domingo 25 de octubre de 2020

Si no baja la cantidad de casos positivos en los próximos 10 días, el gobierno podría endurecer las restricciones. / Orlando Pelichotti
Sociedad

Casi la mitad de los testeos de la provincia dan positivo Covid-19

45%. Este indicador en la provincia refiere a la proporción de positivos entre los testeados. La OMS recomienda que esta relación debe mantenerse en 10%

Si no baja la cantidad de casos positivos en los próximos 10 días, el gobierno podría endurecer las restricciones. / Orlando Pelichotti

Prácticamente la mitad de las personas que se testean en Mendoza dan positivo de Covid-19.

Así, a secas, el número no dice mucho, pero adquiere otro cariz si se lo compara con lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud: que se mantenga en 10% o menos.

El asunto es qué implica esto y qué importancia tiene. No es un tema menor: el gobernador Rodolfo Suárez, mencionó el martes en conferencia de prensa que en 10 días se evaluarán algunos parámetros para definir si se endurecen las restricciones y se vuelve a fase uno de aislamiento, este es uno de ellos.

La ministra de Salud, Desarrollo Social y Deportes, Ana María Nadal, informó que la positividad en Mendoza es de 45%, es decir 4 veces la sugerida por el organismo internacional.

“Es una barbaridad, es muy alto”, sentenció en diálogo con Los Andes el doctor Carlos Espul, coordinador de la Red de Laboratorios de la provincia. El especialista agregó: ”si usted tiene una tasa de positividad menor a 10% significa que tiene un cierto control sobre la circulación del virus”.

Este indicador hace referencia al porcentaje de personas que dan resultados positivos entre todos aquellos a quienes se haya realizado una prueba de PCR para detectar el virus Sars CoV-2.

Indicador de circulación

Justamente ese mismo día por la noche, el informe del Ministerio de Salud sobre los casos de la jornada confirmó esa proporción. Se habían procesado 923 determinaciones de las cuales 436 fueron positivas (47%).

“Cuando aumenta ese porcentaje se interpreta que aumenta la circulación del virus”, detalló Espul. Por eso, dijo que puede ser usado como concepto equivalente a tasa de infección.

Esto explica por qué con el incremento de los positivos esta proporción aumentó y por el contrario, desciende en otros países luego del pico. Aclaró que es muy variable por eso es mejor tomarlo por semana.

Por ejemplo en Mendoza, la semana del 10 de agosto dio 31%, la del 17 de agosto 28% y la del 24 de agosto 35%.

En el país, esta tasa ha ido desmejorando de la mano del incremento de la circulación del virus. Si se consideran los últimos 7 días, Argentina ha realizado 1,8 tests por cada caso positivo y se encuentra en peores condiciones que países como México (2), Bolivia (2,6) y Chile (16,7).

Luego de momentos muy críticos, Chile registró el martes una tasa de positividad inferior al 6 %, lo que evidencia el retroceso de la pandemia en ese territorio, según informó la agencia EFE. Allí el balance acumulado de personas infectadas llegó a 413.145 infectados y 11.321 muertes desde principios de marzo.

“Lo más coherente que escuché es que cuando veamos que la tasa de infección empieza a bajar se puede interpretar que se llegó al pico de infección”, refirió.

Más adelanta explicó que esa noción puede permitir entender que en Chile ven que está bajando porque en ese rebaño son menos los susceptibles. De todas formas, como es sabido puede haber rebrote, como se está apreciando en el hemisferio Norte.

Estrategias

Este valor está asociado fundamentalmente a tres variables. Por un lado, la definición de caso, que determina a quién se testea. Esto involucra detectar contactos de positivos, su aislamiento y el seguimiento para identificar si tienen síntomas, para así cortar la cadena de contagio.

Otros factores que inciden son la cantidad de testeos que se realicen y la estrategia sanitaria que se implemente en este sentido.

“Este porcentaje indica si estamos pudiendo encontrar adecuadamente a las personas infectadas en la población y para eso es mucho mejor indicador que la variable de test por millón de habitantes”, explicó el investigador del Conicet, Rodrigo Quiroga, doctorado en Ciencias Químicas y especialista en Bioinformática en una entrevista con Télam.

La provincia ha tomado como estrategia salir a realizar testeos de manera aleatoria por los barrios, como la identifican.

“Estamos haciendo la cantidad de test que necesitamos, entiendo que estamos haciendo tantos test que muchos de los que se hacen dan negativo (5 ó 6 de cada 10), igual se los estudia pensando que pueden ser positivo”, explicó Espul.

De hecho, se incrementaron 25% los testeos entre el 17 y el 24 de agosto, destacó el médico y se pasó de 4.700 a 6.000 por semana.

“Es tan sensible la definición de caso que cualquier sospecha se estudia”, subrayó.

Consideró que la acción sanitaria así lo necesita: “se busca y se busca, es una estrategia fundamental para tratar de bloquear la transmisión”, remarcó. Dijo que hay “libritos” sobre cómo actuar y que se contrapone con la opción de esconder la cabeza para no ver la situación.

El gobernador Rodolfo Suárez anticipó que en diez días evaluarán los indicadores para tomar una determinación sobre un retroceso de fase y de allí se desprende la inquietud: ¿es posible lograr un descenso de la tasa de positividad en ese lapso?

Para Espul no hay manera de anticipar esto aunque cree que sería posible si hubiese una drástica disminución de la movilidad de la población. “Esto se transmite de persona a persona, mientras haya menor contacto entre personas va a bajar la transmisión, entonces puede ser probable que en 10 días se baje. Si se decide volver atrás va a ser muy dolorosos para todos, es mucho lo que tenemos en juego”, opinó.

El investigador Rodrigo Quiroga sobre la clave para sostener la positividad baja dijo que lo esencial es la definición de caso y consideró que en Argentina se está haciendo bien. Atribuyó el aumento de positivos al operativo Detectar que se implementó en barrios vulnerables especialmente en el área metropolitana de Buenos Aires.