Con apenas 18 años, el sanrafaelino Valentino Profumo es, lo que se dice, un verdadero prodigio. Integra la Asociación de Debate de Argentina, donde sobresale como el mejor orador de argentina y el número 19 a nivel mundial.
Valentino Profumo (18) ganó una beca auspiciada por Meta para estudiar programación en Francia. Pero, a corto plazo, tiene un sueño mucho más humilde.
Con apenas 18 años, el sanrafaelino Valentino Profumo es, lo que se dice, un verdadero prodigio. Integra la Asociación de Debate de Argentina, donde sobresale como el mejor orador de argentina y el número 19 a nivel mundial.
Pero, además, recientemente Valentino se convirtió en el primer argentino en ser seleccionado como ganador de la beca internacional CodeForward Global Fellowship, otorgada por Meta y Capgemini y que le permitirá estudiar en Francia durante dos años, con todo pago.
Sin embargo, y más allá de estar disfrutando de este gran momento y sentirse sumamente agradecido con la vida, muy en el fondo Valentino se ilusiona con algo más. Se trata de algo que él ni siquiera menciona, quizás por timidez, quizás porque siente que es mucho pedir.
Pero su tía Adriana, quien lo conoce a la perfección, es quien lo pone en palabras: Valentino se muere de ganas de poder irse de viaje de egresados a Bariloche con sus amigos a fin de año. Pero su familia, que atraviesa una delicada situación económica, no puede costearlo. Y, como la esperanza es lo último que se pierde -según suele decirse-, ni ella ni él abandonan la ilusión de que llegue un milagro en forma de ayuda económica para poder viajar con sus amigos.
Valentino Profumo vive en Cuadro Nacional (en la ciudad de San Rafael) con su mamá, Carina, y su abuela. Concretamente, viven en una cabaña que la prima de Cari, y tía de Valentino, les ha prestado. El adolescente asiste al Colegio Del Carmen, una escuela que su mamá puede costear gracias a su trabajo como celadora en otras dos escuelas (sale bien temprano de su casa y sale de trabajar a las 2 de la mañana).
De hecho, antes de la pandemia, Carina tenía otro trabajo como encargada de un restaurante en San Rafael -a contraturno de su trabajo como celadora-. No obstante, con el brote de Covid-19 la mujer perdió ese trabajo, y todo se hizo más cuesta arriba para ella.
De regreso a Valentino, el adolescente cursa actualmente quinto año del Bachiller en Informática, y siempre se ha destacado, Tanto que en junio de este año le comunicaron que había quedado seleccionado para la prestigiosa beca internacional, que le permitirá vivir una experiencia única de dos años viviendo en Francia y combinando estudio y trabajo en programación con certificación internacional al finalizar.
"En una computadora estoy metido desde que tengo memoria. Pero en el tema de programación, me empecé a meter hace unos dos años. Siempre lo estudié, iba profundizando en el tema buscando tutoriales en YouTube, y todo gracias a un amigo muy cercano que es programador. Él fue el primer acercamiento que tuve a la programación", describe el sanrafaelino.
Esta inclinación fue la que lo llevó a elegir el Bachiller orientado en informática en el Colegio Del Carmen. De hecho, tampoco es casualidad que Valentino utilice su tiempo libre para estudiar y aprender más y más de programación.
Al haber sido seleccionado como el ganador de la beca, otorgada por Meta y Capgemini -una firma de programación francesa-, Valentino Profumo se convirtió en el primer argentino y tercer sudamericano en lograr esta distinción.
"Me enteré de la beca por las redes sociales y decidí armar una especie de currículum propio para postularme. Sentía que tenía las condiciones para considerarme un candidato óptimo, y me arriesgué", describe, con un gran poder de oratoria -uno de sus rasgos distintivos- y sin dejar de lado la humildad, su principal marca.
Tras esa postulación -que fue en enero pasado-, llegaron los requisitos a cumplir. Debía pasar algunas entrevistas de lógica y luego completar pruebas de programación y lucirse con dos proyectos que debía resolver. El primero de ellos debía lograrlo con herramientas, indicaciones y bases que les daban los organizadores, mientras que el segundo fue un "proyecto libre".
"Una vez que completé todo, solo quedaba esperar. Y en junio me confirmaron que había quedado seleccionado. ¡Realmente estaba muy contento, porque es una beca de programación potenciada por Meta y Capgemini!", agrega Valentino.
Al haber resultado ganador, el joven mendocino podrá estudiar, capacitarse y trabajar en el rubro de la programación durante dos años en las oficinas de Capgemini. La beca incluye los pasajes, el hospedaje en el país europeo, la comida, algo de dinero para el día a día y a modo de remuneración por su trabajo e, incluso, la chance de rendir el bachillerato internacional.
"Aún no decido si voy a viajar en 2026 o en 2027. A mí me gustaría hacerlo el año próximo, cuando antes, pero lo que me tira para atrás es que todavía no sé nada de francés", reconoce.
La programación no es la única pasión de Valentino Profumo. Porque comparte ese gusto con el del debate y la oratoria.
"Participo de un taller de debate y vamos periódicamente a Mendoza a competir. Además, soy parte de la Asociación de Debate de Argentina y se disputan algunas copas periódicamente, con distintas instancias. En abril participé representando a la Selección Argentina y debatí con gente de Kenya y de Canadá", describe Profumo, quien -además- también participa de los modelos de debate de la ONU y que se realizan entre estudiantes.
Al momento de participar de los debates, hay dos metodologías. Por un lado, se plantean de antemano mociones para las que los participantes pueden prepararse. Y también está la modalidad de "debate impromptu", que se trata de discusión en la que los participantes deben argumentar sobre un tema puntual y con un tiempo de preparación muy limitado o nulo.
A nivel nacional, Valentino es el mejor orador de debate, mientras que está entre los mejores 20 de todo el mundo.
Valentino Profumo y su familia tienen bien en claro lo que cuesta ganar el dinero, y por ello es que intentan hacerlo rendir lo más que puedan. Porque tampoco es lo que abunda precisamente en la familia. De hecho, prácticamente el joven no sale con sus amigos ("ni a comer un pancho", ejemplifica su tía, Adriana).
Y es precisamente esta difícil situación económica la que se presenta como un obstáculo para que Valentino Profumo pueda cumplir uno de sus sueños, tal vez mucho menos ambicioso y más cercano que el de haber ganado la beca a Francia. Porque, como cada grupo que termina el secundario, este año el curso de quinto del que es parte Valentino tiene ya previsto su viaje de egresados a Bariloche.
El curso viajará por la empresa Atuel Travel, y la familia de Valentino se ha propuesto conseguir como sea -incluso el aporte de quien desee ayudar es más que bienvenido- los 2,8 millones de pesos que cuesta la excursión (aéreos y estadía incluidas).