La inteligencia artificial ya impacta en empresas, sectores productivos y modelos de trabajo. Su avance plantea oportunidades concretas, pero también desafíos culturales, estratégicos y humanos. Ese será uno de los ejes del Ciclo Pilares IA.
El especialista anticipa su participación en el Ciclo Pilares IA y analiza cómo la inteligencia artificial transforma empresas, trabajo y sectores productivos.
La inteligencia artificial ya impacta en empresas, sectores productivos y modelos de trabajo. Su avance plantea oportunidades concretas, pero también desafíos culturales, estratégicos y humanos. Ese será uno de los ejes del Ciclo Pilares IA.
Organizado por Los Andes junto a Polo TIC Mendoza, se realizará el jueves 25 de junio, desde las 8.30 h, en Hilton Mendoza Hotel. La jornada abordará la “Inteligencia Artificial y su aplicación en empresas” y contará con la conferencia plenaria de cierre de Fredi Vivas.
CEO de RockingData, profesor e ingeniero especializado en Inteligencia Artificial, Vivas es autor de los libros “Generación IA”, “Invisible” y “¿Cómo piensan las máquinas?”. En la previa del encuentro, analizó las oportunidades de la IA en sectores productivos, el cambio cultural dentro de las organizaciones, los riesgos de la IA generativa y el potencial de Mendoza para incorporar estas tecnologías.
Diario Los Andes: Pilares IA abordará Energía y Minería Tech, AgrifoodTech, Logística e Industria 4.0 y HealthTech. ¿Dónde ve hoy las oportunidades más concretas de aplicación?
Fredi Vivas: En cada uno de esos sectores hay algo en común: operaciones complejas, con mucha variabilidad y donde una mejor decisión tomada antes vale muchísimo dinero. Ese es exactamente el punto donde la IA tiene más para dar.
En energía y minería, la oportunidad más concreta está en la optimización de operaciones en tiempo real. Detectar cuándo va a fallar un equipo antes de que falle es algo que ya está pasando y que cambia completamente la ecuación de costos operativos.
En agrifood, la oportunidad está en anticipación: clima, rendimiento de cultivos, trazabilidad y gestión de la cadena de frío. Sabemos que el agro en América Latina tiene una brecha enorme entre la cantidad de datos que genera y la capacidad de usarlos para tomar mejores decisiones. Ahí hay un gran valor sin explotar.
En logística e industria 4.0, el foco está en visibilidad y predicción. Saber qué va a pasar con tu cadena de suministro antes de que pase, optimizar rutas, reducir inventario sin aumentar riesgo. Son todos problemas que tienen décadas y que hoy tienen nuevas soluciones.
En healthtech, contrariamente a lo que muchas veces se piensa, la oportunidad más inmediata no está en el diagnóstico clínico, que es muy complejo y regulado, sino en todo lo que rodea la atención: gestión de camas, predicción de demanda, adherencia a tratamientos y eficiencia administrativa. Hay sistemas de salud que pierden recursos enormes en fricciones que la IA puede reducir y que harían que los profesionales de la salud pudieran estar más enfocados a la atención humana y personalizada del paciente.
Para Vivas, la implementación de inteligencia artificial no depende solo de herramientas. También exige liderazgo, conversaciones internas y una cultura capaz de aprender.
—¿Cómo se trabaja ese cambio cultural puertas adentro?
—El entusiasmo y el temor coexisten hoy porque la gente no sabe bien qué lugar va a ocupar en el nuevo esquema. Y mientras esa pregunta no tiene respuesta, el temor gana. Como en muchos otros aspectos de la vida. Por eso, el cambio cultural no empieza con capacitación ni con herramientas, empieza con claridad y planteos realistas. Los líderes tienen que poder decirle a su organización hacia dónde van, aceptar cierta incertidumbre en la definición de qué va a cambiar y qué no, y qué se espera de cada persona en los distintos momentos del proceso.
Lo que funciona en la práctica es hacer que la gente “toque” la IA en problemas propios, reales, del día a día y no en demos genéricas. Cuando alguien resuelve con IA algo que le costaba dos horas, el temor se transforma en otra cosa. La experiencia directa muchas veces es el mejor argumento cultural que existe. Este proceso sin dudas requiere de tiempo, dedicación, conversaciones sinceras e inversión.
—¿Qué rol deben asumir los líderes empresariales frente a esta transformación?
—El liderazgo en esta etapa tiene que ser explícito porque ya no alcanza con aprobar presupuesto y delegar en tecnología. El CEO, el directorio y la alta gerencia tienen que estar visiblemente comprometidos con la transformación porque la organización lee señales. Si la IA es prioridad solo en el discurso pero no en las decisiones, el mensaje real es que no es prioridad.
—¿Qué habilidades humanas se vuelven más importantes?
—Las que la IA no puede replicar bien: el juicio, la empatía, la capacidad de leer contextos ambiguos y la creatividad aplicada a problemas nuevos. Pero agregaría una que se subestima: la capacidad de síntesis. En un mundo donde la información abunda y la IA puede generar contenido infinito, la habilidad de comunicar con claridad se vuelve extraordinariamente valiosa. Y también el pensamiento crítico. Porque la IA comete errores (por ahora) con mucha confianza: quien no puede evaluar un output, quien acepta todo lo que le devuelve el sistema, está en problemas. Y la empresa también estará en problemas.
—¿La IA reemplaza capacidades o las amplifica?
—Reemplaza tareas y amplifica capacidades, ambas. Pero la diferencia importa mucho. Hay tareas repetitivas, predecibles y de bajo valor agregado, que la IA va a hacer mejor y más rápido que las personas. Eso ya está pasando y sólo se va a incrementar. Pero una tarea no es una persona. Las personas que entienden esto y se enfocan en aplicar criterio, en construir relaciones y en tomar decisiones con consecuencias reales, esas personas no son reemplazadas. Son amplificadas.
En sus libros, Vivas abordó la inteligencia artificial desde distintas perspectivas: la explicación técnica, la ficción y la reflexión sobre el vínculo entre personas y sistemas inteligentes.
—En “Generación IA” propone pensar una integración entre humanos y máquinas. ¿Qué significa pertenecer a una generación atravesada por la inteligencia artificial?
—Significa que somos la primera generación que tiene que aprender a regular la confianza con algo que no es humano pero que actúa, en muchos contextos, de manera muy parecida. Las investigaciones más recientes muestran que cuando esa confianza se rompe en cualquier dirección —cuando delegamos de manera acrítica o cuando subestimamos lo que la IA puede aportarnos— perdemos lo mejor de la alianza.
Está la bibliografía y la cultura del reemplazo y de la aumentación. La narrativa del reemplazo nos paraliza, nos hace competir contra algo que no tiene sentido combatir. La narrativa de la aumentación nos pone en acción: ¿cómo uso esto para hacer mejor lo que solo yo puedo hacer? En gran medida, depende de cada uno de nosotros tomarla.
—¿Cuál es el principal mito sobre la IA que todavía hace falta discutir públicamente?
—Que la conversación sobre IA es una sola conversación. ¡Porque no lo es! El problema que tenemos hoy es que la opinión pública redujo la IA a un solo producto —un chatbot conversacional— y, además, la discusión pública está dominada por el miedo: escenarios distópicos, pérdida de empleo, descontrol. Es un loop del terror que nos impide ver lo que realmente pasa.
Lo que falta discutir es la magnitud real de lo que está pasando. La IA está transformando la agricultura, la medicina, la movilidad, la ciencia y la educación. Mientras seguimos debatiendo si ChatGPT tira resultados falsos o no, hay algoritmos que detectan enfermedades antes que los médicos, sistemas que optimizan el uso del agua en el agro y modelos que ya aceleran el descubrimiento de proteínas que llevaban décadas sin resolverse.
—¿Qué expectativas tiene sobre su participación en Pilares IA en Mendoza?
—Vengo a Pilares IA con la expectativa de que sea un espacio de reflexión real. Me interesa la conversación que está teniendo lugar puertas adentro de las organizaciones, la que no aparece en los comunicados de prensa: cómo un directivo decide qué automatizar y qué no, cómo incorpora perfiles nuevos sin perder lo que ya funciona y cómo lidera una transformación cuando no tiene todas las respuestas.
Los espacios que reúnen empresas, startups y sectores productivos son valiosos exactamente cuando dejan de ser vidrieras y se convierten en lugares donde se comparte lo que no salió, lo que costó, lo que todavía no está resuelto. La IA aplicada tiene fricciones, tiene curvas de aprendizaje y tiene resistencias culturales que ninguna herramienta resuelve sola. Cuando eso se pone sobre la mesa entre pares, el aprendizaje es exponencialmente mayor.
Mendoza tiene algo que pocas provincias tienen en la misma combinación: agroindustria consolidada, industria vitivinícola con proyección global, logística regional y una base de talento técnico que no para de crecer. Esa matriz productiva es exactamente el tipo de entorno donde la IA genera impacto real y medible.
Pilares IA se realizará el jueves 25 de junio, desde las 8.30, en Hilton Mendoza Hotel. El encuentro contará con cuatro verticales temáticas: Energía y Minería Tech, AgrifoodTech, Logística e Industria 4.0 y HealthTech. Además, culminará con la conferencia plenaria de Fredi Vivas.
Los asistentes podrán optar por una entrada que contempla la participación en una vertical temática, coffee break y conferencia plenaria, o acceder únicamente a la conferencia de cierre del especialista en inteligencia artificial.
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