"Guille es una parte fundamental de la familia de elefantes del santuario: es protectora, sensible y conserva un espíritu juvenil", destacó el director del Santuario Global de Elefantes, Scott Blais a Los Andes.
"Guille está muy bien, aprendiendo un montón de conductas de lo que es ser elefante y conviviendo con otras hembras. Ella es muy joven, es temperamental y tiene mucha energía, comparado con las otras que están en el lugar (ya adultas). Y ese temperamento y energía distintas han ayudado a Guille a ir moderando el carácter y la dinámica de respuesta ante ciertos estímulos", agregó a su turno el representante en la Argentina de la Fundación Franz Weber, Leandro Fruitos, quien desde Mendoza sigue el día a día de Guille.
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"Es una parte fundamental de la familia": así vive Guille, la elefanta "sobreviviente" de Mendoza en Brasil
Gentileza Santuario Global de Elefantes
"Con quienes más interactúa Guille es con Maia y Bambi. Pero también lo hace con Mara y Rana, a través del cerco", acota Blais.
Nacida libre: el traslado del que habló todo un país
Si bien Mara ya había viajado desde el Ecoparque de Buenos Aires al Santuario Global de Elefantes en mayo de 2020, el traslado de Pocha y Guillermina desde Mendoza al mismo predio en mayo de 2022 fue una noticia que conmovió al país. Con toda una vida de cautiverio para Guille y gran parte de la suya para Pocha, las dos elefantas atravesaron el país de oeste a este, recorrieron 3.600 kilómetros vía terrestre y llegaron a Brasil tras 5 días de viaje (con paradas estratégicas y monitoreo veterinario permanente).
Pero no fue un hecho que se concretara de un día para el otro. De hecho, hacía casi 10 años que se venía planificando todo el operativo y se aguardaba que llegara ese día histórico. En el medio -2016- el Ecoparque fue cerrado al público y viajaron a Mendoza entrenadores del mismo santuario para preparar a la madre y su hija para el traslado.
Ya en la etapa final, durante meses, ambas elefantas fueron entrenadas para ingresar voluntariamente a las cajas de transporte especialmente diseñadas.
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"Es una parte fundamental de la familia": así vive Guille, la elefanta "sobreviviente" de Mendoza en Brasil
Gentileza Santuario Global de Elefantes
Cuando finalmente llegaron al santuario en Mato Grosso, las imágenes recorrieron el país y el mundo. Porque ver a Pocha y Guillermina pisar por primera vez un suelo amplio, natural y sin barrotes fue algo histórico. Fue el inicio de una nueva vida.
Haciendo lo que los elefantes deben hacer
Barritos ensordecedores, intensos movimientos de colas y trompas y hasta baños de barro y frotadas en árboles. Esas fueron las primeras acciones de las dos elefantas asiáticos en el suelo de la selva. Además, los primeros meses fueron claves, porque las elefantas comenzaron un proceso de adaptación progresivo en el santuario. Nuevos olores, sonidos, temperaturas y, sobre todo, la posibilidad de elegir pasaron a ser componentes de su rutina diaria.
Guillermina -más joven y con mejor estado físico- mostró rápidamente signos de adaptación. Exploró su entorno, se desplazó con mayor libertad y comenzó a interactuar con el ecosistema. Pocha, en cambio, evidenció mayores dificultades. Su avanzada edad y los años de encierro pasaron factura.
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"Es una parte fundamental de la familia": así vive Guille, la elefanta "sobreviviente" de Mendoza en Brasil
Gentileza Santuario Global de Elefantes
"Guille sigue mostrando esa energía y temperamento. Acá tenía los límites de carácter que podía imponer Pocha, pero que era difícil de trazar ese aprendizaje de madre e hija. Porque vivían en un ambiente muy hostil. Acá en Mendoza Guille era muy dominante, y eso complicó mucho su desarrollo emocional como elefante normal", describe Fruitos. Y agrega que el santuario le ha ayudado a la elefanta más joven a reaprender cosas que son propias de elefantes, y a moderar su conducta.
El primer: la muerte de Pocha
La historia de alegría y libertad dio un primer giro doloroso en octubre de 2022. Pocha murió en el santuario, apenas cinco meses después de haber llegado. La noticia generó conmoción y, una vez más, reavivó el debate.
La necropsia determinó que la elefanta falleció por problemas renales asociados a su edad avanzada. Sin embargo, las críticas y cuestionamientos no se hicieron esperar: ¿fue correcto el traslado? ¿el viaje aceleró su deterioro o, por el contrario, le permitió vivir sus últimos meses en condiciones más dignas?
Pocha y Guillermina serán trasladadas del Ecoparque a Brasil. - Ignacio Blanco / Los Andes
Desde el santuario sostuvieron siempre la misma postura: Pocha murió en libertad, con acceso a un entorno natural y cuidados especializados, algo que nunca había tenido en el exZoo y reconvertido a Ecoparque.
Kenya, la tercera elefanta trasladada desde Mendoza
Ya en julio de 2025 se concretó el traslado de Kenya, la última elefanta que permanecía en Mendoza. A diferencia de Pocha y Guille -elefantas asiáticas-, Kenya era de la especie africana. Su partida, sumada a la muerta del elefante Tamy en el Ecoparque local (era la pareja de Pocha y padre de Guillermina), marcó el cierre definitivo de una era: ya no quedaban elefantes en cautiverio en Argentina.
El viaje de Kenya fue similar al de Pocha y Guillermina, con varios días por rutas argentinas y brasileñas, monitoreo constante y una logística milimétrica. Su llegada al santuario fue celebrada como un nuevo paso hacia el bienestar animal.
Fallció la elefanta Kenya en Brasil
Fallció la elefanta Kenya en Brasil
Los Andes
Pero el destino volvió a golpear. Porque en diciembre de 2025, también en el Santuario de Elefantes de Brasil -en el amplio predio de hembras africanas- murió Kenya. Entre el fallecimiento de Pocha (2022) y el de Kenya (diciembre de 2025), también había fallecido Pupy (elefanta que había llegado de CABA y también murió en 2025).
Polémicas, investigación y vuelta a la normalidad
Las muertes de Pupy y de Kenya en 2025 motivaron que el cierre del año pasado sea por demás convulsionado en el Santuario de Elefantes de Brasil. Una vez se alzaron voces críticas, mientras que las autoridades ambientales del país vecino decidieron restringir el ingreso de nuevos elefantes, hasta tanto se conocieran detalles de las necropsias de ambas elefantas.
"Nadie hace preguntas cuando los elefantes mueren en los zoo", dijo a Los Andes hace algunos meses el director del santuario en Mato Grosso.
La investigación continuó y se logró determinar que no había ninguna anomalía ni irregularidad en el funcionamiento del espacio.
"El santuario sigue trabajando en rescatar otros elefantes, sobre todo en Brasil, que es el país que más elefantes cautivos tiene. El santuario nunca estuvo clausurado ni en riesgo de cierre", reafirma Fruitos.
Elefanta Kenya
Dudas por la muerte de la elefanta Kenya en el Santuario de Brasil
Gentileza: Santuario Global de Elefantes
Al igual que Scott Blais a principios de año, el referente ambientalista también cuestiona la exagerada rigurosidad con que se investigó y acuso al santuario, sobre todo comparado con lo laxos que son los mismos procedimientos en zoológicos. Y agrega que siempre se debería ser igual de rigurosos (al máximo).
"Hay que poner en valor los antecedentes con que llegan estos animales; los animales siempre llegan tarde a los santuarios, Todos los elefantes llegan y van a seguir llegando tarde. Es como los heridos cuando llegan tarde al hospital", describe.
En ese sentido, Fruitos resalta que -lamentablemente- la burocracia, la logística y todo el operativo terminan incidiendo para que los tiempos se dilaten. Claro que, mientras tanto, la vida de los ejemplares sigue transcurriendo en cautiverio.
"Kenya vivió sus 6 meses allá de una forma muy intensa, muy acorde a su naturaleza. El desenlace nadie lo esperaba, pero sabemos que allá están con un equipo reconocido, con las mejores credenciales a nivel internacional. Nos queda una gran satisfacción, pero también el dolor. Porque nadie quiere un final triste. Pero es el ciclo de la vida, todos vamos a llegar a eso. Y más estos animales, que tanto ha padecido", concluye.