio de Arquitectos), Alejandra Marcela Alcaíno (INV), Estela San Sebastián (Corenave), Laura Isabel Yanzón (UNCuyo) y Néstor Ladrón de Guevara, quien preside el tribunal. Los premios consisten en $3.750.000 para el primer puesto y $2.250.000 para el segundo, cuyos resultados se revelarán el sábado tras la culminación del Carrusel.

Precisamente, el Carrusel, que iniciará a las 9 desde los portones del parque General San Martín, complementa la magia nocturna con el colorido del sol mendocino, recorriendo Emilio Civit, Chile y San Martín hasta su desconcentración en Colón. Ambos eventos, de acceso libre y gratuito, son el preludio del Acto Central y la esperada elección de la soberana nacional.

Un origen marcado por el azar y la tormenta

Para comprender la magnitud de la Vía Blanca es necesario viajar al pasado y descubrir que su nacimiento fue, en gran medida, un accidente del destino. Aunque la oficialización de la Fiesta Nacional de la Vendimia se produjo en 1936 bajo el impulso del gobernador Guillermo Cano y su ministro Frank Romero Day, las raíces de la celebración se hunden en el siglo XIX. En aquellos tiempos, se celebraba la "Fiesta de las Chinas" en galpones coloniales, donde inmigrantes y nativos brindaban con vino nuevo al final de la cosecha, iluminados apenas por lámparas de grasa.

Sin embargo, la Vía Blanca como desfile nocturno nació de un imprevisto climático. El 27 de marzo de 1939, Mendoza debía celebrar su desfile habitual, pero una fuerte tormenta obligó a suspender el Acto Central. Ante la emergencia, la elección de la reina tuvo que realizarse de forma inusual un sábado en el Salón de los Espejos del Plaza Hotel, sin el desfile previo que la tradición ya empezaba a demandar.

Buscando una solución para no privar al pueblo de ver a sus representantes, las autoridades decidieron que el desfile de carros se llevara a cabo el lunes posterior a la elección, aprovechando la frescura de la noche. El éxito de aquella jornada nocturna fue tan rotundo que la Vía Blanca se incorporó definitivamente a los actos oficiales. Hoy, 90 años después de aquel inicio formal, el desfile sigue siendo ese instante suspendido en el tiempo donde, bajo la mirada de la luna, Mendoza reafirma su amor por la tierra y sus tradiciones.

LAS MAS LEIDAS