2 de agosto de 2013 - 22:35

Siete días definitorios

Las elecciones PASO del domingo 11, empezarán a definir el escenario político no sólo hacia las legislativas de octubre sino también hacia las presidenciales de 2015 en la única fuerza política, hoy por hoy, y desde hace dos décadas, con voluntad y capaci

El resultado de las PASO prefigurará la relación de fuerzas en el Poder Legislativo nacional a partir de diciembre próximo, cuando no parece estar en cuestión la improbable posibilidad de que Cristina Fernández impulse una reforma constitucional que la habilite a un tercer mandato, aunque sí los términos de su gobernabilidad durante el próximo bienio y también si podrá o no ser la "gran electora" de su sucesor.

Reducida la oposición en sus distintas variantes no peronistas a un conglomerado de personalismos sin pretensiones ni ambiciones de proyecto nacional, el PJ, kirchnerista y no kirchnerista, es una vez más el ring en el que se dirimirá la pelea, y por puntos a partir de las primarias.

El centro de ese ring es la provincia de Buenos Aires, con casi 40 por ciento del electorado nacional. Aun cuando en el conteo nacional de las PASO, el Frente para la Victoria pueda mostrar una victoria, será lo que suceda en el primer distrito electoral del país lo que determinará si habrá fidelidades o infidelidades dentro del universo PJ, incluso desde las provincias más recónditas.

La diferencia con la que arrancó Sergio Massa se acortó a medida que la Presidenta se puso a la cabeza de la campaña, junto con el gobernador Daniel Scioli, en respaldo del primer candidato a diputado nacional bonaerense por el oficialismo, Martín Insaurralde.

Sabedora de lo que esté en juego, la Presidenta no reparó en ese protagonismo en romper (hasta con dos actos diarios y discursos incluidos) los límites que impone la campaña electoral, pese a que la ley de las PASO haya sido producto de una reforma política impulsada por el kirchnerismo.

La "ancha avenida" central que recorrió Massa durante la primera parte de su campaña comenzó a desdibujarse en tanto Insaurralde redujo la diferencia. De ser el candidato de la indefinición, el intendente de Tigre se vio forzado a propuestas crecientemente opositoras (esta semana atacó, por primera vez, a la Presidenta), para no perder votos frente a adversarios como Francisco De Narváez y Margarita Stolbizer.

¿Será suficiente ese discurso crecientemente confrontativo al candidato de la "armonía" para llegar mejor posicionado al domingo? Las encuestas coincidirán este fin de semana en que la diferencia a su favor está en torno a 5 por ciento, pero con una tendencia ascendente de Insaurralde y un estancamiento de Massa. A siete días de las PASO, sin embargo, lo que pinta definido es que no habrá un triunfo apabullante (10%) del tigrense como tampoco, de haberlo, de Insaurralde.

Con todo, si gana o pierde por un par de puntos, Massa quedará posicionado, a confirmarse en octubre, para pelear por la gobernación bonaerense, no así por la Presidencia. Sobre la premisa de un resultado de este tipo es que se movieron los 14 gobernadores peronistas alineados con la Rosada, con Scioli a la cabeza, cuando el miércoles se reunieron para respaldar a Insaurralde, junto a los intendentes de los principales municipios granbonaerenses.

"El mensaje fue también para Massa: de la Liga de gobernadores, y no de su sector, como tampoco de otros afluentes cristinistas (léase, por caso, Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella), saldrá el candidato para 2015", dijo uno de ellos a este cronista. Son varios los gobernadores de esa Liga que ya se prueban la camiseta: desde Scioli, hasta el entrerriano Sergio Urribarri, el chaqueño Jorge Capitanich, el sanjuanino José Gioja y el salteño Juan Urtubey.

La pelea por los porotos que permitan mejorar la diferencia en el caso de Massa o reducirla y hasta revertirla en el de Insaurralde, se centrará estos siete días en el Gran Buenos Aires. Más precisamente en los 15 municipios (de los 24 que lo conforman) que reúnen a 48,7 por ciento (5 millones y medio de electores: 2 veces Córdoba) del electorado bonaerense. Por eso ayer la Presidenta, junto a su candidato, volvió a recalar en la "provincia" de La Matanza, clave con sus casi un millón de electores.

¿Y la oposición no PJ? Por lo pronto sólo parece encontrar acogida en el Poder Judicial. Sus denuncias cuajan: prácticamente, la totalidad de los integrantes del gabinete económico se encuentra investigados, con las últimas decisiones tomadas por fiscales y jueces después de que la Corte pinchara la ley de reforma del Consejo de la Magistratura.

La Corte tiene entre manos una definición de alto voltaje político: resolver sobre la constitucionalidad o no de la ley de medios. No lo hará, por supuesto, esta semana, aunque también es improbable que lo haga antes de octubre. Si bien aún no ha definido cuándo será el momento, menos aún el contenido de su pronunciamiento, parece pesar sobre sus integrantes un criterio no escrito que primó en sus fallos: "No tomar decisiones que puedan influir en la decisión del electorado".

¿Habrá que esperar entonces hasta después del 27 de octubre?

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