El padre del primer bailarín con discapacidad de la Vendimia reclamó igualdad salarial en Lavalle
Guillermo Quintana envió una carta al director de Cultura del departamento para exigir el cumplimiento de las leyes vigentes y cuestionar el pago diferenciado a personas con discapacidad en el ámbito cultural.
Germán José Quintana Avalis fue el primer artista con discapacidad que subió al escenario del Frank Romero Day.
Guillermo Quintana, padre de Germán, el primer bailarín con discapacidad que participó en una Vendimia Central, envió una carta al director de Cultura de la Municipalidad de Lavalle, Guillermo Gambetta, en la que planteó un reclamo por igualdad de trato y por el cumplimiento de las leyes vigentes en materia de derechos laborales de las personas con discapacidad en el ámbito cultural departamental.
La presentación fue realizada por escrito y dirigida al titular del área de Cultura del municipio. En el texto, Quintana expuso una serie de antecedentes personales, artísticos y legales que, según señaló, fundamentan su reclamo y permiten encuadrarlo dentro del marco normativo nacional e internacional que regula los derechos humanos y laborales de las personas con discapacidad.
En la carta, Quintana recordó que su hijo Germán, nacido en 1982 y con síndrome de Down, fue la primera persona con discapacidad en integrar un elenco artístico de una Vendimia Central, en el año 2003. A partir de esa primera participación, el bailarín formó parte de un total de 23 Vendimias centrales, hasta el año 2026 inclusive, constituyéndose en un antecedente dentro de la historia de la fiesta mayor mendocina.
Según expuso Quintana, ese recorrido artístico tuvo impacto más allá del plano personal y familiar, y derivó en un compromiso sostenido con la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, especialmente en lo relacionado con el acceso al trabajo, la igualdad de condiciones laborales y el reconocimiento económico por tareas artísticas.
El eje central del planteo está vinculado al pago que perciben artistas con discapacidad en Lavalle. Quintana señaló que hasta el año 2007 existía una práctica por la cual estos trabajadores cobraban el 50 % del salario asignado al resto del elenco, bajo el argumento de que realizaban menos ensayos. Sin embargo, indicó que durante las funciones "la exigencia artística es la misma que para los demás integrantes del espectáculo".
Esa modalidad fue modificada a partir de 2008, cuando se estableció el pago completo para los artistas con discapacidad. Según detalló, el cambio se dio en un contexto de adecuación normativa, tras la aprobación y entrada en vigencia de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un tratado internacional adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas y ratificado por la Argentina.
La Convención fue incorporada al derecho interno mediante la Ley Nacional 26.378 y posteriormente adquirió jerarquía constitucional, lo que implica su cumplimiento obligatorio para todos los niveles del Estado, incluidos los gobiernos provinciales y municipales. Entre otros puntos, el tratado reconoce el derecho de las personas con discapacidad a trabajar en igualdad de condiciones, a recibir una remuneración justa y equitativa y a no ser objeto de discriminación en el ámbito laboral.
En ese contexto, Quintana planteó que resulta preocupante que en la actualidad se vuelvan a aplicar prácticas que, según sostuvo, "ya habían sido superadas y que no se ajustan al marco legal vigente". En su carta, formuló una pregunta directa sobre los motivos por los cuales se vuelve a pagar menos a personas con discapacidad en el ámbito cultural departamental y señaló que el argumento de una menor carga de ensayos no se corresponde con los principios establecidos por la normativa vigente.
El reclamo también se apoyó en otros antecedentes del orden nacional, como la legislación que establece un cupo laboral mínimo del 4 % para personas con discapacidad en el empleo público. Si bien esta normativa está vinculada principalmente al acceso al trabajo, Quintana sostuvo que el principio de igualdad debe extenderse a todas las condiciones laborales, incluida la remuneración, una vez que la persona es incorporada a una actividad artística o cultural.
En la carta, el padre del bailarín señaló que la inclusión no debe limitarse a una formulación declarativa, sino que debe reflejarse en prácticas concretas. En ese sentido, recordó que en el desarrollo reciente de la Vendimia Nacional se registraron avances en materia de inclusión, con la participación de personas con discapacidad en equipos creativos y elencos oficiales.
De acuerdo con esto, en la Vendimia Nacional 2026 artistas con discapacidad integraron elencos seleccionados por jurados y cumplieron funciones artísticas en igualdad de condiciones con el resto de los participantes, tanto en términos de exigencia como de reconocimiento económico. Para Quintana, este antecedente refuerza la necesidad de que "los departamentos adecuen sus prácticas a los estándares ya vigentes en el ámbito provincial y nacional".
Tras la difusión de la carta, Quintana aclaró, en diálogo con Los Andes, que su reclamo no responde a una situación personal ni a un interés económico particular. Señaló que su hijo no participa ni participará de la Fiesta de la Vendimia de Lavalle, por lo que el planteo no está vinculado al salario ni a la contratación de un familiar directo.
Según explicó, el objetivo de su intervención es visibilizar una problemática de alcance general y recordar la existencia de leyes y tratados internacionales que deben ser respetados. En ese sentido, indicó que quienes toman decisiones en el ámbito cultural tienen la responsabilidad de reconocer el marco legal vigente y garantizar igualdad de trato para todas las personas que trabajan en actividades artísticas.
Quintana también aportó datos de su trayectoria personal para contextualizar el reclamo. Señaló que tiene 79 años y que desde el nacimiento de su hijo, hace más de cuatro décadas, se involucró en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad. Ese recorrido incluyó gestiones vinculadas al acceso a obras sociales, reclamos administrativos y acciones judiciales, además de su participación en distintos espacios de discusión sobre inclusión laboral y cultural.
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Germán José Quintana Avalis fue el primer artista con discapacidad que subió al escenario del Frank Romero Day.
Según manifestó, la participación de su hijo en la Vendimia Central "permitió visibilizar capacidades artísticas y abrir espacios que anteriormente no existían". No obstante, remarcó que los avances logrados requieren un seguimiento permanente para evitar retrocesos en materia de derechos.
En la carta dirigida al director de Cultura de Lavalle, Quintana solicitó que se revise la situación actual y que se adopten medidas para garantizar de manera inmediata la igualdad de trato y reconocimiento laboral para los artistas con discapacidad. El reclamo se fundamentó en el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la Ley Nacional 26.378 y el resto del marco normativo vigente.
El planteo se inscribe en un debate más amplio sobre las políticas de inclusión en el ámbito cultural y el rol de los gobiernos locales en la aplicación efectiva de los derechos humanos. En ese marco, la carta buscó dejar constancia de una situación que, según Quintana, requiere una revisión para asegurar que la participación de personas con discapacidad se dé en condiciones de igualdad.
¿Qué dice la ley?
Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ONU): garantiza igualdad de trato, no discriminación y derecho al trabajo con remuneración equitativa.
Ley Nacional 26.378: incorpora la Convención al derecho argentino con jerarquía constitucional. Su cumplimiento es obligatorio para todos los niveles del Estado.
Remuneración igualitaria: no se puede pagar menos por una misma tarea por motivos vinculados a la discapacidad.
Cupo laboral (4 %): la normativa de empleo público refuerza el principio de igualdad en el acceso y las condiciones de trabajo.
Ámbito cultural: los espectáculos organizados por el Estado deben garantizar igualdad de selección, participación y pago.