Ignacio Haudet, director de biodiversidad y ecoparque de la provincia de Mendoza dialogó con "Hermoso caos", programa de Aconcagua Radio y anticipó el plan de contingencia ambiental para la provincia, además avanza con la reglamentación de la Ley de Arbolado Público, que amplía la autonomía de los municipios y establece nuevas medidas para proteger el bosque urbano, prevenir riesgos y garantizar la reposición de ejemplares.
Ante la inminente llegada del fenómeno de "El Niño" y la reglamentación de la modificada Ley de Arbolado Público, el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, analizó los desafíos climáticos de la provincia, la descentralización de facultades a las comunas y la urgencia de repensar el bosque urbano mendocino.
En el marco de la mesa de contingencia ambiental para afrontar un "verano atípico" marcado por tormentas y abundantes precipitaciones asociadas al fenómeno de "el niño", el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, fue categórico respecto a la postura que debe tomar el Estado y la ciudadanía: "Es para ocuparse". Ante las alertas emitidas por la Dirección de Hidráulica, Haudet remarcó la importancia de estar preparados y coordinados operativamente.
"Este plan de contingencia no solo se centra en la infraestructura urbana, sino también en el impacto sobre la fauna silvestre, cuya interacción con las zonas urbanas se intensifica durante eventos climáticos extremos".
"Cuando hay mucha nieve, muchos animales están bajando a ciertos sectores... empiezan a pasar esas interacciones producto de esta situación climática", advirtió el funcionario, citando el reciente rescate de una guanaca herida como ejemplo de la necesidad de mantener activa la capacidad operativa de respuesta.
Una reforma por la autonomía local y el cuidado del árbol
La gestión del arbolado público atraviesa una transformación clave tras la modificación de cuatro artículos de la Ley de Arbolado Público (N° 7874). Aunque la provincia mantiene el dominio originario del recurso natural, la reglamentación otorga mayor libertad y capacidad de acción inmediata a los municipios. "Lo que se buscaba es que los municipios tuviesen tal vez una mayor autonomía a la hora de la actuación... se les ha otorgado ahora mucha más libertad para decidir y actuar, haciendo una planificación", explicó Haudet. El funcionario hizo hincapié en que este nuevo esquema exige a las comunas presentar un plan de gestión proyectado a cuatro años, bajo una premisa fundamental: "El árbol es un ser vivo, hay que tener planificado, no poner un árbol y ya está". Esta descentralización de funciones fue consensuada a través de mesas técnicas con especialistas de cada comuna y aprobada por amplia mayoría legislativa. "Con la nueva reglamentación, los municipios asumen la jurisdicción exclusiva y el poder de policía sobre el arbolado en calles, avenidas, plazas y paseos. Esto incluye tareas de conservación, poda, erradicación y reposición, además de la facultad de sancionar conductas nocivas".
Ejemplares de riesgo y planificación histórica
Uno de los puntos más críticos de la gestión urbana es el tratamiento de los árboles secos o decrépitos. Utilizando los datos del censo realizado en 2020 y la plataforma digital "mi árbol", el gobierno provincial notificó a los municipios sobre la ubicación de ejemplares en situación de riesgo inminente. Haudet aclaró que "las intendencias siempre han tenido la obligación y la potestad de retirar estos forestales secos sin necesidad de autorizaciones previas cuando comprometen la seguridad pública". El funcionario también reflexionó sobre los errores de planificación en el pasado que hoy representan un peligro, como la presencia de especies inadecuadas en zonas de alta circulación. "Lamentablemente, los últimos episodios han sido bastante graves porque han producido un daño que es irreparable, que es la vida de algunas personas". En ese sentido, señaló la problemática de ciertos accesos viales donde históricamente se plantaron eucaliptos por criterios estéticos: "Al eucalipto se le caen las ramas casi por nada... habrá que pensar y repensar ciertos accesos viales y ciertos lugares para ver qué árbol realmente hay que colocar y no tener estos problemas".
Normas más estrictas para preservar el patrimonio forestal
La nueva normativa busca "detener el deterioro del bosque urbano mediante un estricto régimen de reposición y penalidades. A partir de ahora, por cada árbol que un municipio erradique, existe la obligación de plantar al menos tres nuevos ejemplares para asegurar la sustentabilidad del bosque urbano a largo plazo", explico Haudet. Asimismo, la reglamentación estipula "fuertes multas para los ciudadanos que realicen podas no autorizadas, cortes de raíces sin supervisión, talas o cementación de nichos de riego, acciones que pasan a ser consideradas formalmente como faltas graves".
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