domingo 11 de abril de2021

Blaksley buscaba convencer a sus victimas con marcas reconocidas y ofreciéndoles un negocio "concreto".
Sociedad

Comenzó el juicio contra el estafador VIP que le sacó más de $ 1.500 millones a ricos y famosos

Enrique Blaksley, con su emprendimiento “Hope Funds”, reunía dinero de personas que querían invertir en el mercado bursátil para no perder sus ahorros.

Blaksley buscaba convencer a sus victimas con marcas reconocidas y ofreciéndoles un negocio "concreto".

Este jueves comenzó el juicio contra Enrique Blaksley por la multimillonaria estafa, junto a otros 16 cómplices, y sigue el proceso desde la cárcel de Ezeiza. Convenciéndolos uno por uno, así fue como, logró reunir el dinero de cientos de inversionistas. Según los nuevos cálculos de los investigadores, la maniobra ilegal llegaría a los $ 1.500 millones.

Todo comenzaba con una indemnización, la venta de un vehículo o departamento, los ahorros para los estudios de sus hijos, entre otras posibilidades. Los damnificados están lejos de ser especuladores financieros, de hecho la mayoría son personas que quisieron asegurarse de que su dinero no perdiera valor ante la inflación y la devaluación.

Enrique Juan Blaksley Señorans, de 56 años, logró reunir el dinero de cientos de inversionistas asegurando rentabilidad en las inversiones.

Hoy Blaksley comenzó a ser juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4. El proceso se desarrolla de manera virtual a través de la plataforma Zoom. Es que además de los 17 imputados y sus defensas, hay citados más de 100 testigos, lo que hace que el debate sea inviable en el contexto actual pandemia.

Blaksley Señorans fue apresado en su country de Pacheco en nabril del 2018.

Según la mayoría de los testimonios, todos vieron un negocio palpable con marcas prestigiosas, como por ejemplo el Hard Rock Café Recoleta, es por eso que a las víctimas les molesta cuando públicamente se las juzga por haber invertido su dinero en los contratos de fondos mutuos que ofrecía “Hope Funds”.

Enrique les transmitía seguridad y esperaban resultados a largo plazo. “Para mi fue importante ver que se mencionaban firmas como Buenos Aires Design y Zurich”, dijo al medio de comunicación Clarín una de las damnificadas. “Yo no entré a través de (Enrique) Blaksley. No lo conocía”, agrega la mujer, que prefiere no dar su nombre.

Enrique Juan Blaksley Señorans, el "Madoff argentino" detenido por una megaestafa.

Con el uso de estas marcas se ve el claro ejemplo del perfil de víctimas y las estrategias que utilizaba Blaksley para captar a sus clientes.

Otro ejemplo es el de María Ponzio quien llegó a Hope Funds por un conocido que era economista. “Era una persona de mi confianza y hace 3 o 4 años estaba haciendo inversiones”, cuenta la mujer. Esa era una de las tácticas más utilizadas y efectivas, según cuentan los damnificados, una vez que cumplía con un cliente lo incentivaba a llevar a sus familiares y amigos.

Enrique Blaksley, más conocido como el “Madoff argentino” por el estafador estadounidense Bernard Madoff quien llegó a retener más de 65 millones de dólares de sus clientes, en realidad realizó una minuciosa estrategia de marketing que además de usar marcas de prestigio internacional incluía fotos con famosos, invitaciones a eventos y el poder del boca a boca para captar específicamente a ahorristas de clase media.

Blaksley junto a Roger Federer, en un evento que patrocinaba Hope Founds, además a los damnificados les ofrecía ir a restaurantes caros, entradas a eventos, entre otras cosas.Gentileza

Me lo presentaron como un fondo que invertía en espectáculos y emprendimientos. Me decían que la tasa máxima era del 12% pero inmovilizando el dinero por seis años. No al año, como se dice. Si vos sacabas la plata al año te daban el 2%, parecía lógico”, sigue contando la mujer sobre su situación y presunta estafa.

Martillera de profesión, en Hope Funds vieron en ella una oportunidad. “Me llevaron para convencerme de que trabaje con ellos”, explica. “Fui y me encontré con una persona hablando arriba de un escenario, dando una charla tipo coaching. Te hablaban de la arquitectura financiera, todo te daba sensación de seguridad”, recuerda.

Estas charlas de las que cuenta se hacían en el teatro Piazzola, el que hablaba sobre el escenario era el propio Blaksley y, según cuentan, en esas charlas llevaba al máximo su perfil de “gurú” de las finanzas.

De acuerdo a al relato de los damnificados, “Hope Funds” no se presentaba como un clásico fondo de inversión que opera en el mercado bursátil, sino como una empresa que hacía inversiones concretas. “Te decían que vos tenías una parte del Hard Rock Café, otra de Hertz, del restaurante en Nueva York te hacían sentir parte de ese mundo”, detalla Ponzio.

Buscaba con esto el sentido de pertenencia al supuesto éxito que Blaksley mostraba en cada una de las fotos que había en las oficinas de Sarmiento al 600, en los eventos, al lado de los políticos del momento, de los pontífices Benedicto XVI y Francisco, y las máximas figuras del deporte mundial como Lionel Messi, Usain Bolt, Roger Federer y las hermanas Serena y Venus Williams. Imágenes que se podían ver colgadas por toda su casa, según cuentan quienes conocen su intimidad.

El dueño de Hope Founds utilizaba fotos con famosos para dar confianza a sus clientes.Gentileza

Pese a esto su recurso más utilizado fue buscar personas con algún grado de vinculación con la organización.

Llegué por un conocido, amigo nuestro que es familiar de ellos”, cuenta María Huerta. Era diciembre de 2015 y María dice que ella y su familia eran amigas de un primo de Blaksley que les ocultó que para ese momento “Hope Funds ya estaba teniendo problemas”.

La mujer y su marido ahorraban dinero para comprar una casa. “Al principio nos daban los intereses bien y después empezaron a pausarlos. Yo me contacté directamente con los hermanos de Enrique: Francisco y Tomás. De hecho, la confianza era tal que el propio Tomás venía a buscar el dinero a mi casa y yo le abría las puertas”, relata.

Otra costumbre de Blaksley era la de ofrecer entradas a eventos o agasajos. Por ejemplo, a María Ponzio la convencieron de ir a almorzar a un restaurante exclusivo que había abajo de las oficinas de Sarmiento al 600.

Me ofrecieron comprarme el vino más caro. Todo para envolverte en esa mentira de que también formaba parte de todo eso”, asegura. A María Huerta también le dieron entradas para uno de los espectáculos que patrocinaba Hope Funds.

Pero todo termino con las reuniones del proyecto del country Verazul, en Pilar, la estrategia era la misma. “He llegado a ver a un periodista muy conocido a quien respeto muchísimo, modelos, famosos y deportistas”, recuerda una de las víctimas. El proyecto finalmente quedó trunco ya que planeaba desarrollarse en una zona prohibida.