19 de junio de 2025 - 07:30

Desarrollaron una nueva terapia para el segundo tipo de cáncer más letal

El cáncer colorrectal va en aumento y afecta cada vez a más jóvenes. El uso de la droga Encorafenib, en combinación con Cetuximab y quimioterapia, reduce 51% el riesgo de muerte.

El cáncer colorrectal (CCR) es el segundo de mayor incidencia en Argentina y preocupa por su avance en personas jóvenes. Por eso, los expertos se abocan a encontrar mejores tratamientos y, como sucede con otros tipos de cáncer, que impliquen menores efectos secundarios y resultados más eficaces. Es que es un enorme desafío ya que va en aumento y afecta cada vez a más jóvenes.

Pero recientemente fue aprobado un nuevo desarrollo para uno de los tipos más agresivos. Justamente, para hablar de las nuevas estrategias y terapias se realizó en Buenos Aires la jornada “Novedades sobre el tratamiento del cáncer colorrectal”, al que fue invitado Los Andes, uno de los tres medios del interior del país que participaron.

La propuesta apuntó a poner en común el desafío que implica esta patología, el impacto que tiene en la población y la novedad de una nueva terapia aprobada en el país que ofrece una gran esperanza.

El cáncer de colon-recto, un desafío para la medicina

Lo que advierten los especialistas es que el CCR es un gran desafío a nivel mundial. Tal cual explicó el doctor Mariano Dioca, médico oncólogo del departamento de tumores digestivos del Instituto Ángel Roffo, no sólo se presentan más casos sino que además ocurre en personas cada vez más jóvenes.

En tanto, el doctor Juan Manuel O´Connor, jefe del área de tumores gastrointestinales del Instituto Alexander Fleming señaló que una gran proporción de pacientes llega al diagnóstico en un estadío avanzado de la enfermedad, cerca de la mitad, cuando las perspectivas de sobrevida se reducen drásticamente. Es que en esa instancia ya hay enfermedad metastásica, es decir que se extendió a otros órganos. Por el contrario, en estadíos iniciales puede hablarse de entre 80% y 90% de cura.

“Si bien la mayoría de los diagnósticos se presentan en adultos de 50 años o más, se observa un incremento progresivo de casos en adultos cada vez más jóvenes”, subrayó Diorca. “Aunque la edad es uno de los principales factores de riesgo, la enfermedad puede aparecer a cualquier edad y, por ende, no debemos ignorar aspectos como el consumo de tabaco, el sedentarismo, tener antecedentes personales y familiares, tener enfermedades inflamatorias intestinales (como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn) o llevar una dieta con alto contenido en grasas y baja en fibra. Asimismo, existen muchos prejuicios o limitaciones sobre los estudios de rutina – como la colonoscopia o las pruebas en heces fecales – lo cual dificulta la detección temprana del cáncer colorrectal y hace que, aún hoy, su índice de mortalidad sea alto”, agregó.

Jornada "Novedades sobre el tratamiento del cáncer colorrectal"
Jornada "Novedades sobre el tratamiento del cáncer colorrectal". | 

Jornada "Novedades sobre el tratamiento del cáncer colorrectal". |

En Argentina es el segundo tipo de cáncer que más muertes causa en ambos sexos y representa cerca del 12% de las muertes por enfermedad oncológica a nivel nacional. Se estiman casi 16.000 nuevos casos por año y afecta a hombres y a mujeres por igual.

Al respecto, O’Connor hizo hincapié en la importancia de realizar tamizajes a tiempo para detecciones tempranas, sobre todo, teniendo en cuenta que en etapas iniciales no presenta síntomas.

Se recomienda hacerlo a partir de los 50 años, aunque en casos con antecedentes de riesgo como diagnósticos similares en la familia, se recomienda acudir antes de esa edad a la consulta.

Terapias más personalizadas

O´Connor detalló que hasta hace un tiempo se usaban los mismos tratamientos para una población heterogénea, pero eso quedó en el pasado.

Hoy hay una medicina más personalizada en este sentido. Los últimos años se ha avanzado en un tratamiento más definido según cada caso, en el que se enfoca más en las características del tumor y el tipo de mutación para definir el tratamiento. Es lo que se llama terapias de precisión o dirigidas.

Diorca contó que hoy quizás si ve 10 pacientes en un día, defina 10 tratamientos diferentes. Sumó que se debe tener en cuenta las características y darle participación al paciente para que pueda elegir. “Es bueno involucrar al paciente en el tratamiento, por ejemplo, contándole el perfil de toxicidad del tratamiento, y de qué se trata, para saber qué está dispuesto a afrontar”, señaló.

Por eso, su colega consideró que el futuro es ir definiendo cada vez más este tipo de estrategia, estudiando más los tipos de mutaciones para contar con terapias más específicas.

El tipo de tumor más agresivo

En ese marco se busca lograr una mayor sobrevida luego del diagnóstico, en particular para un tipo de tumor muy agresivo y para el cual se ha desarrollado esta nueva alternativa. Se trata justamente de una terapia dirigida destinada a pacientes con una mutación genética específica denominada BRAF V600E. Según detallaron los especialistas se trata de la mutación más frecuente en CCR, la que se identifica en 10% de los diagnósticos.

Diorca refirió que en general se trata de pacientes con muy mal pronóstico ya que es el más agresivo en CCR, y por ello se mostró expectante ante la posibilidad de contar con esta nueva alternativa de tratamiento que ha logrado buenos resultados en estudios hechos a nivel internacional.

Es que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó la utilización de la droga encorafenib, en combinación con cetuximab, que ya se usaba. Esto además se combina con quimioterapia, para el tratamiento en primera línea de pacientes adultos con este tipo de cáncer particular. Se trata del primer y único régimen combinado con terapia dirigida que – de acuerdo a un informe recientemente publicado por The New England Journal of Medicine – mejora significativamente los resultados de supervivencia en pacientes sin tratamiento.

O’Connor añadió que se combina con quimioterapia para limitarle a las células vías alternativas de reproducción.

Una nueva terapia para el cáncer en Argentina

Encorafenib es una terapia dirigida que, en combinación con cetuximab y quimioterapia, demostró beneficios significativos en la primera línea de tratamiento del cáncer colorrectal (colon y recto) con mutación BRAF V600E en estadio metastásico. Según datos recientes que se presentaron en la Reunión Anual 2025 de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y simultáneamente en el New England Journal of Medicine, el ensayo de fase 3 Breakwater mostró que esta terapia logra una reducción del 51% en el riesgo de muerte en comparación con el tratamiento estándar. Asimismo, demostró una reducción del 47% en el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte frente al tratamiento estándar, cumpliendo con el criterio principal doble del ensayo de supervivencia libre de progresión.

“Los pacientes diagnosticados con cáncer colorrectal metastásico que presentan la mutación BRAF V600E se enfrentan a un tumor agresivo que a menudo no responde bien a la quimioterapia estándar” explicó O´Connor.

“Los resultados de ese estudio son los primeros resultados prometedores de supervivencia reportados para el cáncer colorrectal metastásico con mutación BRAF en el contexto de primera línea, lo que representa un avance revolucionario para esos pacientes”, añadió. Es que explicaron que si lo usual es una sobrevida de 6 meses con este tipo de tumor en estadío avanzado, con esta terapia esto puede extenderse a 1 año.

Encorafenib inhibe la acción de una vía (denominada MAPK), responsable de estimular el crecimiento y la proliferación de células tumorales. Se administra en combinación con cetuximab, un anticuerpo monoclonal que ataca al receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), una proteína que se encuentra alterada en las células malignas, favoreciendo su crecimiento.

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