5 de abril de 2026 - 01:05

Daniel Vila "En La Cima": "Si fuera por la crítica, hace rato me tendría que haber quedado en mi casa"

El empresario y presidente de Independiente Rivadavia en un mano a mano con Laura Rez Masud en el que habló de su familia, del fútbol, analizó los medios de comunicación y dio su opinión sobre el Gobierno nacional.

A horas de un hecho histórico para Mendoza, como es el debut de Independiente Rivadavia en la Copa Libertadores, el empresario dejó definiciones personales, repasó el crecimiento del club y no evitó posicionarse frente a la realidad del país.

Embed - “No me convence el plan económico del gobierno” Daniel Vila

Independiente Rivadavia y la Copa Libertadores: del caos a la ilusión

El fútbol aparece en la vida de Vila como un espacio completamente distinto a su rol empresarial. Él mismo lo define con claridad: "El fútbol para mí es recreación, es diversión es hacer algo que realmente me gusta. Hace 43 años que estoy en los medios, eso sí es un trabajo. Hoy el fútbol es una pasión que tengo y me encanta, lo disfruto".

Lejos de la lógica de negocios que atraviesa su trayectoria, el club mendocino se convirtió en un proyecto emocional. La transformación que describe no es menor: cuando asumió, la institución atravesaba un momento crítico, con muy pocos socios y una estructura debilitada.

INDEPENDIENTE RIVADAVIA
Caravana histórica para recibir al plantel de Independiente Rivadavia, junto a su presidente Daniel Vila, campeón de la Copa Argentina 2025.

Caravana histórica para recibir al plantel de Independiente Rivadavia, junto a su presidente Daniel Vila, campeón de la Copa Argentina 2025.

A días del debut de Independiente Rivadavia en Copa Libertadores, el empresario expresó: "Soñar esto parecía una ilusión, un sueño, nos parecía una ilusión que nos empujaba. En el 2023 llegamos a un club que estaba en muy malas condiciones. Había muy poquitos socios, 150 y pico socios y el club estaba devastado".

El proceso, según reconstruye, implicó casi empezar desde cero. No solo en lo institucional, sino también en lo simbólico: recuperar la identidad, reconstruir la confianza y proyectar un futuro que en ese momento parecía lejano.

"Tuvimos que construirlo de nuevo, pero empezamos esa carrera de soñar y creer lo que lo que soñábamos, convencernos de eso", dijo y puso en valor el ascenso a la primera división del equipo.

Ese primer objetivo, el ascenso, fue apenas el punto de partida. La consolidación en la máxima categoría fue otro desafío que no estuvo exento de dificultades.

"Al año siguiente, fue un trabajo mantener la categoría. No fue fácil. En el 2025 tuvimos la fortuna de salir campeones, por primera vez en la historia del fútbol de Cuyo un equipo mendocino salía campeón. Obtuvimos la Copa Argentina y en el 2026, el sorteo de la Copa Libertadores que jugaremos dentro de unos días".

Daniel Vila y Pamela David en el partido de Independiente Rivadavia la Lepra campeón

El recorrido sintetiza una curva ascendente poco habitual: ascenso, permanencia, título y clasificación internacional. En ese contexto, Vila pone el foco en el impacto emocional en los hinchas, más allá de los logros deportivos.

"Me ponía en el corazón y en la piel del hincha independiente Rivadavia lo orgulloso que se debería sentir como yo me sentí en ese momento y era haber cumplido un sueño que tenía mucha gente. Sentía que en ese momento estábamos haciendo felices a muchos mendocinos".

Sin embargo, esa pasión también tiene su contracara. El dirigente reconoce que el disfrute no siempre se traduce en tranquilidad durante los partidos. "Es el peor momento de mi vida cuando voy a la cancha. Son 90 minutos que la paso muy mal, soy muy ansioso", confesó.

Críticas, exposición y una lógica personal para seguir adelante

La exposición pública es una constante en la vida de Vila, tanto en el fútbol como en los medios. Frente a eso, su postura no es de indiferencia total, pero sí de gestión selectiva de las opiniones externas.

"Siempre he estado expuesto por mi actividad a la crítica. No te digo que estoy acostumbrado, pero es como que yo tengo un objetivo, lo miro y en la medida en que sienta que voy cumpliendo ese objetivo, lo escucho porque hay críticas que son constructivas. Cuando uno escucha y ve que se está equivocando, la crítica ayuda", reflexionó.

Daniel Vila distingue entre la crítica útil y la que no aporta valor. En ese marco, prioriza el rumbo propio por sobre la aprobación externa: "Si hubiera sido por la crítica, hace rato me tendría que haber quedado en mi casa".

Incluso, al ser consultado sobre herramientas más personales para gestionar la presión, fue directo: "No hago terapia, me acostumbré". Una frase que refuerza una lógica de adaptación más que de análisis introspectivo.

Televisión, competencia y estrategia: el mapa de los medios según Vila

El segundo gran eje de la entrevista giró en torno a los medios de comunicación, un terreno donde Vila tiene una trayectoria consolidada. Allí, la lógica competitiva es explícita y asumida.

Ante la consulta sobre si busca liderar en audiencia, su respuesta no deja margen para dudas: "Todos siempre queremos que nos vaya bien, queremos ganar, queremos ser los mejores. No siempre lo logramos, pero siempre está dentro esa semillita que te empuja".

Esa ambición se refleja en decisiones estratégicas de peso, como la adquisición de Telefe, una operación que reconfiguró el mapa mediático y al respecto expresó: "Fue una compra que hicimos en noviembre del año pasado, que la sumamos, para nosotros consolidar Telefe junto con América y el resto de los canales. Consolidar todo eso nos dio una posición en el mercado de los medios y particularmente en el mercado de la televisión, muy importante, que nos permite una serie de cosas que podemos hacer a través de esa esa gran fuerza de comunicación que tenemos".

Daniel Vila en la Cima de Los Andes
Daniel Vila En la Cima de Los Andes.

Daniel Vila En la Cima de Los Andes.

En cuanto a la competencia, Vila recurre a su propia historia para contextualizarla. Desde sus inicios, competir fue una constante. "A mí me tocó competir contra un monstruo como era de los Andes en sus orígenes con Diario Uno, creo que fue el año 1992".

"Siempre me tocó competir en radio, en televisión, en diario. Y es válida esa competencia y está bueno que pase. Me gusta la competencia porque creo que te hace crecer, te alimenta, te hace más fuerte, te enseña. Toda mi vida me tocó competir".

Aquí aparecen dos actores clave del ecosistema mendocino: Los Andes y Diario Uno. Sin embargo, su estrategia frente a la competencia es particular: no observarla.

"Incluso cuando arranqué con Diario Uno nunca más leí Los Andes. Era parte del concepto de lo que yo creía que debía ser. Tenía muy claro lo que quería hacer con Diario Uno y no quería saber lo que hacía la competencia y me focalicé en lo que quería".

La situación del país: avances, dudas y falta de rumbo

La conversación también se metió en terreno político y económico. Vila planteó una mirada matizada: reconoce medidas positivas del gobierno, pero advierte sobre la falta de un plan integral.

Al respecto, Laura le preguntó acerca de cómo ve la situación del país y el empresario respondió: "La veo complicada, veo algunas cosas que se han hecho muy bien por parte de este gobierno, que hay que rescatarlas y que son muy valiosas como por ejemplo la reforma laboral. Si bien no es lo suficientemente, es un avance. A lo mejor después tendría que venir otra que que la siga, pero es un avance".

Daniel Vila y Laura Rez Masud en la Cima de Los Andes.
Daniel Vila y Laura Rez Masud, En la Cima de Los Andes.

Daniel Vila y Laura Rez Masud, En la Cima de Los Andes.

En esa línea, también valoró "el hecho de haber sacado a la gente de las calles, los famosos piquetes, el hecho de haber sacado la intermediación de los planes sociales, son hechos positivos".

Sin embargo, el punto crítico aparece en la falta de dirección económica clara. "Pero lo que no veo en general es un plan económico que nos digan a dónde vamos. Eso la verdad que me cuesta verlo".

Más allá del análisis, Vila también marcó su distancia con la función pública. Si bien la política le resulta atractiva, no se proyecta dentro del Estado. "No podría ser funcionario público. Tiene muchas ataduras, muchas limitaciones. Y yo en mi vida siempre he trabajado de otra manera. Prefiero hacer lo que siento que tengo que hacer'".

Mendoza, inversión privada y un Estado que “pone obstáculos”

En el tramo final, la mirada se volvió más local. Vila cuestionó la dinámica entre el sector público y privado en Mendoza, señalando una falta de articulación.

"Esta provincia es rara porque no hay una coordinación con el gobierno que apoye determinados sectores para para que se desarrollen", expresó y puso como ejemplo Puesto del Indio un exclusivo complejo de montaña que funciona como Hotel & Lodge, ubicado en la precordillera de Mendoza, que pertenece a la familia Vila y que administra una de sus hijas.

El caso ilustra, según su visión, una lógica estructural donde el Estado no acompaña los proyectos privados. "Lo hicimos aún en contra del Estado. Tuvimos una serie de obstáculos que que nos fue poniendo el Estado. No por mala intención de nadie, sino porque pareciera que el Estado ya está entrenado para ponerte obstáculos en vez de empujar para que las cosas sucedan".

La crítica no apunta a individuos políticos, sino a una cultura administrativa que, en su interpretación, tiende más a frenar que a facilitar. "No sé, será para justificar su trabajo el empleado público, por eso te decía que nunca podría ser empleado público".

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