A raíz de los episodios de amenazas en establecimientos educativos de la provincia, la Municipalidad de General Alvear decidió avanzar con la instalación de cámaras de seguridad en todas las escuelas del departamento como medida preventiva.
Tras los episodios de amenazas, la comuna sureña avanza con la instalación de 96 cámaras de seguridad en establecimientos educativos y aseguran que se protegerá la intimidad.
A raíz de los episodios de amenazas en establecimientos educativos de la provincia, la Municipalidad de General Alvear decidió avanzar con la instalación de cámaras de seguridad en todas las escuelas del departamento como medida preventiva.
Según informó la intendencia, la iniciativa impulsada por el intendente Alejandro Molero, ya cuenta con el aval del Ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, quien dio el visto bueno y habilitó el trabajo conjunto para su implementación.
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE), la jefa de Gabinete, Daniela García, señaló que la propuesta es bien recibida, aunque advirtió que requiere un análisis en profundidad. Según explicó, es necesario estudiar el marco normativo, la viabilidad legal y el alcance de la medida.
En ese sentido, indicó que será necesario revisar y actualizar regulaciones vigentes, especialmente en lo referido a la privacidad de estudiantes y docentes. Si bien la iniciativa se considera positiva, desde el organismo remarcaron que no puede aplicarse de manera inmediata sin antes evaluar estos aspectos.
Desde el municipio remarcaron que el sistema fue diseñado con un “respeto irrestricto” por las normativas vigentes en materia de niñez y protección de datos. En ese sentido, se ajusta a la Ley Nacional Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y a la Ley de Protección de Datos Personales.
Asimismo, aclararon que en los espacios de circulación interna y recreación no habrá monitoreo en vivo por parte de las fuerzas de seguridad. Las imágenes quedarán encriptadas en servidores locales y solo podrán ser solicitadas mediante procedimientos formales.
En cuanto a su utilización, enfatizaron que no se trata de un sistema de control cotidiano: “No se podrán usar para cuestiones menores, sino para proteger la integridad de los chicos”. En casos de conflicto, como situaciones graves de bullying, explicaron que “si la Dirección General de Escuelas considera que es un hecho grave, se puede solicitar el material”, aunque subrayaron que el acceso está restringido:“Aunque las cámaras las administra el municipio, solo la DGE o la Justicia pueden pedir las imágenes”. De esta manera, el sistema busca reforzar la seguridad sin vulnerar derechos.
Además, aclararon que no se podrán utilizar para aplicar medidas sancionatorias a los alumnos: "No es un sistema de vigilancia de conducta, sino una herramienta para situaciones delictivas o conflictos graves", informaron.
El sistema de videovigilancia operará bajo un esquema dividido en dos frentes, con el objetivo de equilibrar la prevención del delito y el resguardo de la privacidad. Por un lado, las cámaras ubicadas en perímetros, ingresos y entornos escolares estarán conectadas en tiempo real al Centro de Monitoreo (CEO), que funciona de manera conjunta entre el Municipio y el Ministerio de Seguridad. Esto permitirá una respuesta inmediata de los preventores y la Policía ante situaciones de riesgo en la vía pública o en los accesos a los establecimientos.
En paralelo, el monitoreo dentro de las escuelas tendrá un tratamiento diferenciado. Los circuitos cerrados internos quedarán bajo la órbita exclusiva de la DGE y no contarán con transmisión en vivo hacia las fuerzas de seguridad, con el fin de evitar usos indebidos y preservar el ámbito educativo.
El proyecto avanza con un enfoque progresivo y priorizando los puntos de mayor vulnerabilidad. Según explicaron desde el municipio, “en principio contamos con 96 cámaras y tenemos que definir cómo distribuirlas”, a partir de un estudio que determinará si se colocarán en establecimientos completos o en sectores estratégicos, como los ingresos.
En una primera etapa, se comenzará por las escuelas primarias más grandes y luego se avanzará sobre las secundarias con mayor riesgo de conflicto. “Es un proyecto que veníamos desarrollando y por eso ya contábamos con cámaras”, señalaron desde el municipio. En ese marco, estiman que las primeras instalaciones podrían concretarse “a principios del mes que viene”, comenzando por los accesos de dos escuelas primarias.
Si bien la iniciativa cobró visibilidad tras los recientes episodios de amenazas y pintadas, aseguran que se trata de una política previa. Además, destacaron la recepción positiva de la comunidad: “Nos sorprendió la buena recepción, no hemos tenido reclamos formales”. En esa línea, vincularon el acompañamiento a una demanda creciente de seguridad: “Es un tema que preocupa y la gente apuesta a mayor seguridad”.