La reciente serie estrenada en Netflix va a dar que hablar. Una especie de Arca de Noé humana navega en un planeta ha quedado condenado por un clima helado devastador. Un misterioso millonario pone en marcha un tren gigante que rodeará la Tierra sin descanso. Sin embargo, el día de su puesta en marcha, un grupo de personas de clase baja asalta el último vagón y un asesinato se convierte en el eje de la puesta.
TNT quien transmite originalmente en Estados Unidos, apostó a la ciencia ficción con esta remake de una película que también estuvo bajo la dirección de Bong Joon-ho, el ganador de un premio Oscar por "Parasite".
El filme de 2013 se basaba en una novela gráfica francesa, y hacía hincapié en sus temas de desigualdad de clase, con los vagones del tren como excusa perfecta para explorar el orden jerárquico social de forma satírica.
En la serie, alguien ha sido horriblemente asesinado en uno de los vagones delanteros, lo que hace que la burócrata Melanie Cavill (Jennifer Connelly), reclute a Andre Layton (Daveed Diggs), un detective que vive en la cola, para resolver el caso.
El cambio climático, tensiones de clase y otros conceptos que podrían tener bastante fuerza gracias a un paralelismo oportuno, dado que viven confinados y hacinados, para la situación actual del mundo.