Una temporada de verano que se anticipa más húmeda por el fenómeno de El Niño vuelve a poner en agenda el dengue en el país y en Mendoza. Aunque se trata de una infección poco frecuente en la provincia, los cambios en las condiciones del tiempo abren interrogantes sobre las posibilidades de proliferación del vector que lo transmite: el mosquito Aedes aegypti.
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud de Mendoza, a través del Departamento de Enfermedades Zoonóticas y Vectoriales, y el Iscamen afinan un plan provincial de manejo de control vectorial basado en criterios epidemiológicos y biológicos, que sumará nuevas herramientas de vigilancia y respuesta territorial.
El impacto de El Niño: ¿más lluvia es igual a más dengue?
Las precipitaciones pronosticadas ante el fenómeno, que ya comenzaron a registrarse en la provincia, generan condiciones propicias para la reproducción del insecto. Sin embargo, los especialistas aclaran que la humedad es solo uno de los factores en juego y que no existe un comportamiento lineal entre el clima, la proliferación del insecto y la circulación del virus.
Control vectorial del dengue: el Ministerio de Salud y el Iscamen implementan un plan con nuevas herramientas de vigilancia y respuesta territorial.
Mosquitos
Ernesto Ueltschi, médico veterinario y titular del Departamento Provincial de Enfermedades Zoonóticas y Vectoriales, explicó que la proliferación requiere de una combinación específica: “El mosquito necesita dos ingredientes para poder reproducirse: humedad y temperatura. Aumento de precipitaciones tan voluminoso, más que una proliferación, lo que puede llevar es a que haya presencia de mosquitos en lugares donde normalmente en años normales no suele haber”.
En veranos normales, en Mendoza, las variables climáticas actúan como un regulador natural. “El mosquito tiene un margen de confort que va aproximadamente entre los 18 y los 27 o 30 grados para desarrollarse, aunque siempre es la temperatura del agua más que la ambiental", detalló Ueltschi. Aclaró que esta siempre tiene unos tres grados menos.
Pero remarcó la importancia de las marcas térmicas extremas: en Mendoza el invierno es muy frío para él y el verano, con temperaturas demasiado elevadas, lo que le impide sobrevivir y reproducirse. Sin embargo, no puede dejar de tenerse en cuenta que ya el Servicio Meteorológico Nacional ha anticipado que este será un verano no solo más húmedo sino que por la misma causa, tendrá temperaturas por debajo de las habituales para la época en la provincia.
Asimismo, el profesional remarcó que un incremento de insectos no deriva automáticamente en más casos de la enfermedad: “¿Mayor cantidad de mosquitos es sinónimo de mayor dengue? No. Está sujeto totalmente a la presencia y la circulación del virus dentro de la población de mosquitos”. Es decir, que haya más mosquitos no quiere decir que tengan el virus.
Abordajes territoriales tempranos: actuar ante la sola sospecha
Ante este escenario, la provincia ya se prepara y una de las estrategias fuertes es poder identificar y controlar rápidamente el virus, incluso si hay mosquitos que lo tengan. Una de las premisas del esquema de trabajo articulado entre la provincia y los 18 municipios es la inmediatez en las acciones de bloqueo. Los abordajes territoriales se desencadenan sin aguardar la confirmación de laboratorio cuando hay una persona de la que se sospecha tiene el virus.
"No esperamos la confirmación, en cuanto más temprano se aborde frente a la sospecha médica de un caso sospechoso de dengue, en el caso de que realmente sea dengue, se puede hacer un abordaje que mitigue y disminuya la dispersión", afirmó Ueltschi.
El procedimiento operativo contempla una intervención directa en el domicilio del paciente y su área de influencia: "Lo que llamamos abordaje territorial es directamente la vigilancia de la vivienda del caso sospechoso (caso índice). Vamos a la vivienda y se trabaja toda la manzana de manera preventiva. Además, se le pide a los servicios municipales un trabajo de refuerzo en 300 metros a la redonda para control de parquizado, desmalezado y limpieza de acequias", indicó.
Prevención clave del dengue: a pesar de las estrategias, el ordenamiento domiciliario y la eliminación de criaderos siguen siendo el pilar fundamental.
De todas formas, aclaró que las comunas ya realizan un trabajo permanente para reducir entornos de riesgo y que esto implica un fortalecimiento en esos lugares.
Estrategias contra el dengue: mosquitos estériles, trampas y estudios en Mendoza
El trabajo conjunto con el Iscamen dará continuidad a las labores iniciadas hace dos años, sumando tecnología y diagnósticos dirigidos en terreno según el riesgo epidemiológico.
En zonas con justificación sanitaria, como casos importados o confirmados con antecedente de viaje, se implementará la liberación de mosquitos estériles de forma focalizada. Asimismo, en Guaymallén se mantendrá el monitoreo en el marco del proyecto de cooperación entre el Iscamen y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
A esto se incorporará la captura de ejemplares silvestres para análisis de laboratorio: “Lo que se va a sumar este año es que todos los ensayos del Iscamen se van a hacer de manera dirigida y puntual. Se van a implementar trampas para mosquitos adultos para que el mismo Iscamen pueda hacer el diagnóstico y ver la presencia o no del virus en los mismos", destacó el funcionario.
Los tres escenarios de intervención en Mendoza
El plan provincial contempla protocolos específicos según el nivel de alerta epidemiológica:
Notificación de caso sospechoso: desencadena las labores preventivas de saneamiento ambiental, vigilancia y descacharreo en el entorno de la persona informada. Esto incluye el hogar y 100 metros a la redonda.
Confirmación de caso: se profundizan las acciones de control espacial y bloqueo químico o biológico en el perímetro afectado.
Detección del virus en mosquitos silvestres: permite intervenir de manera localizada antes de la aparición de brotes humanos.
Pero no puede olvidarse algo esencial: la prevención domiciliaria a través de las pautas que el veterinario dijo que la gente ya ha ido incorporando. Más allá de las herramientas técnicas, las autoridades enfatizan que el ordenamiento en los hogares continúa siendo el pilar central para evitar criaderos.
Las recomendaciones incluyen mantener limpios y desinfectados los comederos y bebederos de animales, tapar rejillas y resumideros domésticos, evitar la acumulación de agua en cualquier recipiente y mantener despejados los desagües y pluviales.