La carne es uno de los alimentos recurrentes en la mesa de los argentinos y, como tal, es importante conocer los buenos hábitos de compra, elaboración y consumo, para prevenir posibles enfermedades e intoxicaciones.
La carne es uno de los alimentos recurrentes en la mesa de los argentinos y, como tal, es importante conocer los buenos hábitos de compra, elaboración y consumo, para prevenir posibles enfermedades e intoxicaciones.
El consumo de cortes contaminados o la falta de cuidados en preparación puede producir, por ejemplo, enfermedades como triquinosis, brucelosis o hidatidosis, síndrome urémico hemolítico o diversas intoxicaciones alimentarias.
El licenciado en Bromatología Daniel Rabino, jefe del Departamento de Higiene de los Alimentos de la Provincia, manifestó que la clave para un consumo seguro y una mejor calidad de vida es “generar conciencia en la población y aprender a elegir productos con responsabilidad”.
Además de remarcar que, en general, la población no es realmente consciente de lo que come y pasa por alto pautas de elaboración o higiene al elegir materia prima; el especialista reveló que para garantizar que la carne es segura se debe adquirir en establecimientos habilitados que cumplan con los controles y reglamentaciones.
Para ello, en Argentina existen organismos reguladores que establecen normas y se articulan entre sí para llevar a cabo la inspección correspondiente a los expendedores de carne, a fin de disminuir riesgos.
A nivel nacional el responsable es el Senasa, mientras que las direcciones de Ganadería son las encargadas en cada provincia. En Mendoza también se suma a la tarea el Departamento de Higiene de los Alimentos, que autoriza el funcionamiento de los establecimientos.
“Esa carne debe tener un sello estampado que implica que viene de un lugar y en un transporte habilitado, y el carnicero que la compra, para después despostarla, debe tener los comprobantes del proveedor. Esa es una pieza fundamental para saber si la carne es de origen clandestino o no”, expresó Rabino.
Entre los tipos de enfermedades relacionadas con las carnes se encuentran las zoonóticas, transmitidas a las personas por contacto directo con animales infectados, a través de algún fluido corporal o por consumo de alimentos de origen animal que no cuentan con los controles sanitarios correspondientes. Algunas son hidatidosis, brucelosis, leptospirosis y triquinosis, entre otras.
Por otro lado, las enfermedades causadas por mala manipulación en la preparación de alimentos de origen cárnico son salmonelosis, síndrome urémico hemolítico o botulismo alimentario.
El jefe del Departamento de Higiene de los Alimentos de la Provincia aseguró que seguir las recomendaciones, comprar en lugares seguros y respetar las prácticas disminuye el riesgo de que ocurra algo.
“El riesgo nunca es cero, pero se busca aproximarnos lo más posible”, agregó sobre las siguientes claves para prevenir enfermedades e intoxicaciones en el consumo de carne: