Buscan desarrollar un protocolo nacional para que enfermos terminales de Covid-19 puedan despedirse de su familia
En el reporte del Ministerio de Salud de la Nación se anunció que se busca un “acompañamiento humanizado” y que “las despedidas y los rituales funerarios tengan un lugar”.
En Mendoza, la situación ya se analiza desde la semana pasada - Ignacio Blanco / Los Andes
En el reporte diario del Ministerio de Salud de la Nación, la Red de Cuidados, Derechos y Decisiones en el final de la vida, que depende del Conicet, anunció hoy que busca impulsar un protocolo que permita a familiares despedirse de enfermos terminales por coronavirus.
“Desde la Red lo que queremos es desarrollar protocolos para que el acompañamiento humanizado sea posible y las despedidas y los rituales funerarios tengan un lugar”, aseguró Graciela Jacob, médica paliativista, representante de la entidad.
Jacob sostuvo que “por cada persona que muere el impacto (que produce) está calculado en seis personas más entre su familia y su entorno afectivo”. De esa manera, explicó que “si ustedes multiplican por seis los números que tenemos a diario sabremos que tenemos un problema de salud pública”.
“Los pacientes tienen derechos a tomar decisiones, a estar acompañados y a expresar sus voluntades, y en esta pandemia hay cierta condición entre los derechos y lo que el sistema tiene que ofrecer en función del aislamiento. Por eso, entendemos que tenemos que desarrollar protocolos que puedan cuidar a todos, al personal de salud, a los pacientes, y que puedan cuidar a los familiares que se puedan acercar para despedirse”, señaló Jacob integrante de la Red que depende del Conicet.
Al referirse a las muertes ocurridas en el contexto del aislamiento, Jacob aseguró: “En estos días hemos escuchado historias muy desgarradoras, historias en las cuales alguien no se pudo despedir, historias donde madres ancianas quedaron aisladas, donde familiares no se pudieron despedir de sus seres queridos y algunas veces ni siquiera pudieron ver el cuerpo de su familiar fallecido. Estas muertes en aislamiento, en soledad, casi desaparecidas del entorno familiar son muertes que se cursan con muchísimo sufrimiento para la familia y es un impacto para la sociedad”.
Jacob planteó hoy que “los cuidados en el proceso de morir son un asunto central en la humanización de la medicina. La muerte es inherente a la vida, pero el proceso de morir es un asunto que nos compete como sociedad y que tiende, si está humanizado, a mejorar nuestra calidad de personas en toda la sociedad”.
Se busca que familiares puedan despedirse de enfermos terminales por coronavirus. - Ignacio Blanco / Los Andes
“Es importante poder generar un momento de dignificación de la muerte de los pacientes y que no mueran en aislamiento. Es algo que se está estudiando”, agregó.
La mayor parte de los más de 6000 fallecidos que cuenta Argentina han muerto en soledad. Decimos la mayoría y no la totalidad porque en algunos sanatorios y clínicas privadas del país ya se ha aplicado un protocolo para que sus pacientes estén acompañados.