El cáncer de cuello de útero es uno de los tipos más frecuentes en mujeres pero, a diferencia de otras variantes oncológicas, es 100% prevenible y curable. Sin embargo, en Mendoza sigue cobrándose vidas: cada año se notifican 250 nuevos casos y se producen entre 50 y 60 muertes por esta causa; fallecimientos que la ciencia y la gestión catalogan, sin dudar, como “evitables”.
Frente a esta realidad, el Ministerio de Salud de la provincia lanzó la Campaña Provincial “Un test - cero cáncer” que busca testear de manera gratuita a 25.000 mujeres de la provincia en pocos meses.
Una meta histórica: eliminar el cáncer de cuello de útero
“Es la campaña más importante registrada en el país contra el cáncer de cuello de útero”, destacó el ministro de Salud, Rodolfo Montero. La meta final roza lo histórico: “El objetivo que tenemos es que en cuatro años tengamos una incidencia de cuatro cada cien mil mujeres, quiere decir que lleguemos a la tasa que dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se considera eliminación del cáncer de cuello”.
Para lograrlo, el despliegue requiere una escala masivas. Las autoridades anticiparon que esperan lograr el testeo de 25.000 mujeres en estos meses. Para tomar dimensión del impacto, el propio ministro aclaró: “Vamos a testear en los próximos tres meses más mujeres que los últimos tres años juntos. Es decir, por eso es la ambición de la campaña, y necesitamos después sostener ese ritmo de testeo por los próximos años para llegar al objetivo”.
El test de VPH: el recurso revolucionario que supera al PAP
La clave está en la tecnología aplicada al diagnóstico. Aunque el Papanicolaou (PAP) ha sido el estándar histórico, la ginecóloga Claudia Perinetti, del Hospital Paroissien, explicó en el lanzamiento a fines de marzo el alcance del cambio: “Hasta acá, el tamizaje se realizaba con citología de Papanicolaou, que tenía sus dificultades por la posibilidad de los falsos negativos. El test de HPV nos trae la gran posibilidad de que tenga mucha mayor sensibilidad”.
Esta mayor sensibilidad significa que el test tiene una capacidad drásticamente superior para detectar los verdaderos positivos antes de que se desarrollen lesiones malignas. Además, transforma la rutina de las pacientes: si el test de VPH da negativo, el control puede pasar de ser anual a realizarse cada cinco años.
Para las pacientes, el procedimiento es idéntico al habitual. “La mujer lo siente exactamente igual que una toma de Papanicolaou, es en la misma consulta, tarda los mismos segundos, es sumamente rápido, sencillo, no es molesto”, detalló Perinetti.
Gratis y búsqueda activa en los barrios
El acceso al estudio dejará de ser una barrera económica. En el sector privado, este test tiene un costo de $200.000, pero a través de esta campaña el Estado mendocino lo cubrirá íntegramente en el sector público. Asimismo, mediante convenios con el sector privado, quienes opten por esa vía solo deberán abonar $30.000 por la toma de la muestra. “Llevamos un año capacitando a todos los profesionales, así que vamos a poder testear en todos los centros de salud de la provincia y en todos los hospitales públicos de manera totalmente gratuita, para todas las mujeres, tengan o no tengan obra social”, afirmó Montero.
Por su parte, Carolina Cicero, jefa de gabinete del Ministerio de Salud, remarcó un cambio de paradigma en la atención: “Cuando empezamos a pensar una acción sanitaria efectiva, realmente pensamos en una campaña que facilitara y que llevará el sistema de salud a las mujeres y no a la inversa”.
Bajo esta premisa, agentes sanitarios y enfermeros realizarán una búsqueda activa en el territorio, con especial énfasis en zonas rurales o alejadas. La estrategia incluirá incluso la implementación de la autotoma en escuelas durante las campañas de vacunación, facilitando el acceso a las madres y mujeres que acompañan a los niños. “Pero no esperemos síntomas, estamos buscando prevenir, estamos actuando”, subrayó Cicero.