El sistema de salud ISSSTE en la Ciudad de México ha implementado inteligencia artificial para fortalecer la detección temprana del cáncer de mama. Mediante centros especializados denominados "cuartos azules", esta tecnología permite identificar lesiones milimétricas e impalpables que suelen pasar desapercibidas en estudios convencionales, especialmente en pacientes con tejido mamario denso.
La incorporación de la inteligencia artificial en el Hospital López Mateos responde a la necesidad de encontrar indicios de cáncer antes de que se conviertan en tumores palpables. Esta herramienta no sustituye al médico, sino que fortalece su capacidad de diagnóstico mediante dos funciones críticas: la creación de un mapa de colores y la asignación de un puntuaje de riesgo.
El mapa de colores en mamas densas
El tejido mamario denso se visualiza de color blanco en las mastografías, lo que dificulta la detección de anomalías del mismo tono. La inteligencia artificial procesa la imagen y señala zonas específicas donde el radiólogo debe buscar con mayor precisión. Esto permite localizar nódulos que aún no se distinguen con facilidad y calcificaciones menores a medio milímetro que nadie podría detectar al tacto.
Dichas lesiones, menores a dos centímetros, son imposibles de detectar mediante la autoexploración o la revisión clínica inicial. El centro de interpretación recibe estudios de diversos estados del país para revertir la cifra de más de 8.000 decesos anuales por esta enfermedad en México. El objetivo principal es evitar que el cáncer progrese hacia una enfermedad metastásica local o a distancia.
¿Cuántos casos requieren estudios complementarios?
El proceso no termina con la interpretación algorítmica, ya que entre el 10% y el 15% de los casos pueden requerir ultrasonidos complementarios para confirmar los hallazgos. Esta precisión permite enfocar los tratamientos de manera temprana, lo cual impacta directamente en la supervivencia de la paciente.
Desde su apertura en mayo, estos centros han procesado imágenes donde la IA detectó zonas de mayor densidad que el ojo humano podría no distinguir inicialmente. Al identificar estas formas de presentación del cáncer, como las microcalcificaciones, la tecnología ofrece una ventana de oportunidad antes de que la enfermedad sea sintomática.