El "Carrusel del Furo" nos fue introduciendo en una noche llena de tintes, llena de su magia. Inolvidable por cierto. Dos horas de emociones que se reflejaron en la piel y en los rostros de los dos mil seguidores que poblaron el Stadium Arena Maipú la calurosa noche del lunes.
Un desorden de melodías, en el que se paseó por sus 50 años de trayectoria en escenarios. El Nano nos regaló su voz, su humor, la sencillez y humildad que sólo los grandes tienen. Su público, agradecido.
"Nuestra gratitud hacia ustedes, porque han dedicado una hora de sus vidas para compartir con nosotros", dio la bienvenida Joan Manuel Serrat a sus fans mendocinos.
Y continuó con "De vez en cuando la vida", para deleitarnos con "Antología desordenada", gira que lo trae por estos lares, que para el catalán significa "una celebración con la gente, con todos aquellos que forman parte de ello".
A ese desorden perfecto de temas se les fueron sumando "De cartón piedra"; "Mi niñez"; "Hoy por ti, mañana por mí" y "Algo personal". Y en su lengua catalana natal, que porta con mucha "modestia", el Nano interpretó: "Canción de cuna" (Cançó de bressol), "Palabras de amor" y "Fa vint anys que tinc vint anys" (Hace 20 años que digo que tengo 20 años).
Luego llegaría el momento de recordar su primera visita a nuestro país, "en el año 69 del siglo pasado", y aquella vez que Víctor Heredia lo invitó a conocer Mendoza. Momento que aprovechó para saludar y brindar apoyo a su amigo Heredia, quien tiene a su madre enferma. Instante oportuno para homenajear nuestra música con "Vendedor de yuyos", de Don Atahualpa Yupanqui.
La gran fiesta se vivió promediando la noche, cuando el Nano invitó al escenario a los mendocinos Juan Sebastián Garay y Anabel Molina (Ver Una fiesta con invitados locales). En su gira "Antología desordenada", el catalán acostumbra a invitar a artistas de la ciudad que visita. En esta ocasión nuestros talentosos músicos dejaron en evidencia su gran crecimiento artístico. Una muy buena elección del Nano, para ser acompañado.
El desenlace de la velada estuvo marcado por "Romance de curro, el palmo"; "Mediterráneo"; "Pueblo blanco" y el clásico "Hoy puede ser un gran día". Entre los bises nos abrazó con el precioso "Lucía", "No hago otra cosa que pensar en ti" y "Para la libertad".
"Vamos a despedirnos correctamente, con una canción, como corresponde. Espero volveros a ver en un futuro medianamente cercano", saludó Serrat, para despedirse con "Cantares".
Una fiesta con invitados locales
"No es sólo una antología desordenada, también es una antología cómplice que me gusta compartir con gente joven", dijo Serrat, para invitar a subir al escenario a nuestro artista Juan Sebastián Garay. "Aquellas pequeñas cosas" lo vio al Seba lucirse a dúo con el catalán.
"Cuando cantaba él (por Seba Garay), me acordé de la Negra Sosa, porque me hablaba mucho de él".
Poco después, la dulce y cálida voz de Anabel Molina le dio vida a "Es caprichoso el azar" y, de esta manera, formar una dupla de contraste maravilloso con el Nano, para despertar un aplauso generalizado entre todos sus seguidores.
La "Fiesta" se armó cuando los tres entonaron juntos este himno de Serrat, dando muestras de la calidad artística de nuestros talentos y la generosidad y magia del propio Serrat. Sin dudas un momento único, tanto para el público como para los músicos y hasta para el mismo Nano que se mostró feliz por la excelente compañía.