28 de enero de 2026 - 20:31

Aconcagua: a 100 años de la muerte de Hans Stepanek, el metalúrgico andinista

La de Hans Stepanek es una de los miles de historias del Coloso de América. Intentó solo la cumbre, murió cerca de la cima, y su cuerpo fue rescatado veinte años después.

Se están cumpliendo 100 años de la expedición de Hans Stepanek, primer montañista de la era moderna fallecido intentando la cumbre del Aconcagua. Ocurrió en febrero de 1926 y su cuerpo exánime recién fue rescatado en 1946 por una comisión al mando del entonces teniente primero teniente primero Valentín J. Ugarte, luego de 20 años de permanencia en el Gran Acarreo.

Aunque no está claro porqué muchas fuentes lo llamaron “yugoslavo”, lo cierto es que Stepanek (en algunas crónicas figura Stepaneck) vivió en Austria, en Wiener Neustadt. De 1919 a 1923 trabajó como metalúrgico en Sigl, la mayor fábrica de locomotoras y maquinaria de la monarquía austrohúngara.

Tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la producción cayó considerablemente y la plantilla se redujo de casi 300 a unos pocos cientos de trabajadores. Tras un importante despido en 1923, »Hansl« (como lo llamaban sus amigos, con l final) decidió migrar junto con su amigo Fritz Turek, también alpinista y tornero.

De oficio metalúrgico

Llegaron a la Argentina en agosto de 1923. No se sabe si vinieron directamente a nuestra provincia, pero es muy probable. En Mendoza la metalurgia estaba despegando como escolta de la industria vitivinícola y acá tuvieron la oportunidad de vivir de sus oficios y, al mismo tiempo, satisfacer la afición montañera.

Llegaron siendo alpinistas expertos: con diecisiete años ya participaban en grupos selectos de alpinismo. Stepanek realizó excursiones desafiantes por la zona de Raser-Schneeberg, la región de Gesäuse-Dachstein y los Dolomitas. También en Suiza alcanzaría las cimas más altas. Con toda certeza se le atribuye la primera ascensión al Ödsteinkarturm-Direkter Nordgrat (cresta norte), de 2.265 m, (Ennstaler Alpen, Gesäuse) una ruta de ascenso con grado de dificultad IV.

Según la prensa austríaca, “contaban con el equipo más básico que necesita un andinista y no se comparaban en nada con el de los exploradores alemanes e ingleses, quienes, para tales expediciones, eran equipados por el estado o por inversores privados con todas las herramientas necesarias y cuantiosas sumas de dinero. Pero tenían, como su preciada posesión, su juventud aventurera, el fuego sagrado de su pasión por la montaña”.

Junto a otro amigo que también migró, Hansl Peters, fueron los primeros en hacer cumbre en el cerro El Plata y otros cerros aledaños en 1925.

En épocas en que en Argentina no había días libres ni vacaciones para los trabajadores, cada escalada implicaba grandes sacrificios. Stepanek tenía que dejar su trabajo cada vez que se embarcaba en una expedición de montañismo.

El dinero que había ahorrado se consumía por completo en los gastos de las excursiones. Y, a su regreso, debía buscar un nuevo trabajo. Un amigo suyo contaría: “Sus compañeros de escalada habituales estaban desempleados y no podían seguirle el ritmo. Hansl era un hombre bueno, incansable, indestructible y lleno de una energía inquebrantable.” Al iniciar la expedición al Aconcagua trabajaba en Construcciones Metálicas Pescarmona (Hoy Impsa).

Stepanek y Miguel Gossler (de origen alemán) prepararon la expedición al Aconcagua durante un año, consultando toda la información disponible y reuniendo el equipo necesario. La expedición se inició el 22 de enero de 1926. El traslado del voluminoso equipo y el temporal les consumió valiosos días. El 3 de febrero, Gossler debe volver a Mendoza porque se le termina la licencia laboral y, aunque habían pactado no separarse, Stepanek se niega a bajar, decisión fatal a la postre. El 5 de febrero, Stepanek asciende solo hacia las “rocas Conway” (4.750 m).

Como no llegaban noticias de él luego de ocho días, Gossler vuelve a Puente del Inca el 15 de febrero (se dice que perdió su trabajo en el banco donde trabajaba por aquello). Comprueba que Stepanek ha seguido subiendo por una ladera con enorme acumulación de nieve. Nuevos temporales limitan la búsqueda y se asume que es imposible que Stepanek esté vivo.

Fantasma protector

Muchos andinistas trataron de encontrar sus restos sin lograrlo. También surgieron leyendas de encuentros con su cuerpo sentado sobre una piedra y petrificado y hay historias más recientes de andinistas extraviados en el cerro a quienes el espíritu benévolo de Hansl habría guiado hasta la senda segura que los llevó de regreso al campamento.

Cuerpo Hans Stepanek
El cuerpo de Hans Stepanek fue hallado en el lecho del Gran Acarreo, aproximadamente entre los 6.400 m y 6.600 m de altura,  no muy lejos de la cumbre. Fuente:  libro

El cuerpo de Hans Stepanek fue hallado en el lecho del Gran Acarreo, aproximadamente entre los 6.400 m y 6.600 m de altura, no muy lejos de la cumbre. Fuente: libro "Historia del Aconcagua", de V.J.Ugarte, O. Punzi y M. De Biasey.

Nueve años después de su desaparición, el 8 de marzo de 1934, la expedición italiana en la que participó Nicolás Plantamura encontró su cadáver y dejó registro preciso de su ubicación en un mapa.

Esa misma cartografía guio a la expedición de Valentín J. Ugarte (*) en 1946 y el 8 de febrero de ese año encontró el cadáver y lo bajaron. Stepanek fue sepultado el 16 de febrero de 1946 en el Cementerio de Capital (donde se había realizado la autopsia) y fue trasladado definitivamente al Cementerio de Andinistas de Puente del Inca. No hay registro de la fecha del traslado; solo una película que muestra que ya estaba en Inca en 1956.

Placa en Cementario de Puente del Inca
Placas en la tumba de Stepanek, en Puente del Inca. Lamentablemente ya no están, fueron robadas hace tiempo.

Placas en la tumba de Stepanek, en Puente del Inca. Lamentablemente ya no están, fueron robadas hace tiempo.

Hans Stepanek nos retrotrae a la época “romántica” del montañismo. Pero, quizá, sus motivaciones no son tan distintas a las de los escaladores de nuestro tiempo. El poeta que fue el mayor Orlando Mario Punzi (1914-2015) reflexionaba sobre él: “La helada figura del andinista muerto concita a la meditación y al interrogante. ¿Por qué se escala, por qué se asciende, por qué se excursiona en el país hostil de la montaña a puro sufrimiento y con permanente riesgo? La vocación andinista es una tendencia más hacia la perfección que busca el alma. La luz del ideal cae de lo alto y es en los cerros mayúsculos donde mejor alumbra.”

avisos fúnebres - Aconcagua: a 100 años de la muerte de Hans Stepanek, el metalúrgico andinista
Avisos fúnebres colocados en Los Andes, en febrero de 1946, por el Club Andinista Mendoza y la entonces Construcciones Metálicas Pescarmona. Stepaneck está escrito con ck al final.

Avisos fúnebres colocados en Los Andes, en febrero de 1946, por el Club Andinista Mendoza y la entonces Construcciones Metálicas Pescarmona. Stepaneck está escrito con ck al final.

(*) Valentín Julián Ugarte fue un notable y experimentado soldado de montaña, constructor de refugios en el Aconcagua, quien rescató los cuerpos de Stepanek, Juan Jorge Link y Adriana Vance. Autor con Orlando Punzi y Mario L. De Biasey de “Historia del Aconcagua. Cronología heroica del andinismo, Buenos Aires, 1953).

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