31 de agosto de 2026 - 18:53

Cáncer de mama: Mendoza tiene apenas 0,9 mamógrafos públicos cada 10.000 mujeres, el indicador más bajo del país

Se hizo el primer mapa mamográfico nacional. En Mendoza hay brechas de acceso territorial pero destaca por las estrategias y el nivel profesional.

El diagnóstico temprano del cáncer de mama es crucial, sobre todo si se tiene en cuenta la alta incidencia de la patología y que su detección temprana puede hacer que sea curable en la mayoría de los casos.

Sin embargo, el diagnóstico está determinado por el acceso a los estudios que dependen de la disponibilidad de equipos que en Mendoza enfrenta enormes brechas territoriales y una infraestructura acotada en el sector público.

Un relevamiento inédito elaborado por la Asociación Civil Surcos y la Fundación Instituto Natura presentó el primer Mapa Mamográfico del sector público de Argentina, analizando la capacidad instalada en 23 de las 24 provincias. La fotografía que devuelve sobre Mendoza combina un alto nivel profesional con limitaciones estructurales severas: la provincia es la jurisdicción que tiene la menor disponibilidad de mamógrafos por habitante del país. Cuenta con 40 mamógrafos públicos, de los cuales. Además, en la provincia, 7 aparatos registraron problemas de funcionamiento.

Acceso a diagnóstico en Mendoza

El cáncer de mama constituye una de las principales preocupaciones de la salud pública en la Argentina, tanto por su magnitud epidemiológica como por las desigualdades persistentes en el acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento, advierten los investigadores.

De acuerdo con el informe -que mapeó 1.498 equipos en todo el país (404 públicos y 1.094 del sector privado y obras sociales)-, Mendoza cuenta con 40 mamógrafos en el sector público, situándose en la mitad de la tabla nacional por cantidad absoluta. Sin embargo, al cruzar ese número con la población objetivo (mujeres de 40 a 75 años), el escenario cambia drásticamente: la provincia tiene apenas 0,9 mamógrafos cada 10.000 mujeres, el indicador más bajo de la Argentina.

El diagnóstico temprano del cáncer de mama es crucial, sobre todo si se tiene en cuenta la alta incidencia de la patología y que su detección temprana puede hacer que sea curable en la mayoría de los casos. 

El diagnóstico temprano del cáncer de mama es crucial, sobre todo si se tiene en cuenta la alta incidencia de la patología y que su detección temprana puede hacer que sea curable en la mayoría de los casos.

Para tomar dimensión del rezago local, Chubut lidera la tabla nacional con 9,3 equipos cada 10.000 mujeres, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registra 2,6 y Buenos Aires 2,3. Mendoza integra el lote del fondo junto a San Juan (1,5), Jujuy (1,4) y Chaco (1,7).

“En estos casos, aun con presencia de equipamiento, la disponibilidad relativa resulta limitada en relación con el tamaño de la población que potencialmente requiere estudios, lo que puede traducirse en barreras de acceso, especialmente cuando no existen estrategias organizadas de priorización o ampliación de horarios”, advierte el análisis del estudio.

Fallas operativas y concentración geográfica en Mendoza

El mapa no solo contó equipos; evaluó su estado de revista. En Mendoza, de los 40 mamógrafos relevados en efectores públicos, se detectaron seis con desperfectos técnicos y uno directamente fuera de servicio. A nivel nacional, la fotografía no es muy distinta: el 24% de los aparatos públicos (uno de cada cuatro) presenta fallas operativas.

A esta tasa de rotura se le suma un fenómeno histórico en la geografía sanitaria mendocina: la alta concentración en el Gran Mendoza. A medida que el territorio se aleja del área metropolitana, la oferta decae. El mapa con geolocalización puede consultarse aquí.

Los mamógrafos públicos en Mendoza están en el Hospital Central, Hospital Lagomaggiore, Casa de la Mujer, Hospital Tagarelli, Hospital Metraux, Asociación de Lucha contra el Cáncer, Hospital Regional de Malargüe, Hospital Carlos Saporiti, Hospital Perrupato, Hospital Arena Rafo, Hospital Scaravelli, Hospital General Las Heras.

Esta combinación de factores llevó a los investigadores a ubicar a Mendoza dentro del grupo de provincias con menor Índice de Accesibilidad Potencial para realizar mamografías (IAPO). La superposición de una baja densidad territorial de equipos por kilómetro cuadrado y la limitada disponibilidad temporal de los servicios reduce la capacidad real de respuesta del sistema.

La otra cara del diagnóstico contra el cáncer: profesionales y sin órdenes

Pese al cuello de botella en el equipamiento, el sistema público mendocino exhibe fortalezas organizativas clave que la dejan bien posicionada en el concierto del país.

A diferencia de otras jurisdicciones donde la burocracia traba el estudio, en Mendoza las mujeres de entre 50 y 69 años no necesitan presentar orden médica para realizarse el tamizaje mamario.

El diagnóstico temprano del cáncer de mama es crucial, sobre todo si se tiene en cuenta la alta incidencia de la patología y que su detección temprana puede hacer que sea curable en la mayoría de los casos. 

El diagnóstico temprano del cáncer de mama es crucial, sobre todo si se tiene en cuenta la alta incidencia de la patología y que su detección temprana puede hacer que sea curable en la mayoría de los casos.

Además, mientras que el estándar nacional o de varias provincias promueve el control cada dos años, la provincia sostiene la recomendación anual para el grupo de riesgo objetivo.

Por otra parte, se hace una búsqueda activa de pacientes ya que Mendoza posee un modelo de tamizaje mixto fuerte. No espera únicamente a que la mujer consulte espontáneamente; a través de agentes sanitarios de Atención Primaria de la Salud (APS), el sistema sale a buscar activamente a la población objetivo en articulación con hospitales que no poseen mamógrafo.

Sin dudas, un punto fuerte es la calidad profesional. Es que la provincia "salió bien parada" en el perfil de sus Recursos Humanos. Después de cinco provincias que alcanzaron el 100%, Santa Cruz y Mendoza lideran con las plantillas más sólidas: a nivel local, 83% del personal a cargo de los estudios es técnico o licenciado.

Otro punto a favor: el marco legal y la informática. Mendoza adhirió a las leyes nacionales 26.606 (Mes de concientización) y 26.872 (cobertura de cirugía reconstructiva post mastectomía), cuenta con programa provincial propio, utiliza un sistema informático local de registro de datos y adhiere al sistema nacional SITAM.

El panorama nacional: capacidad ociosa y fragmentación

A nivel país, el Mapa Mamográfico identificó 404 mamógrafos en 375 centros públicos, de los cuales 328 operaban con normalidad al momento del trabajo de campo.

El informe nacional dejó en evidencia datos ilustrativos: 25% de los mamógrafos públicos del país son de última generación (incorporados entre 2020 y 2024), el 42% de los equipos opera menos de 6 horas diarias y más del 50% realiza menos de 100 mamografías al mes. La gran deuda del sistema sigue siendo el sector privado y de obras sociales donde, aunque se contabilizaron 1.094 equipos, aún no existe un registro público consolidado que determine su verdadero nivel de uso y disponibilidad para la población.

Una de las principales conclusiones de la investigación es que Argentina cuenta con una red pública instalada con gran potencial, pero se requieren estrategias de gestión para maximizar su alcance.

La mitad de los centros participa de manera regular en programas de tamizaje (búsqueda activa de pacientes), 71% de los estudios son informados por médicos especialistas en Diagnóstico por Imagen y el 53% de los centros cuenta con licenciados en bio-imágenes. Asimismo, 66% de los centros públicos cuenta con historia clínica informatizada y prácticamente la mitad tiene sus registros conectados con el resto de la red provincial.

“Durante mucho tiempo discutimos la detección temprana sin saber con qué recursos contábamos realmente. Hoy sabemos dónde están los equipos, en qué estado y cómo se organiza el acceso a su alrededor, y esto ya abre la posibilidad de tomar decisiones concretas: otorgar nuevos turnos donde hay capacidad ociosa, reparar donde hay equipos detenidos, conectar donde la infraestructura ya existe”, afirmó Alejandra Sánchez Cabezas, Directora de Surcos y Presidenta de la Asociación Argentina de Salud Pública.

Sánchez Cabezas enfatizó que el desafío ahora pasa por el camino del paciente: “El paso que sigue es entender qué pasa del otro lado: qué recorre una mujer desde que decide hacerse una mamografía hasta que tiene un resultado en la mano. Porque es en ese recorrido donde se gana o se pierde una detección a tiempo”.

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