Por más que muchas veces sigamos adelante con nuestra rutina, nuestras relaciones y costumbres, en el fondo puede haber situaciones que nos inquietan y nos hacen daño. Poco a poco, el cuerpo y las actitudes dan señales que indican que algo anda mal, y son precisamente las que se deben combatir.
Suele decirse que para cambiar la mentalidad es necesario cambiar lo que se cree, y el primer paso es reconocer aquello por lo que estamos pasando y tomar la decisión de superarlo. A partir de allí, empiezan los cambios, un proceso largo que no es fácil pero que sí tiene un final feliz.
Para dar ese primer paso, de advertir la situación y afrontarla, he aquí algunas de las señales que se pueden ver en la vida diaria, y en la forma de relacionarse con uno mismo y con los demás: