25 de septiembre de 2026 - 23:06

La fragilidad en adultos mayores se puede predecir 4 años antes: cómo es la tecnología argentina premiada en la ONU

Permite detectar el deterioro físico y la pérdida de autonomía para prevenir riesgos. De qué se trata AVIA, el desarrollo pionero creado en el país.

En medio del debate global sobre los alcances y los riesgos de la inteligencia artificial, una innovación nacida en Argentina acaba de mostrar el costado más virtuoso de la tecnología aplicada a la vida cotidiana: la posibilidad concreta de anticiparse al deterioro físico de los adultos mayores antes de que las señales de envejecimiento sean irreversibles.

Se trata de AVIA (Algoritmo de Validación de Independencia y Autonomía), una herramienta desarrollada por la Fundación Cuidados de Salud que acaba de ser distinguida como WSIS Prizes 2026 Champion en la categoría E-health por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el organismo especializado de las Naciones Unidas (ONU).

El foco del desarrollo apunta a resolver un problema estructural de los esquemas sanitarios tradicionales: la respuesta tardía. Gran parte de los sistemas sanitarios actuales recién empieza a intervenir cuando el deterioro de la persona mayor ya se consumó, es decir, tras sufrir una caída, atravesar una internación, perder movilidad o cuando el paciente requiere asistencia directa para sus tareas cotidianas.

Tecnología argentina: Desarrollaron AVIA, un algoritmo premiado por la ONU que predice la fragilidad en adultos mayores con 4 años de anticipación.

Tecnología argentina: Desarrollaron AVIA, un algoritmo premiado por la ONU que predice la fragilidad en adultos mayores con 4 años de anticipación.

Ahí es donde la tecnología propone dar un giro conceptual. “El objetivo es sencillo de explicar, aunque complejo de conseguir: identificar a quienes presentan mayor riesgo antes de que pierdan su independencia”, señala Fernando Gril, director del proyecto. En ese sentido, creen que podrá ayudar a que las personas ganen años de autonomía.

Qué puede detectar la inteligencia artificial en adultos mayores

El reconocimiento internacional tuvo lugar en Ginebra durante el WSIS Forum 2026. Allí se entregó el diploma oficial, valorando el aporte directo del proyecto argentino a los objetivos trazados por la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información. La Fundación Cuidados de Salud es una organización argentina sin fines de lucro que desarrolla iniciativas vinculadas con innovación en salud, envejecimiento saludable, formación, investigación y tecnologías aplicadas al cuidado.

“Con AVIA queremos intervenir antes. A partir de variables de salud, funcionales y sociales, nuestro algoritmo utiliza machine learning para estimar anticipadamente el riesgo de fragilidad y pérdida de autonomía en personas mayores”, detalla Gril sobre la lógica del desarrollo.

El sustento técnico de AVIA no es improvisado. El algoritmo se nutrió del procesamiento de más de 20 años de datos longitudinales sobre envejecimiento humano mediante aprendizaje automático. Esta base de información le permite evaluar el escenario individual y estimar la probabilidad de que una persona entre en una etapa de fragilidad con una ventana de previsión de hasta cuatro años.

Durante las fases previas de prueba e implementación, el sistema alcanzó una sensibilidad cercana al 75% al momento de precisar e identificar a las personas que se encontraban verdaderamente en situación de riesgo.

La inteligencia artificial puede ayudar a ganar años de autonomía

El desarrollo utiliza inteligencia artificial predictiva con un objetivo específico: reconocer patrones asociados con fragilidad y pérdida de autonomía para apoyar estrategias preventivas. No busca reemplazar la evaluación de un profesional de la salud ni tomar decisiones terapéuticas de manera autónoma.

AVIA fue concebido para poder incorporarse progresivamente a estrategias de atención primaria, telemedicina, cuidados domiciliarios y programas de envejecimiento saludable.

Su aplicación puede contribuir a identificar poblaciones con distintos niveles de riesgo y orientar acciones preventivas antes de que se produzca una pérdida significativa de autonomía.

“El verdadero potencial de la inteligencia artificial en salud no está solamente en automatizar lo que ya hacemos. Está también en permitirnos ver antes lo que hoy vemos demasiado tarde”, afirma Gril.

El desafío adquiere particular relevancia frente al envejecimiento de la población. Para la Fundación, el objetivo no pasa solamente por extender la expectativa de vida, sino por lograr que las personas puedan conservar durante más tiempo su independencia y calidad de vida.

“Si conseguimos utilizar los datos y la inteligencia artificial para extender no solamente los años de vida, sino también los años de autonomía, estamos frente a una aplicación tecnológica con un enorme impacto social”, agrega.

Cómo surgió el desarrollo argentino premiado en la ONU

El origen de la herramienta surgió en las líneas de investigación de la Fundación Cuidados de Salud, enfocadas en explorar el potencial de la inteligencia artificial para preservar la autonomía de los adultos mayores y mejorar su calidad de vida.

Posteriormente, el proyecto experimentó una etapa decisiva de aceleración en LABIC, en la Universidade da Coruña (España), espacio donde sumó perspectiva internacional y cruce interdisciplinario.

De vuelta en el país, el equipo técnico continuó profundizando la precisión del sistema hasta llevarlo a la práctica concreta. La herramienta completó con éxito una prueba piloto dentro del Hospital General de Agudos J. M. Piñero de la Ciudad de Buenos Aires, logrando validar el comportamiento del algoritmo dentro del circuito real de la atención médica diaria.

El debate por el uso de la inteligencia artificial

La distinción llega en medio de una discusión mucho más amplia sobre el rol de la inteligencia artificial en ámbitos sensibles como la salud: la calidad de los datos, los sesgos algorítmicos, la privacidad, la explicabilidad y los límites que deberían tener las decisiones automatizadas.

Para el equipo de AVIA, estos desafíos obligan a discutir no solamente cuánto puede hacer la inteligencia artificial, sino también para qué problemas conviene utilizarla y bajo qué condiciones. “La inteligencia artificial no toma la decisión por el profesional. Puede ayudarnos a identificar patrones en los datos y a detectar antes situaciones que hoy muchas veces descubrimos demasiado tarde”, señala Gril.

“La discusión no debería reducirse a si la inteligencia artificial es buena o mala. La pregunta es qué decisiones queremos ayudar a tomar con ella, con qué evidencia y manteniendo siempre a las personas en el centro”, sostiene Gril.

Tras este reconocimiento, la Fundación Cuidados de Salud trabaja en una nueva etapa orientada a ampliar la validación de AVIA en diferentes poblaciones, generar nuevas experiencias de implementación y establecer alianzas con instituciones sanitarias, académicas y organismos públicos.

AVIA puede probarse online

La herramienta está disponible públicamente para conocer su funcionamiento y realizar una evaluación.

Más información y acceso a AVIA:

avia.cuidadosdesalud.org.ar

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