Marzo en Mendoza es sinónimo de vendimia, vino y fiesta. En el marco de la celebración de nuestra identidad y el trabajo colectivo, las propuestas artísticas y turísticas llenan el calendario cultural.
A través de la agenda vendimial, la soberana maipucina apunta a generar conciencia, diálogo y herramientas para prevenir la violencia entre pares.
Marzo en Mendoza es sinónimo de vendimia, vino y fiesta. En el marco de la celebración de nuestra identidad y el trabajo colectivo, las propuestas artísticas y turísticas llenan el calendario cultural.
En este escenario, Maipú vuelve a colocar sobre la agenda vendimial un tema que trasciende lo protocolar: la prevención del bullying como compromiso social.
No es la primera vez que Maipú elige destacar estos eventos con iniciativas con gran impacto social, y este año la reina busca marcar un hito: “Quiero declarar el 2026 como el año de la prevención del acoso y promover una convivencia más respetuosa en escuelas y espacios sociales”, manifestó la soberana maipucina, Julieta Crespi.
La iniciativa parte de una premisa clara: la violencia entre pares no es un problema aislado ni exclusivo de las escuelas, sino que atraviesa redes sociales, barrios, clubes y espacios cotidianos. Es por eso que el Municipio considera fundamental prevenir, acompañar y generar herramientas para resolver conflictos de manera respetuosa.
Así, el proyecto “Guardianes de la convivencia” busca generar juegos, charlas, actividades reflexivas y espacios de diálogo en donde los niños, niñas, adolescentes y personas adultas construyan acuerdos de buen trato, se cuiden entre sí y aprendan a resolver conflictos de manera respetuosa.
Julieta lleva adelante con mucha seguridad y compromiso su proyecto, ya que toca una fibra sensible en su historia. “En mi infancia sufrí burlas por mi altura. Hoy entiendo que el bullying no siempre es un hecho aislado: es sistemático, repetido y puede tener consecuencias muy profundas”, explicó.
Esta propuesta se complementa con las políticas impulsadas desde el municipio. A través del programa “Maipú Libre de Bullying”, la Municipalidad de Maipú desarrolla talleres en escuelas secundarias públicas, clubes deportivos y escuelas de verano, ampliando el abordaje más allá del ámbito estrictamente escolar. Esta iniciativa tuvo un alcance masivo durante 2025, llegando a más de 21 mil estudiantes con un trabajo territorial atravesado por una perspectiva integral.
En este contexto, la figura de la Reina adquiere una dimensión que excede la tradición. La corona funciona como altavoz de problemáticas que atraviesan a la sociedad. “Ser reina no es solo ir en el carro o participar de un acto. Es representar a tu departamento todo el año y trabajar en una causa concreta”, señaló la soberana, ilusionada con dejar una huella positiva en el pueblo mendocino.
En un contexto donde los episodios de violencia entre pares se vuelven recurrentes, que la prevención forme parte de la agenda vendimial no es un dato menor. Se trata de un gran avance para la resignificación del rol de la Reina, no solo como una representante cultural sino como una embajadora que escucha y actúa para mejorar la convivencia social.