Millones de espectadores de todas partes del mundo fueron testigos de una escalada inédita, evento que fue transmitido en vivo el fin de semana por la plataforma de Netflix. Se trata de la histórica hazaña del escalador estadounidense Alex Honnold . Luego de un gran esfuerzo durante una hora y media, Alex se convirtió en la primera persona en conquistar el Taipei 101 en la modalidad de "free solo".
El rascacielos, ubicado en en la capital de Taiwán tiene 508 metros de altura, lo que representó un gran desafío y riesgo extremo al ser escalado sin cuerdas, arnés ni red de seguridad, lo que implicó que cualquier complicación o imprevisto le hubiese costado la vida. Por esta razón, la transmisión tuvo un retraso de 10 segundos para evitar compartir imágenes de una tragedia.
Alex Honnold escalada
Alex Honnold cautivó a miles de espectadores luego de haber logrado una escalada histórica a un rascacielos de 508 metros.
El evento no solo fue emitido por la plataforma, sino que también, miles de personas se reunieron en los alrededores del rascacielos e incluso dentro del edificio para presenciar el ascenso. El suceso fue tendencia en redes sociales y una noticia destacada en los medios del mundo. Sin embargo con el paso de los días comenzaron a surgieron debates en torno a esta situación.
Atletas argentinos opinaron sobre la escalada de Alex
Expertos en el deporte fueron interrogados sobre la histórica hazaña del escalador estadounidense Alex Honnoldel. “Lo que vimos el domingo me parece de una enorme irresponsabilidad, es un acto de temeridad aprovechado para generar un negocio a partir del morbo de la gente por ver una muerte en HD”, expresó para el medio LA NACION Julián Insarralde, un experimentado guía de montaña, instructor de escalada en hielo y escalador.
Insarralde comentó que si bien lo que realizó el escalador implicó de gran esfuerzo, no es algo de sobresalga frente a destrezas similares de otros colegas: "Para un deportista de su nivel es casi un paseo. El único condimento es que lo hace en ‘Solo integral’ y esto implica un nivel de concentración absoluto porque un error o un imprevisto, que siempre puede ocurrir, significa la muerte. Hay cientos de escaladores que tienen la misma destreza que Honnold, solo que no se arriesgan a jugarse la vida y lo hacen tomando todas las precauciones necesarias, lo que minimiza la posibilidad de un accidente y hace de esta actividad un deporte seguro. No creo que la temeridad sea algo que debamos admirar”.
Con respecto a esto aclaró que cada escalador se le otorga un grado máximo de acuerdo con su destreza que indica para que esté preparado y le permite saber si la vía que va a encarar está dentro de sus posibilidades, por lo que Alex estaba más que preparado para subir ese edificio.
El instructor comenta que este suceso genera mayor impacto en inexpertos en el tema ya que el el caso del escalador estadounidense "la mayoría de estos ascensos el nivel de dificultad está muy por debajo del deportista y esto es una manera de achicar el riesgo. Este es el caso de lo que vimos el domingo porque subir a ese edificio, aunque parezca muy complicado, para un escalador como Honnold es algo muy por debajo de su posibilidad técnica”.
Julián Prato, que es guía de montaña y profesor del Centro Andino Buenos Aires (ICBA) coincidió su opinión crítica al respecto: “Más allá de la natural admiración que me genera la destreza de un escalador de ese nivel, creo que el ‘Solo Integral’ es una aproximación al suicidio y es una práctica que no comparto bajo ningún aspecto”.
Prato afirma que la gran mayoría de escaladores que practicaron esta modalidad están muertos y considera que se trata de un mal ejemplo porque instala a la actividad en un lugar que no es el que le corresponde. “La enorme mayoría de los montañistas y escaladores hacemos esto gestionando el riesgo a partir de medidas de precaución, anticipándonos a los potenciales problemas y haciéndolo de manera segura. Ese es el rol del guía de montaña y de lo que nosotros enseñamos. Con el ejemplo de Honnold, parece que si no coqueteas con la muerte, no sos escalador y lo que uno hace es una actividad menor”.
La importancia de mostrar los procesos previos
Rafael Masid es guía e instructor de escalada en el ICBA y explica que en los últimos años creció la cantidad de personas que se aventuran a la montaña y que pretenden alcanzar cumbres. Desde su experiencia comenta que hay muchas personas que se lanzan a picos muy difíciles sin antes haber recorrido la etapa de aprendizaje necesaria. Esto considera que se debe a difusión de shows, como la transmisión de Netflix a la escalada de Honnold, no suelen mostrar los procesos previos y de esta manera se simplifica la situación y crece el deseo de animarse a esta actividad sin tomar los recaudos necesarios.
“Muchos pretenden saltearse la preparación y los años necesarios de preparación o minimizan los riesgos y es cuando aparecen los accidentes. Montañistas sin experiencia quieren subir al Aconcagua o escalar el Fitz Roy sin entender que eso es solo para gente experimentada. Ven en redes sociales imágenes en los Himalayas y suponen que es algo que está al alcance de todos y descartan otras alternativas pensando que es algo menor asumiendo riesgos innecesarios”, dice Masid.
Al igual que sus colegas, Rafael Masid comenta que Alex no es el único capaz de lograr este tipo de escaladas, sino lo que hace más relevante su caso es la gran repercusión mediática que lo respalda: La masividad de las redes sociales de esta época que le permiten darle una trascendencia enorme haciendo parecer que el es el primero en enfrentar desafíos como el de Taipei 101 y antes que él, otros hicieron cosas mucho más destacadas como Alain Robert, que subió edificios en ‘Solo Integral’, pero en el anonimato y escapando a la policía porque no contaba con autorización”..
Una postura a favor de Alex
Por otro lado, frente a quienes temen un fenómeno de imitación peligrosa, se encuentran quienes sostienen que el efecto contagio no perdura en disciplinas tan extrema. Ignacio Elorza, un experimentado escalador y productor de cine de montaña que conoce personalmente a Alex Honnold ofrece otra mirada : “Creo que la persona que se dedica a esto entiende muy bien el riesgo al que se expone y que nadie tiene ganas de morir por lo que la persona que se larga a freesolear lo hace enfrentando una vía muy por debajo de su posibilidad y haciendo algo que conoce casi de memoria habiendo practicado antes muchísimo”, le dice a LA NACION. Respecto a los principiantes en la disciplina afirma: “Si un loquito ve esto y se larga a hacerlo sin experiencia, a los cinco minutos se da cuenta de qué se trata y lo deja inmediatamente”.
Elorza quien compartió tiempo con Honnold, quedó sorprendido con la personalidad del escalador estadounidense: “Honnold es un maestro total en escalada libre, y a la técnica impecable le agrega una condición física que seguramente trabaja mucho, pero sobre todo un control mental que probablemente sea su gran diferencial”, afirma el escalador.
Finalmente expuso su perspectiva sobre el ascenso al rascacielos: “Es un capo total de la escalada y esto es solo una movida para recaudar plata y vivir de su actividad. Es solo un show y no me parece mal que lo haga. Creo que ese ascenso, para él, no presenta ninguna dificultad y, si bien el riesgo existe, en su caso es menor por las condiciones que tiene”.