Preparativos provinciales para el verano: el Gobierno de Mendoza avanza en trabajos de limpieza y acondicionamiento de cauces y defensas aluvionales. Foto: Gobierno de Mendoza
Las explicaciones en torno al asunto se asocian al cambio climático y el aumento de fenómenos de mayor intensidad.
A fines de enero de este año, la provincia experimentó una de las tormentas más severas del último tiempo: precipitaron 60 mm en pocas horas, lo que representa el 30% de los 200 mm anuales que Mendoza registra como promedio histórico.
Pero ahora se suma el fenómeno de El Niño, que ya se ha instalado, y anticipa un verano “pasado por agua”.
“El escenario asociado a El Niño refuerza la necesidad de abordar el funcionamiento de los sistemas hidráulicos de manera integral. Las precipitaciones previstas por encima de los valores habituales constituyen una variable, pero no la única”, señala la Dirección de Hidráulica local.
En ese marco, detalla que la nieve acumulada en la cordillera representa una reserva de agua que posteriormente se incorpora a las cuencas durante el deshielo. La intensidad y velocidad de ese proceso, junto con las temperaturas y las precipitaciones que puedan producirse, inciden en la evolución de los caudales.
Por eso -asegura- las intervenciones desarrolladas durante 2026 no se limitan a responder a emergencias. Una parte sustancial corresponde a mantenimiento preventivo, recuperación de cauces, protección de márgenes, reconstrucción de defensas y eliminación de obstáculos que reducen la capacidad hidráulica.
Condicionantes diversos frente a las tormentas
En una nota con Los Andes sobre el escenario futuro y cómo esperan que responda la infraestructura, Pablo Rodríguez, ingeniero civil y responsable de la Dirección de Hidráulica provincial, defendió su comportamiento. Dijo que, aunque los canales fueron llenos, esos colectores funcionaron bien.
El funcionario detalló que el área metropolitana cuenta con una red de 220 kilómetros de colectores aluvionales diseñados para captar los grandes escurrimientos del piedemonte y evitar que afecten a la población, además de cuatro diques de atenuación de crecidas de 15 metros de alto.
Preparativos provinciales para el verano: el Gobierno de Mendoza avanza en trabajos de limpieza y acondicionamiento de cauces y defensas aluvionales. Foto: Gobierno de Mendoza
Sin embargo, Rodríguez reconoció que el sistema funcionó al límite y advirtió que existen condicionantes críticos de cara al próximo verano. En este sentido, hay factores clave que amenazan su capacidad de respuesta.
El crecimiento urbano, el aumento de las superficies con asfalto y fallas de diseño, conforman un paquete complejo frente al aumento de las lluvias.
Al expandirse los grandes conglomerados urbanos, “se impermeabiliza mucho el suelo, entonces eso genera que para una misma tormenta de hace 20 años, trayéndola ahora, la menor cantidad de suelo permeable hace que se genere más escurrimiento”, señaló.
Parte del cuadro es que la infraestructura fue planeada para un determinado contexto y en muchos casos ya han pasado demasiados años. En ese sentido expresó: “La presa Maure, el dique Papagayos, tienen 80 años. O sea, que hace 90 años o hace 100 años los que pensaron cómo iba a crecer la provincia ya tenían esta problemática encima”, reflexiona el titular de Hidráulica.
Colector Papagayos: 80 toneladas de residuos por mes
Otro condicionante es la acumulación de residuos sólidos urbanos en los canales y acequias. Para entender el impacto, hay números y es alarmante: según datos que aportó la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, un canal obstruido con apenas un 30% de residuos ve reducida su capacidad de drenaje a la mitad. En ese estado, bastan solo 10 minutos de tormenta para generar agua en la vía pública.
Por eso, desde las áreas intervinientes en el mantenimiento, advierten que preparar los sistemas hidráulicos también implica mantenerlos libres de residuos y otros materiales que reducen su capacidad de conducción. Y en ese sentido, señalan que en esto tiene un rol sustancial la ciudadanía y llaman a la toma de conciencia.
La Dirección de Hidráulica y la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza realizan todos los meses tareas programadas de limpieza y mantenimiento en el colector Papagayos, entre las avenidas Champagnat y Boulogne Sur Mer.
En promedio, se extraen aproximadamente 80 toneladas de residuos por mes. Los operativos permiten evitar que estos materiales disminuyan la capacidad hidráulica del colector y se complementan con actividades de concientización destinadas a escuelas y vecinos para prevenir el descarte de residuos en los sistemas de drenaje.
El combo que llegará en el verano
“Con el tiempo marcado por El Niño, con mayor inestabilidad y precipitaciones por encima de los valores habituales, el Ministerio de Energía y Ambiente intensifica los trabajos en cauces y defensas frente a lluvias, nevadas, deshielo y posibles crecidas”, informó el Gobierno de Mendoza.
Preparativos provinciales para el verano: el Gobierno de Mendoza avanza en trabajos de limpieza y acondicionamiento de cauces y defensas aluvionales. Tormenta el verano pasado. Foto: Marcelo Rolland/Los Andes
Marcelo Rolland / Los Andes
En ese plano, detalló que la Dirección de Hidráulica del Ministerio de Energía y Ambiente mantiene activos distintos frentes de trabajo. La intención es mejorar las condiciones de cauces, ríos, arroyos, canales, drenajes y defensas. Esto -refirió- ante un escenario hídrico diferente al habitual, en el que confluyen las precipitaciones, la acumulación de nieve en la cordillera y el posterior proceso de deshielo.
“Las proyecciones asociadas al fenómeno de El Niño plantean para la provincia un período con mayor inestabilidad y precipitaciones acumuladas por encima de los valores habituales, una situación que se suma a las nevadas registradas y que requiere mantener en condiciones la infraestructura destinada a conducir los distintos aportes de agua”, explicó Rodríguez.
La estrategia contempla el comportamiento integral del agua en el territorio: precipitaciones intensas, acumulación nívea, deshielo, aumento de caudales y posibles crecidas.
En lo que va de 2026, la Dirección ha hecho trabajos de limpieza, desembanque, encauzamiento, recuperación de márgenes y reparación de defensas en distintos puntos de Mendoza. “Las intervenciones permiten conservar y recuperar la capacidad de conducción de cauces y drenajes, reducir riesgos de desbordes y erosión y mejorar la protección de zonas urbanas, productivas y de infraestructura”, detalló el área.
Intervenciones en diferentes puntos de Mendoza
Diversas intervenciones han buscado mantener la infraestructura dañada con los años, conservar la capacidad de conducción ante aumentos de caudal y reducir obstáculos que puedan interferir con el escurrimiento normal.
En el Sur, uno de los trabajos más importantes se realizó en el cauce Las Peñas, en San Rafael. También se intervino en los cauces La Hedionda y El Salado, con tareas de limpieza, desembanque y acondicionamiento. En Malargüe, entre marzo y abril, se trabajó sobre el cauce El Pequenco, en tanto, sobre el río Diamante se desarrollaron diferentes frentes de intervención.
En julio, además, se trabajó junto con el Departamento General de Irrigación en tareas de defensa y encauzamiento sobre el mismo río para rehabilitar el ingreso de agua hacia las plantas de tratamiento de AYSAM y de la Cooperativa de Cuadro Benegas.
En Valle Grande-Santa Clara se restituyó el bordo de defensa del cauce para reducir el riesgo de ingreso de agua durante las crecidas.
En otra región, en Tupungato, la Dirección trabajó sobre el río Anchayuyo, donde se reforzaron los terraplenes laterales y se rectificaron sectores del lecho y curvas del cauce.
También se recuperó el canal La Gloria, que cumple doble función: conduce excedentes de riego y, durante precipitaciones importantes, actúa como drenaje y protección aluvional.
En el Área Metropolitana se ha trabajado en el canal Pescara y sobre el arroyo Lagunita, en Guaymallén. También se han hecho abordajes en el arroyo Carrizal y mantenimiento anual de los drenajes de Ugarteche.
En el arroyo Claro, en Barrancas, se reconstruyeron terraplenes laterales que presentaban roturas de entre aproximadamente 5 y más de 30 metros.
Otra intervención de importancia se realizó en el canal Cacique Guaymallén, donde Hidráulica trabajó junto con el Departamento General de Irrigación para recuperar sectores con importantes procesos de erosión.
Asimismo, a fines de julio se sumó una intervención en la termas de Cacheuta, donde se construyó una defensa para proteger las instalaciones destinadas a la extracción de aguas termales frente al ingreso de agua y el anegamiento de los pozos.