La industria espacial rusa respiró aliviada ayer después de que la nave Progress acoplada a la Estación Espacial Internacional (ISS) lograra encender sus motores y corregir la órbita de la plataforma, tres días después de lo previsto.
La industria espacial rusa respiró aliviada ayer después de que la nave Progress acoplada a la Estación Espacial Internacional (ISS) lograra encender sus motores y corregir la órbita de la plataforma, tres días después de lo previsto.
“En la noche del domingo al lunes, la órbita de la ISS fue corregida con éxito”, informó la agencia espacial Roscosmos a los medios rusos, tras dos incidentes el fin de semana que habían puesto en duda la fiabilidad de la industria espacial rusa.
La nave Progress M-26M, acoplada al módulo Zvezda, logró corregir la órbita de la ISS, colocándola a la altura deseada, lo que permitirá el regreso a la Tierra de tres tripulantes en junio.
Esta maniobra debía haber sido completada la noche del viernes pero tuvo que ser anulada después de que los operadores rusos no lograran encender los motores de la nave.
Horas después, Rusia anunció que había “perdido” un satélite mexicano de telecomunicaciones, al producirse un fallo en el lanzamiento del cohete portador.
El fallo en el lanzamiento del cohete que portaba el satélite de telecomunicaciones implicó que el sistema, con varias toneladas de combustible tóxico, cayera en la región de Chita, en Siberia, aunque la mayor parte se desintegró en la atmósfera.
El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, exigió el sábado explicaciones al jefe de Roscosmos, Igor Komanov, dando a entender que podría haber despidos y prometiendo que los culpables pagarán los errores “de su propio bolsillo”.
Las autoridades pusieron en marcha una comisión de investigación, que se desplazó al lugar de fabricación del motor fallido, en Voronej, en el centro del país.
“Este accidente es la consecuencia de una crisis sistémica de la industria” espacial, denunció en un comunicado el viceprimer ministro ruso, Dimitri Rogozin, que prometió reformas firmes y dijo que el gobierno impulsará un proyecto de ley que será estudiado hoy por la Duma.
“Ya no tenemos derecho al error”, añadió Rogozin, que anunció que no se volverán a lanzar cohetes Proton hasta que se conozcan las conclusiones de la comisión de investigación.
El año pasado Rusia ya había despedido al director de la agencia espacial tras varios fracasos.