La suelta de aves fue realizada por el Departamento de Fauna Silvestre de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque como parte de la política provincial de recuperación de fauna. Entre los ejemplares que volvieron a la libertad hubo corbatitas, jilgueros, cimarrones, siete cuchillos, chingolos y zorzales, todas especies que habían llegado a manos del Estado tras situaciones de tráfico ilegal.
En el operativo también participaron la Policía de Seguridad Rural, el Iscamen, el Cuerpo de Guardaparques, Gendarmería Nacional e inspectores de Fauna.
Lo que se ve en la liberación no muestra todo lo que hubo antes
Antes del regreso al ambiente natural, los animales atravesaron un proceso integral en el Centro de Rehabilitación de Aves Paseriformes de YPF, donde recibieron atención sanitaria, seguimiento comportamental y preparación física.
Según informó el Gobierno de Mendoza, durante esa etapa los equipos técnicos del Ecoparque hicieron evaluaciones clínicas, trabajaron la aptitud de vuelo y buscaron que cada ejemplar recuperara conductas necesarias para sobrevivir fuera del cautiverio.
Ese detalle cambia la lectura de la noticia. No se trata solo de “abrir una jaula” y liberar aves. Si un ejemplar no recupera fuerza, reflejos o hábitos básicos, el regreso a la naturaleza puede fracasar.
Por eso la rehabilitación previa resulta tan decisiva: la suelta es apenas el último paso de una cadena mucho más larga.
El tráfico ilegal sigue siendo una amenaza concreta en Mendoza
El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, remarcó que estas acciones buscan restituir ejemplares a sus ecosistemas de origen y reducir el impacto de una de las principales amenazas para la fauna silvestre: el comercio ilegal.
En la misma línea, el jefe del Departamento de Fauna Silvestre, Adrián Gorrindo, recordó que la tenencia y comercialización de fauna silvestre es un delito y pidió evitar esas prácticas y denunciarlas.
Eso le da otra dimensión a la liberación. Lo emotivo del momento puede captar la atención, pero la noticia de fondo es otra: todavía hay aves que siguen siendo capturadas, vendidas o retenidas fuera de su ambiente.
La importancia de estas imágenes
Ver el instante en que las aves recuperan la libertad tiene impacto, sí, pero también funciona como recordatorio de que detrás de cada liberación hubo una cadena de rescate, atención veterinaria y articulación institucional.
La provincia informó además que quienes quieran reportar casos de fauna silvestre pueden comunicarse al 261 7503417 de lunes a viernes de 8 a 13, escribir a [email protected], usar el portal ticketsform.mendoza.gov.ar o llamar al 911 para pedir intervención de la Policía de Seguridad Rural.
Estas aves ya volvieron a su hábitat, pero para que no haya otras esperando rescate, la denuncia sigue siendo una parte clave de la conservación.