El hallazgo de una pintura robada por un oficial del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial derivó en un operativo de alto impacto en Mar del Plata con dos detenidos por entorpecer la investigación.
La descendiente de Friedrich Kadgien, oficial de las SS que se refugió en Argentina tras la Segunda Guerra Mundial, recibió prisión preventiva.
El hallazgo de una pintura robada por un oficial del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial derivó en un operativo de alto impacto en Mar del Plata con dos detenidos por entorpecer la investigación.
Patricia Kadgien, descendiente del jerarca nazi y exoficial de las SS Friedrich Kadgien, quedó bajo arresto domiciliario junto a su esposo luego de una serie de allanamientos realizados por la Policía Federal Argentina.
Según el diario La Capital, la causa gira en torno al cuadro "Retrato de una dama", obra del pintor italiano Giuseppe Ghislandi, que había permanecido en la penumbra durante décadas hasta aparecer colgado en el living de un chalet familiar en el barrio Parque Luro.
La pista surgió de manera inesperada. Es que una publicación inmobiliaria que la familia Kadgien había realizado para ofrecer la propiedad en venta incluyó fotos de interiores donde se apreciaba la obra.
El periódico holandés AD identificó la pintura como una de las tantas que los nazis confiscaron en 1940 de la colección privada de Jacques Goudstikker, un comerciante judío de Países Bajos. La alerta llegó de inmediato a Interpol y a la Aduana argentina, lo que motivó la intervención del fiscal federal Carlos Martínez.
El procedimiento culminó con allanamientos en cuatro domicilios de Mar del Plata, incluido un departamento del hijo de la mujer, en la calle Santa Fe.
En la casa principal, sobre la calle Padre Cardiel, la Policía ya había realizado un primer operativo días atrás, donde secuestró grabados, láminas y armas.
Entre las piezas, se destacó un conjunto vinculado a una exposición de Henri Matisse en los años 40. Tras este segundo allanamiento, la Justicia dispuso el arresto domiciliario de Kadgien y su esposo bajo la acusación de entorpecer la investigación.
Aunque el juez ordenó secreto de sumario por 48 horas, la familia anticipó que la pintura de la discordia será entregada a la Justicia.
El abogado defensor, Carlos Murias, sostuvo que la causa debe dirimirse en el fuero civil y no en el penal, al señalar que “la figura de encubrimiento de contrabando que se le imputa es extraña y corresponde a un delito prescripto”.
El apellido Kadgien no resulta desconocido para la historia europea. Friedrich Kadgien, abuelo de Patricia, fue oficial de las SS y mantuvo vínculos con Hermann Göring, uno de los hombres más poderosos del Tercer Reich.
Tras el fin de la guerra, se refugió en Argentina, donde murió en Buenos Aires en 1978.