La histórica esquina de Rioja y Buenos Aires, en pleno microcentro de la Ciudad de Mendoza, cambió definitivamente de paisaje. A finales de julio de 2026 fue demolido el edificio que durante más de dos décadas albergó al teatro bar Los Angelitos, un espacio cultural fundado por el reconocido artista mendocino Ernesto “Flaco” Suárez.
Demolieron el histórico teatro bar Los Angelitos que estaba abandonado en la esquina de Rioja y Buenos Aires.
Archivo / Marcelo Rolland
El lugar permanecía cerrado desde la pandemia de Coronavirus, cuando el tradicional café y teatro bajó sus persianas. Ahora, según se informó, el terreno será destinado a la construcción de locales comerciales.
“Está en construcción, lo están terminando de demoler y van a hacer locales comerciales”, señalaron sobre el destino que tendrá la tradicional esquina.
Desde la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza explicaron que el proyecto contempla la construcción de nuevos espacios comerciales y justificaron la demolición por el estado del inmueble. “Más allá de lo que había, la construcción en sí era una construcción media vieja y había que demolerla independientemente de lo que se hiciera ahí”, sostuvieron.
La posibilidad de recuperar el teatro tampoco parecía sencilla debido a las condiciones edilicias. “Si querían reabrir la sala de teatro hubieran tenido que reinvertir en el edificio porque estaba en muy malas condiciones”, explicaron.
Una esquina con historia
Mucho antes de convertirse en un teatro bar, la esquina de Rioja y Buenos Aires tuvo otro papel fundamental en la historia cultural de Mendoza. Allí funcionó la imprenta de Gildo D’Accurzio, de la que salieron más de 1.500 títulos vinculados con la literatura latinoamericana, entre ellos las primeras obras de escritores como Antonio Di Benedetto y Armando Tejada Gómez.
En 2002, Ernesto “Flaco” Suárez pasó frente al antiguo edificio, vio un local en alquiler y tuvo una idea que terminaría transformando el lugar.
La iniciativa surgió luego de un encuentro casual con un alumno suyo, que por entonces integraba el elenco de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo. A partir de aquella conversación comenzó el proyecto para instalar un teatro bar que, con el tiempo, se convertiría en uno de los espacios de referencia para el teatro independiente mendocino.
Un refugio para el teatro mendocino
Durante casi dos décadas, Los Angelitos funcionó como escenario para obras teatrales, comedias, música y encuentros culturales. Por allí pasaron artistas y grupos reconocidos de la escena local, entre ellos el propio Suárez, Daniel Quiroga, Marcelo Lacerna, Sandra Viggiani y distintas camadas del Teatro El Taller.
Demolieron el histórico teatro bar Los Angelitos que estaba abandonado en la esquina de Rioja y Buenos Aires.
Marcelo Rolland / Los Andes
El espacio también se caracterizó por su capacidad para convocar público. Algunas funciones reunían a cientos de personas y, en determinadas ocasiones, los espectadores llegaban a esperar hasta la madrugada para poder ingresar.
Además de su actividad teatral y musical, el lugar tenía un elemento artístico particular: un mural realizado especialmente por el artista mendocino Alfredo Ceverino, que formaba parte de una de las paredes principales del establecimiento.