Agua contaminada: el problema del arsénico en la Argentina

Salud comprometida. La presencia de arsénico en el agua de bebida es un problema mundial donde América Latina es el “continente olvidado”. La situación en nuestro país. Recomendaciones para neutralizar el flagelo.

Agua contaminada: el problema del arsénico en la Argentina
Agua contaminada: el problema del arsénico en la Argentina

El arsénico (As) es un metaloide natural abundantemente presente en la corteza terrestre y uno de los contaminantes más tóxicos, existente fundamentalmente en agua subterránea. La exposición de los seres humanos ocurre a través del consumo de agua y alimentos contaminados conteniendo As en pequeñas cantidades por períodos prolongados [1]. La contaminación ocurre por la liberación de As a suelos y acuíferos debido a procesos naturales como fenómenos volcánicos y desintegración de rocas. Las actividades humanas como la minería, los procesos industriales, la fundición de metales, la producción de pesticidas y de preservantes de madera [1,2] aportan una contaminación adicional en suelos y acuíferos, aunque en menor grado.

La presencia de arsénico en el agua es un problema mundial con alto impacto en las regiones más pobres, con más de 220 millones de personas expuestas [3]. En América Latina, el problema afecta al menos a catorce países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú y Uruguay), y el número de personas expuestas podría estimarse en alrededor de 14 millones [4], unos cuatro millones en Argentina [1].

Dispositivo rural para abatimiento de arsénico realizado en INTI-Química (elaboración propia).
Dispositivo rural para abatimiento de arsénico realizado en INTI-Química (elaboración propia).

La exposición crónica al As ha sido asociada con una variedad de problemas de la salud, conocidos en Argentina como Hacre (hidroarsenicismo crónico regional endémico), que incluye manifestaciones clínicas variadas, de las cuales el engrosamiento palmoplantar, la hiperqueratosis, el aumento de la pigmentación de la piel y el desarrollo de cáncer de piel, pulmón y vejiga son las más frecuentemente reportadas.

Ocurrencia en Argentina

El As naturalmente presente en suelos argentinos tiene origen volcánico, y su presencia abarca una extensa zona de las regiones central y norte del territorio. La zona más afectada es la llanura Chaco-Pampeana, que cubre una superficie de alrededor de 10 millones de km2, y una de las regiones más densamente pobladas. Las provincias más afectadas son Córdoba, Santiago del Estero, Chaco, Salta, Tucumán, Santa Fe y La Pampa. Sin embargo, existe As en las aguas subterráneas de casi todo el país, aún no completamente relevadas.

Resultados de la tecnología SORAS en aguas de pozo de Los Pereyra, prov. de Tucumán (CNEA)
Resultados de la tecnología SORAS en aguas de pozo de Los Pereyra, prov. de Tucumán (CNEA)

Normativas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un límite máximo de 10 μg/L (microgramo por litro)(0,01 mg/L) en agua potable [5]. La última normativa en Argentina ha sido establecida por la Secretaría de Calidad en Salud y Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional, dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Resolución Conjunta 22/2021 [6], que adopta el mismo valor de la OMS, con la salvedad de que “en aquellas regiones del país con suelos de alto contenido de As, la autoridad sanitaria competente podrá admitir valores mayores a 0,01 mg L-1 (miligramo por litro)con un límite máximo de 0,05 mg L-1 cuando la composición normal del agua de la zona y la imposibilidad de aplicar tecnologías de corrección lo hicieran necesario”. Es de especial interés la presencia de arsénico en aguas envasadas, habiéndose detectado As en algunas disponibles en el mercado local [1]. Se ha bajado recientemente el valor admisible de 200 μg/L a 10 μg/L [6].

Métodos de análisis y de remoción

En cuanto a las metodologías analíticas para la determinación de As a niveles por debajo de 10 μg/L, una encuesta reciente [1] indica que Argentina cuenta con laboratorios con equipamiento adecuado para la determinación de As a esos niveles. Aunque la distribución de laboratorios a nivel de las provincias es amplia, el 69% de la capacidad analítica se concentra en el AMBA y en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

rototipo de pequeña escala basado en la técnica de hierro cerovalente (INIFTA-Departamento de Química, Facultad de Ciencias Exactas, y Departamento de Hidráulica, Facultad de Ingeniería, Universidad Nacional de La Plata)
rototipo de pequeña escala basado en la técnica de hierro cerovalente (INIFTA-Departamento de Química, Facultad de Ciencias Exactas, y Departamento de Hidráulica, Facultad de Ingeniería, Universidad Nacional de La Plata)

En Argentina existen varios ejemplos de grupos de investigación que trabajan fuertemente en la búsqueda de tecnologías económicas para la remoción de As en aguas para consumo humano con casos exitosos de aplicación tanto en poblaciones medianas y pequeñas como en escuelas y comunidades rurales. Los adelantos más notables se pueden ver en la referencia [1].

Conclusiones y recomendaciones

La presencia de As en el agua de bebida es un problema serio en Argentina, dada las implicancias sobre la salud. Debe tenerse en cuenta que no existe tratamiento curativo para el HACRE. Por ello, las autoridades de salud deberían realizar control utilizando las siguientes herramientas:

- promoción de la salud

- prevención de la contaminación

- saneamiento ambiental

- concientización respecto al consumo de agua y alimentos seguros

- promoción de la educación

- vigilancia epidemiológica y ambiental para la detección temprana

Sostenemos que existen tres etapas a cumplir para afrontar el problema del As:

1. Información, ya que el problema es desconocido por amplios estratos de la sociedad

2. Sensibilizar a la comunidad (sin provocar pánico)

3. Investigar y desarrollar tecnologías de tratamiento económicos para alcanzar los niveles de la normativa.

Es urgente la selección de los métodos más apropiados para la remoción de As, pero en el país existen varios ejemplos de tratamientos exitosos y grupos de I+D con experiencia trabajando en el tema. Es imprescindible probar las tecnologías a nivel de laboratorio antes de su aplicación, dado que no todas las aguas son iguales y la remoción de As es muy dependiente de la matriz del agua. No debe ignorarse la realidad socioeconómica de la región para la elección de la estrategia de remediación. Los materiales deberían estar disponibles naturalmente en la región, en el mercado o fácilmente preparados en el laboratorio, ser de bajo costo y baja toxicidad y mostrar buen rendimiento.

Asimismo, deberían evaluarse nuevas formas de distribución de agua, como la entrega de agua potable en bidones, redes de distribución paralelas (doble red) en servicios nuevos, equipos domiciliarios, etc., algunas de las cuales ya se han adoptado en algunas provincias.

Los equipos domiciliarios deberían contar con la aprobación de las autoridades pertinentes y, para ello, se recomienda elaborar un documento de acceso público sobre recomendaciones y modos de uso destinados a los usuarios finales.

Dado que existen muy pocos datos acerca de la disposición final de los residuos (un problema muy importante en la remoción de As), es necesario elaborar un relevamiento del tratamiento y disposición en las plantas existentes, con estudios de impacto ambiental.

En Argentina, debido a la gran cantidad de personas que pueden estar afectadas, las acciones a tomar con relación a la problemática del As deberán constituir una política de estado conducida por el gobierno nacional acompañado por los gobiernos regionales y locales donde el impacto del problema sea mayor.

Como acción más correcta, opinamos que se debería brindar a las comunidades afectadas sistemas adecuados y sustentables para el saneamiento del agua con instalación de redes de agua potable segura.

*La autora es Dra. en Química (UBA). Profesora de Univ. Nac. San Martín, investigadora superior de Conicet. Además recibió el Premio Houssay a la Trayectoria 2022 y el Diploma Konex al mérito 2023.

Producción y edición: Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar

Referencias

[1]. Arsénico en agua, informe del Grupo Ad-Hoc Arsénico en agua de la Red de Seguridad Alimentaria de Conicet”, 2018. https://rsa.conicet.gov.ar/adhoc/arsenico-en-agua/

[2]. International Agency for Research on Cancer (IARC). Arsenic, metals, fibres, and dusts. Volume 100 C. A review of human carcinogens. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans. International Agency for Research on Cancer, World Health Organization. Lyon (Francia). 2012.

[3]. Murcott, S. 2012. Arsenic Contamination in the World - An International Sourcebook. IWA Publishing. Londres (Reino Unido).

[4]. Bundschuh, A., Pérez Carrera, M., Litter, M.I. Distribución del arsénico en la región Ibérica e Iberoamericana, J. Bundschuh, A. Pérez Carrera, M.I. Litter (Eds.), Argentina, Editorial Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, 2008. ISBN 978-84-96023-61-1.

[5]. Guidelines for drinking-water quality: fourth edition incorporating the first Addendum, WHO Library Cataloguing-in-Publication Data, ISBN 978-92-4-154995-0, 2017.

[6]. Boletín Oficial República Argentina. Secretaría de Calidad en Salud y Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional - Resolución Conjunta 22/2021, https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/248217/20210817.

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