Lo que comenzó como una observación casual en un taller mecánico del conurbano bonaerense terminó convirtiéndose en una innovación médica utilizada en hospitales de Europa. Jorge Odón, un mecánico oriundo de Lanús, es hoy reconocido internacionalmente por haber creado el "OdonAssist", un dispositivo diseñado para asistir partos vaginales y reducir riesgos tanto para las madres como para los recién nacidos.
El invento ya fue utilizado en 48 partos en Argentina y en alrededor de 300 nacimientos realizados en 40 hospitales de cinco países europeos, según datos difundidos por autoridades sanitarias del Reino Unido y la empresa encargada de su fabricación.
Especialistas consideran que se trata de una de las innovaciones más relevantes en el campo de la obstetricia desde la década de 1950, ya que ofrece una alternativa a procedimientos tradicionales como el fórceps o la ventosa obstétrica.
Cómo funciona el dispositivo
El OdonAssist fue diseñado para intervenir en aquellos casos en los que el trabajo de parto vaginal se detiene o presenta complicaciones que dificultan el nacimiento.
De un taller mecánico de Lanús a los hospitales de Europa: el invento argentino que revoluciona los partos
Así es el dispositivo que creó Jorge Odón y que revoluciona europa.
El sistema consiste en un tubo y una campana de plástico flexible que se introduce en el canal vaginal y se adapta a la cabeza del bebé. Una vez colocada correctamente, la campana se infla con aire para sujetar de manera segura al recién nacido, permitiendo una tracción controlada mientras la madre continúa pujando.
De esta manera, facilita la extracción del bebé y puede evitar la necesidad de recurrir a métodos más invasivos o a una cesárea de urgencia.
Según los profesionales que participaron en las pruebas clínicas, el dispositivo es sencillo de utilizar y resulta menos agresivo para el bebé que otras herramientas obstétricas.
La curiosa forma de cómo nació la idea
La inspiración para el invento surgió en 2006 de una situación completamente ajena al ámbito médico.
"Todo comenzó con un truco que un empleado de mi taller le estaba haciendo a otro y que consistía en tratar de sacar un corcho de dentro de una botella. Yo pensaba: 'la va a tener que romper'", recordó Odón en una entrevista con BBC Mundo.
Sin embargo, el trabajador utilizó una pequeña bolsa plástica que introdujo en la botella, la infló con aire y luego extrajo el corcho sin dificultad.
"Tomó una bolsita, la metió en la botella, la llenó de aire, tiró y sacó el corcho. Me quedé impresionado con ese mecanismo de pinza de aire y de cinta transportadora", explicó el inventor.
A partir de esa imagen comenzó a desarrollar una idea que, según él mismo reconoce, llegó de manera inesperada. "Fue un milagro lo que me pasó, porque no tenía ningún problema con el embarazo de ningún familiar o conocido", señaló.
Del taller a la Organización Mundial de la Salud
Pocos días después de imaginar el dispositivo, Odón compartió el proyecto con su socio, el ingeniero Carlos Modena, y con un médico en Buenos Aires.
La iniciativa fue ganando respaldo hasta llegar a manos de Mario Merialdi, entonces jefe del Departamento de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien actualmente se desempeña como director médico de MNHI, la compañía que fabrica el dispositivo.
El invento de Jorge Odón que revoluciona Europa
A Jorge Odón le surgió la idea gracias al debate de sus empleados en su taller mecánico.
Tras años de desarrollo y ensayos clínicos, el invento comenzó a utilizarse en hospitales de distintos países. "En las pruebas realizadas en Argentina y ahora en Europa ningún bebé ha resultado lesionado", destacó Odón.