Muchas son las imágenes religiosas vinculadas a Semana Santa, desde los ramos de olivo hasta la Última Cena y los Vía Crucis. Pero hay otras imágenes menos conocidas que también se dan en estos días y que tienen que ver con distintas creencias religiosas.
El rabino Felipe Yafe cuenta que los judíos tienen su propia Pascua (ver aparte). Por lo general es la misma fecha en que la tradición cristiana, pero este año -por ser bisiesto-será recién en un mes. Mientras, el miércoles celebraron la fiesta de Purim por una historia de la Biblia Judía o Antiguo Testamento.
En 10 capítulos se cuenta que, cuando en Persia estaban los judíos, Ester ocultó su origen y fue coronada por su belleza. Su tío Mardoqueo había salvado al rey persa Asuero de un complot, pero el primer ministro Amán le odiaba por no inclinarse e hizo que el rey decretara la muerte de los judíos.
Ella arriesgó su vida para hablar con Asuero, organizó un banquete con Amán y denunció el hecho. El rey lo hizo colgar, decretó que los judíos podían defenderse y triunfaron contra sus enemigos.
De allí, surgió una fiesta que va de dos a tres días: un ayuno previo, la fiesta de Purim y en ciudades amuralladas el Purim de Sussa, antigua capital de Persia.
Pur significa “echar suerte” como se hizo con la fecha para matar a los judíos y por eso es común ver a niños jugando con una perinola. En cuanto al festejo, rememoran la historia, cantan y bailan. Una comida típica son las “Orejas de Amán”, un dulce que recuerda al villano, y antes entre las chicas se elegía a una Reina Ester.
Algo peculiar es que se usan disfraces y Yafe lo explica así: “Tiene que ver con que las cosas no siempre son lo que parecen ser”. Así por ejemplo, Ester era una concubina sin poder que termina salvando a su gente, el funcionario poderoso finalmente es humillado y el pueblo en llanto por su cercana muerte termina festejando por la victoria.
Otros aspectos son la presencia de Dios -nunca mencionado, pero considerado omnipresente- y que el pueblo judío se encontraba fuera de Israel, pero aún así se mantenía unido.”La fe y sus tradiciones son su propia tierra”, remarca el rabino. Además como se dice que Ester no tenía una buena historia previa, se señala que lo importante no es tanto el pasado propio, sino el futuro que uno puede construir.
Respeto islámico y budista
Desde el Centro Islámico Árabe de Mendoza destacaron que se trata de la única festividad cristiana marcada por el calendario lunar que ellos utilizan. Su presidente, Mohamed Taha, explicó que tomaban esta fiesta con mucho respeto: “Para completar nuestra fe tenemos que creer y respetar las religiones que Dios transmitió previamente. Creer en lo que Dios transmitió a Mahoma y a los profetas anteriores. Si no, no cumplimos con nuestra fe”.
Según aclaró este representante, para ellos Jesús es hijo de María Virgen y el único profeta nacido como tal por obra y gracia de Dios, ya que tanto Moisés como Mahoma eran adultos cuando recibieron el mensaje. Según las enseñanzas de este último, debían “respetar las religiones anteriores con libros como la judía con el Tora y la cristiana con la Biblia”.
En cuanto a grandes conmemoraciones está la Id Al Fitr o Festividad del Desayuno después de ayunar en el mes del Ramadán. La mayor es la Id Al Adha o Festividad de Sacrificio que recuerda cuando Dios pide a Abraham sacrificar a su hijo y antes de hacerlo lo detiene. Allí se hace un rezo y se faenan animales, se come un poco y lo demás se dona a gente necesitada. Además marca el cierre de la peregrinación a la Meca que todo musulmán que pueda debe hacer alguna vez en la vida.
Por el budismo, María Celia Lamena explicó que hay muchos linajes y algunos creen en Dios y Jesucristo bajo el nombre de Isa Buda. Es el caso del Ven Mº Tashi Dhondup, referente interreligioso del budismo en Mendoza
Lamena explicó que viven Semana Santa intensamente al igual que los cristianos: “El gran regocijo en el budismo en estas fechas es el triunfo de la vida sobre la muerte, por eso como todas las religiones asiáticas son trascendentalistas van mas allá de la vida y de la muerte, y pasa todo por meditar sobre el ego y trascenderlo”. Prenden velas y sahumerios, rezan, cantan mantras, practican ayuno y salen de ellos con almuerzos compartidos mientras comparten historias de monjes.
“La festividad equivalente de Semana Santa en el budismo es Weshak, donde se celebra el nacimiento, la iluminación y la muerte de Shidarta Gautama, ‘El Buda’, en luna llena en tauro”, explicó.
Dentro del cristianismo
Aparte de la Iglesia Católica, otros grupos como la Iglesia Anglicana conmemoran estos días. “Como cristianos podemos afirmar que la Semana Santa es la celebración más importante, ya que representa lo que Jesucristo hizo por nosotros: dio su vida para el perdón de nuestros pecados y así reconciliarnos con Dios mismo”, aseguró Alejandra Civit, ministro laico de la iglesia “El señor de la Viña”.
Una postura similar compartió Porfirio Patzi, del protestante Ejército de Salvación, que aseguró que la comunidad recordaba la pasión y celebraba el domingo. “El Hecho de la resurrección, trae consigo la redención de una muerte física a una vida Eterna prometida por Dios.
Ahora, el desafío es creer que todo esto sucedió por causa de uno, confesando a Jesucristo como Rey y Señor sobre nuestras vidas; llevando una vida también de sacrificio y amor por el prójimo”, comentó Patzi.
Por estos días, el catolicismo conmemora las últimas horas en la vida de Jesucristo: hoy, con la Última Cena, se recuerda la institución de la eucaristía y del sacerdocio; mañana, el camino hacia la cruz; el domingo, la Resurrección.
La Pascua judía
En el rito israelita, la celebración propiamente dicha se llama Pesaj, que en español significa “salteo” y que recuerda la salida de la esclavitud de Egipto. Aishlatino.com lo explica de este modo: “Pesaj es una festividad de 8 días de duración (7 días en Israel). Su nombre deriva del hecho que durante la última plaga -la muerte de primogénito- Dios ‘pasó por sobre’ las casas judías”.
Vinculando con la religión cristiana, el rabino Felipe Yafe explica que Cristo en la Última Cena como judío que era estaba haciendo esta celebración. Igual cabe aclarar que esa cena sería el comienzo de Pesaj y que importa mucho cumplir las leyes y los estatutos. Por ello, esos días no pueden comer nada leudado ya que con la huida apresurada no tuvieron tiempo de fermentar el pan, de allí los panes ácimos.
La comida es fundamental en la simbología, ya que a través de la cena Seder (orden) se recuerda la historia y así, por ejemplo, se comen hierbas amargas para sentir la esclavitud. Incluso, para estas cenas hay hasta dos semanas de preparación previas y se utiliza una vajilla especial. Según Yafe, el sentido tiene que ver con valorar una libertad que antes era un privilegio de reyes. “Cada hombre debe verse a sí mismo como si hubiera salido de Egipto”, recordó parafraseando las escrituras.