17 de septiembre de 2025 - 17:12

En Aconcagua Radio, Iliana Príncipi: "Somos el único centro de nefrología pediátrica en Mendoza"

La jefa del servicio de Nefrología del Hospital Humberto Notti explicó en Aconcagua Radio la situación de los niños mendocinos con enfermedad renal crónica.

En Mendoza, alrededor de 15 niños atraviesan actualmente tratamientos de diálisis —ya sea peritoneal o hemodiálisis— a la espera de un trasplante renal, el único tratamiento definitivo para la enfermedad renal crónica en la infancia. La cifra corresponde al Hospital Humberto Notti, que concentra la atención pediátrica de la provincia y que, junto a un servicio en San Rafael, recibe también pacientes derivados de provincias vecinas como San Juan, San Luis y Neuquén.

La doctora Iliana Principi, jefa del servicio de Nefrología del Notti, señaló que hasta hace algunos años los chicos debían ser derivados a hospitales de Buenos Aires o Córdoba, o bien al sector privado en Mendoza. “Ahora contamos con un centro que nos permite cumplir con todas las metas. Somos el único servicio de nefrología pediátrica en la provincia y necesitábamos poder trasplantar acá”, destacó.

El impacto de la enfermedad renal en la vida cotidiana es profundo. Los niños en diálisis deben asistir tres veces por semana al hospital para permanecer conectados durante cuatro horas a una máquina, mientras que quienes realizan diálisis peritoneal dependen de un catéter en el abdomen y del acompañamiento familiar. “Además, deben tomar unas diez medicaciones por día. Es terrible. El trasplante no significa que estén curados, pero sí que puedan reducir la cantidad de fármacos y llevar una vida más libre, ir a la escuela y desarrollarse con mayor normalidad”, explicó Principi.

Los trasplantes pueden realizarse tanto con donante vivo como cadavérico. En el primer caso, lo habitual es que sean los padres quienes donen. “Cuando es un donante vivo relacionado, se estudia a los padres y, si no presentan enfermedades, se programa la cirugía. El proceso es más rápido, con menos tiempo de isquemia del riñón. En cambio, en el caso del donante cadavérico, puede provenir de distintas partes del país y debe trasplantarse en menos de 24 horas para preservar el órgano”, detalló.

La especialista también remarcó la importancia del diagnóstico precoz. La primera causa de enfermedad renal crónica en la infancia son las malformaciones urológicas, que pueden detectarse con una ecografía prenatal. Otras causas frecuentes son las infecciones urinarias no diagnosticadas a tiempo y el síndrome urémico hemolítico, que afecta especialmente a la Argentina. “Cuando un niño tiene fiebre o una infección urinaria, se debe pedir un análisis de orina y, en algunos casos, una ecografía. Es un estudio muy sencillo que puede evitar un daño irreversible en los riñones”, subrayó.

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