La ola de calor dejó al servicio eléctrico cerca del récord histórico de consumo en Mendoza

El apagón masivo de ayer evidenció los efectos de la alta demanda en jornadas con temperaturas muy elevadas. De todas formas, están previstas en el normal funcionamiento del sistema. El agua sufrió inconvenientes ajenos a la distribución.

La ola de calor dejó al servicio eléctrico cerca del récord histórico de consumo en Mendoza
Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

El apagón general que ayer afectó a vastos sectores de Mendoza evidenció los problemas que está ocasionando la prolongada ola de calor a las empresas encargadas de transportar y distribuir la energía eléctrica y el agua. Y, por ende, luego a los usuarios, que se acercaron al récord histórico de consumo.

A las 12.20 de ayer los mendocinos advirtieron bajas de tensión y luego el servicio eléctrico dejó de funcionar por completo durante varias horas, prácticamente en la totalidad de los departamentos de la provincia. Según indicaron desde Edemsa, a las 15.30 el servicio se empezó a restablecer por sectores y por completo alrededor de las 16. Pero horas más tarde sectores de Tupungato, Rodeo de la Cruz (Guaymallén) y Godoy Cruz continuaban sin suministro.

Desde el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, en conjunto con el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), confirmaron que el corte fue por una falla del sistema de transporte nacional. “Debido a la alta demanda de energía y al no funcionamiento del ciclo combinado Luján de Cuyo, hubo un colapso parcial de energía a cargo de Distrocuyo”, indicó el ministerio en un comunicado. “El nivel bajó de 1.600 MW a 400 MW”, se especificó.

Existen tres sectores en el circuito energético: la generación de energía -con centrales hidroeléctricas como Yacyretá, Chocón, Piedra del águila, los Nihuiles-, el transporte y la distribución de energía. El evento que dejó sin luz a los mendocinos ayer se ocasionó en los dos primeros eslabones de la cadena: la generación y el transporte.

Las elevadas temperaturas registradas en los últimos días, dentro de una histórica ola de calor que se extenderá por algunas jornadas más, son las que generan inconvenientes en el normal suministro del servicio. “El calor afecta a algunos equipos, que no alcanzan a enfriarse durante la noche al no bajar la temperatura. En el sistema de transporte todo el sistema funciona así, pero en particular los transformadores, que bajan la tensión que usamos, que son 132.000 voltios”, explicó Gustavo Dondero, director de Operación y Mantenimiento de DistroCuyo.

“Los transformadores bajan el nivel de tensión, pero lo hacen a través de un núcleo de hierro abrazado por conductores de cobre, aislados y sumergidos en aceite, que funciona de aislante y refrigerante. Tienen unos radiadores para eliminar el calor pero, si el ambiente está muy caliente, no se puede evacuar el calor. Entonces el transformador no se enfría, se empieza a calentar cada vez más y puede ocurrir que fallen en el extremo o que salga una alarma de temperatura que anuncia que hay que bajar la carga para no reventar”, detalló a Los Andes, didáctico.

“Si mi transformador está al 100% y tengo una alarma de temperatura, se debe bajar la demanda y las distribuidoras deben hacer cortes porque, si no, el transformador se quema”, sentenció Dondero.

Las sofocantes jornadas llevaron a la provincia a estar cerca de superar el consumo máximo registrado. El récord histórico se registró el 13 de enero de 2022, con 1.231 megavatios a las 15 horas. Mientras que la máxima registrada este año se dio el último lunes, con una marca de 1.130 megavatios a las 14.30, según detallaron desde DistroCuyo. “Hoy (por ayer) seguramente iba a ser superada si no hubiese sido por este evento”, analizó Dondero en referencia al apagón.

“Hay una alta demanda y altas temperaturas, pero no es algo que no hubiéramos previsto. Está dentro de lo que pasa en verano. La ola de calor actual es lo único que no está dentro de lo previsto, pero las instalaciones tienen un rango, no es que están siempre al límite, así que el sistema está dentro de la normalidad con calor”, apuntó una fuente del sector de distribución.

“Lo que ocurre es que las instalaciones no descansan durante la noche, es decir, cuando baja el consumo y bajan las temperaturas, estas no descienden lo suficiente como para que las líneas alcancen a enfriarse, con lo cual los transformadores, cuando arranca el día, vuelven a iniciar con cierto grado de temperatura. Esto no provoca nada, pero puede haber una mayor probabilidad de que haya una falla”, añadió.

Las condiciones meteorológicas llevan a las empresas de transporte y distribución de energía a tomar ciertos recaudos. “Hay medidas preventivas: los cortes programados por mantenimiento, que se realizan para cambiar fusibles, líneas, cables, morsetas sobre las instalaciones y se hacen todos los días. Eso se intensifica a partir de octubre, y en noviembre se implementa el Plan Verano, con mayores tareas de mantenimiento en toda la red hasta febrero. Parte de ese plan implica la restricción de francos del personal cuando hay una contingencia, refuerzo de guardias, contratación de operarios extra, alquiler de camionetas y de grupos electrógenos”, detallaron desde la distribuidora Edemsa.

“Las medidas preventivas que tomamos consisten en un mantenimiento muy riguroso de todos los equipos para esta época. Sabemos que van a estar muy exigidos, entonces hacemos todos los mantenimientos que consideramos necesarios para tener todos los equipos en servicio. Ahora, una falla puede ocurrir y este tipo de eventos puede volver a ocurrir en estos días”, especuló el director de DistroCuyo consultado.

“El calor repercute negativamente en todo esto, sin ninguna duda. Por eso el uso racional de la energía siempre es bueno, pero en estos momentos es estrictamente necesario. No le pedimos a la población que no use el aire acondicionado, pero que lo haga de forma racional, que cierre las puertas, que no use la iluminación que no sea necesaria, que si puede sacar consumos del horario pico, que es cuando hace calor, lo haga”, aconsejó Dondero.

El suministro de agua, condicionado por otros factores

El servicio de agua potable se ha visto afectado por una serie de contingencias ajenas al proceso de distribución. Desde Aguas Mendocinas indicaron que el calor en sí no afecta el normal abastecimiento de gua potable. “Hemos tenido una secuencia de situaciones ajenas a Aguas Mendocinas desde la semana pasada. La apertura de compuertas del dique Potrerillos para bajar el nivel del embalse, las maniobras en el Cipolletti por la búsqueda de un joven en el río Mendoza, y ahora el corte de energía. Las dos primeras afectaron en forma directa la producción en las plantas potabilizadoras, y la última las perforaciones y bombeos, con la consiguiente afectación del servicio”, explicaron desde la empresa estatal.

Además, las severas tormentas de los primeros día de la semana pasada generaron un alto nivel de turbiedad y mucho material de arrastre en arroyos y ríos que proveen de agua cruda a los establecimientos potabilizadores del Gran Mendoza. Eso llevó a que salieran de producción, con la consecuente falta de agua o baja presión en algunos sectores.

“Las reservas en el establecimiento potabilizador Benegas se encuentran en recuperación, luego de las fluctuaciones de agua cruda en los canales de ingreso. Algunas zonas de Dorrego aún están con baja presión en el servicio de agua potable. Personal de la empresa se encuentra trabajando para restablecer el servicio”, indicó Aguas Mendocinas en un comunicado ayer.

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