La incidencia de la enfermedad renal crónica (ERC) aumenta en Argentina y con ello, la demanda de diálisis y trasplantes. Los números actuales dibujan un escenario de alerta: 1 de cada 10 argentinos tiene esta patología, que afecta ya al 12% de la población adulta.
Hoy, aproximadamente 30.000 personas dependen de la diálisis crónica para seguir viviendo, una cifra que crece a un ritmo de entre 7.000 y 8.000 nuevos pacientes por año.
De acuerdo con una investigación publicada en la Librería Nacional de Medicina de Estados Unidos, la ERC se ha posicionado como la séptima causa principal de mortalidad en Argentina. "Las muertes relacionadas con la ERC aumentaron un 15% entre 2007 y 2017", detalla el informe, vinculando este ascenso directamente con el incremento de la diabetes, la obesidad y el progresivo envejecimiento de la población (especialmente en mayores de 60 años). Los pacientes en diálisis pasaron de 21.094 en 2004 a 29.929 en 2018.
Acceso a diálisis y la deuda con la calidad
La buena noticia en este asunto es que Argentina se destaca por ofrecer una cobertura casi universal de diálisis y trasplantes, con un registro nacional obligatorio auditado por el Incucai. Pero por el contrario, los expertos advierten que hay deudas en cuanto a la calidad y que el foco, ahora, debe estar en la excelencia del servicio.
Hay insumos solo para un mes para hacer diálisis en Mendoza y peligra la atención de 1.610 mendocinos José Gutiérrez / Los Andes
Enfermedad renal crónica: 1 de cada 10 argentinos tiene esta patología
Bajo esta premisa, el 15 y 16 de mayo se realizará en Alta Gracia, Córdoba, la Segunda Jornada Nacional de Calidad de Diálisis. El evento, que reúne a referentes de la Confederación de Asociaciones de Diálisis (CADRA) y otros organismos, busca sentar en una misma mesa a quienes toman las decisiones.
"Argentina logró que prácticamente todos los pacientes accedan a diálisis. El desafío ahora es cómo se hace esa diálisis", plantea el doctor Sergio Boni, director médico de ATERYM, una de las entidades organizadoras, que brinda estos servicios. El especialista es tajante al respecto: “En criollo: dato mata relato. Necesitamos medir calidad, no suponerla. Si no mejoramos, el paciente lo paga. Duro, pero cierto”.
Aunque existen centros de excelencia con estándares internacionales, la realidad nacional es dispar. "Crecimos en cantidad, pero no siempre con el mismo énfasis en cómo se presta ese servicio", agrega Boni.
Esta semana, el Ministerio de Salud de la Nación oficializó la incorporación del cáncer y la enfermedad renal crónica (ERC) al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud. Con ello, se actualiza el manual de notificación obligatoria con el objetivo de mejorar la detección temprana, el monitoreo y el diseño de políticas preventivas ante estas patologías prioritarias.
Mendoza: red de contención y convenios
En Mendoza, el mapa prestador se apoya fuertemente en el sector privado. Según datos del Incucai, Mendoza cuenta con 25 centros de diálisis, de los cuales 22 son de gestión privada.
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Enfermedad renal crónica: 1 de cada 10 argentinos tiene esta patología
Para asegurar el servicio, el Gobierno provincial formalizó en marzo un acuerdo en este sentido. A través de un decreto del Ministerio de Salud y Deportes, se busca garantizar la atención de pacientes que dependen del sistema público y de beneficiarios del programa Incluir Salud. El convenio, firmado por el ministro Rodolfo Montero con las cámaras que agrupan a los centros de terapia renal, busca blindar las prestaciones de hemodiálisis y diálisis peritoneal en un contexto donde los costos y la sostenibilidad del sistema están en debate.
El trasplante, la otra cara de la moneda
A pesar del perfeccionamiento de las técnicas de hemodiálisis durante los últimos 50 años, el trasplante renal sigue siendo la opción terapéutica superadora. No obstante, su alcance continúa limitado por la escasez de órganos: en el país se realizan entre 1.500 y 2.000 trasplantes anuales, una cifra que no alcanza a compensar el volumen de personas que ingresan a la lista de espera cada año.
"La hemodiálisis y la diálisis peritoneal han permitido que miles de enfermos puedan seguir viviendo y mantengan una elevada calidad de vida", explican desde ATERYM, remarcando que el objetivo de las próximas jornadas nacionales será proyectar un sistema más ordenado y con criterios de calidad medibles para los próximos años.