jueves 25 de febrero de 2021

Claudio Martínez, participó por primera vez en la Vendimia de 1987, y es director de una de las capsulas de la fiesta de vendimia 2021. Foto: Mariana Villa/Los Andes
Sociedad

Claudio Martínez: el regreso de un director de Vendimia que se reinventa

En 2004 dirigió por primera vez la Fiesta Nacional, a la que sumó varias departamentales. Está a cargo de la cápsula 1 del especial audiovisual que se realiza este año, con la que tiene otro desafío

Claudio Martínez, participó por primera vez en la Vendimia de 1987, y es director de una de las capsulas de la fiesta de vendimia 2021. Foto: Mariana Villa/Los Andes

La historia de Claudio Martínez, uno de los directores generales de la Vendimia 2021, es un fiel reflejo del impacto cultural que tiene la fiesta máxima de los mendocinos a nivel local.

Su camino vendimial comenzó siendo muy joven, junto a su hermano Sergio, oriundos ambos de Guaymallén. Del barrio Unimev, para ser más precisos.

Si bien le cuesta recordar con claridad el año y el nombre de la fiesta, Martínez destaca que “en aquella época no era tan de casting como es ahora”. “Éramos pocos los que entrábamos y te conocían, era todo más artesanal”, recuerda.

Tratando de hacer memoria, se juega a que esa primera experiencia fue en 1988. Se trataba de una fiesta nacional y ambos hermanos consiguieron formar parte del staff. “Era cuando los actores comenzábamos a tener incidencia en el Acto Central”, reflexiona, y agrega que el director fue “Carlos Owen o Cristóbal Arnold”.

Juntando los diferentes datos que recoge Martínez, su primera fiesta fue la de 1987, llamada “Mendoza, madre de vendimias” y dirigida por Arnold.

Como actor, Martínez se fue abriendo camino en el ámbito local. Con el tiempo sería convocado por dos grandes referentes: “Alicia Casares y Vilma Rúpolo me llamaron para trabajar en una vendimia en Godoy Cruz, lo que me permitió ir aprendiendo y manejando el lenguaje vendimial”, precisa.

Con su hablar calmo y una humildad poco común en un artista de su talla, parece dimensionar todo lo vivido a medida que lo cuenta. Como tomando conciencia de su importancia.

“Es una pasión la Vendimia, es muy de compartir con otros artistas”, analiza. Y va más allá, haciendo notar que, a su entender, “los artistas hemos crecido artísticamente haciendo la Vendimia, hemos tenido una gran evolución”.

Al preguntarle la edad, se detiene a pensar. “Soy del 64, así que tengo 57 años. Lo que pasa es que estuve muchos años diciendo que tenía 50”, comparte entre risas.

El gran salto

Llegaría después la posibilidad de dirigir fiestas departamentales, pero su debut sería a lo grande: en 2004 Claudio se convirtió en el director de la Fiesta Nacional de la Vendimia. “Fue algo inolvidable, una experiencia maravillosa. Pudimos trabajar muy bien, muy horizontal; sentíamos que empezaba como una nueva era”, describe con emoción. El equipo se completó con Sergio Gras, Adriana Gigena, Sergio Martínez y Aníbal Villa.

Ese fue el primer año en el que el concurso para la realización del Acto Central se hizo teniendo en cuenta el libreto, el director y el staff. Hasta ese momento cada uno se elegía por separado.

Por eso, en esa oportunidad, el grupo tuvo que participar de un coloquio y defender el proyecto. La anécdota de cómo llega el guión, de Elda Leoz, a las manos de Martínez, es una delicia. “Ella me esperó y me acercó el libreto. Era una maestra jubilada que daba cursos de literatura. Yo le dije: ‘Si lo leo y me gusta, vas a tener que confiar en mí criterio como director. Y, si no me gusta, te prometo que no voy a usar ninguna idea tuya’. Y me gustó, confié en la idea”, rememora.

La fiesta se llamó “Vendimia de nuevos soles”. En cuanto a su contribución al Acto Central, Martínez considera que “estuvo por el lado de un trabajo de producción ordenado”. Por ejemplo, se colocaron televisores en los pasillos internos del Frank Romero Day para que los actores pudieran saber en qué parte de la fiesta iban.

Posteriormente, dirigiría fiestas departamentales en San Carlos, Godoy Cruz, Luján de Cuyo y San Martín.

Sin embargo, a Martínez le gusta destacar cada uno de los roles que ha cumplido en los espectáculos. “El año pasado fui el director de puesta en escena del Acto Central (”Sinfonía azul para el vino nuevo”, dirigida por Golondrina Ruiz). He hecho todos los trabajos que hay en la Vendimia: actor, traspunte, director, guionista y asistente”, detalla.

Desafío audiovisual

Tras la decisión de las autoridades de hacer una edición especial de Vendimia por el contexto de pandemia, en versión audiovisual, Martínez regresa como director general. “Es un lenguaje que nos va a permitir mostrar la evolución de los actores y actrices, que son súper profesionales”, destaca.

Está al frente de la cápsula 1, “Creadores de oasis”, compartiendo la dirección general con Alicia Casares y contando con Gaspar Gómez como director audiovisual. “Estoy muy contento; el diálogo ha sido muy bueno”, manifiesta ilusionado.

Las filmaciones de este equipo comenzaron en San Martín. Además, tienen previsto rodar en Lavalle (Altos Limpios) y Luján de Cuyo (Cacheuta).

“En la Vendimia vas viendo los ensayos, mejorando algunas cosas. Ahora es como que son varios estrenos; cada locación es un estreno. En la preproducción debe estar todo muy afilado. El que toma el timón es Gaspar, es muy creativo y horizontal”, concluye.