Un cambio rotundo de vida tras la pandemia llevó a Lee Bodell y Aimee Bedford a tomar una decisión drástica en Inglaterra. Junto a sus hijas de 10 y 9 años, la pareja vendió su hogar de cuatro habitaciones para recorrer el mundo, cambiando las jornadas agotadoras por la libertad del trabajo remoto.
Durante años, Lee trabajó hasta 50 horas semanales como camionero de vehículos pesados y llevaba ocho años sin faltar un solo día por enfermedad. Sin embargo, el freno impuesto por la emergencia sanitaria lo llevó a replantearse prioridades al sentir que solo existían y no vivían.
El negocio digital: un nicho de energía solar para casas rodantes
El sustento de la travesía no se apoya en el turismo ni en la creación de contenido, sino en un negocio digital con un nicho técnico específico. Lee comercializa paneles solares para autocaravanas y casas móviles a través de eBay y de su propio sitio web. Al atender un mercado enfocado en la vida itinerante, la gestión requiere solo 10 horas semanales de trabajo remoto y genera entre 590 y 1.180 euros a la semana.
Para financiar la partida, la pareja vendió su casa por 390.000 euros, obteniendo una ganancia neta de 165.000 euros tras saldar la hipoteca. Con esos fondos como reserva, compraron pases de tren de primera clase por 2.100 euros para trasladarse por Francia, Países Bajos, Alemania, Suiza e Italia.
Presupuesto controlado y el salto proyectado hacia Asia
La clave para prolongar el viaje de manera indefinida radica en la combinación del ingreso e-commerce con una estricta disciplina en los consumos diarios. La familia evita comer en restaurantes y prioriza alojamientos alejados de los epicentros turísticos para volcar sus recursos a experiencias. Hasta el momento, el trayecto europeo demandó un gasto estimado de 7.000 euros.
El próximo tramo del itinerario contempla volar a Tailandia para pasar las fiestas de fin de año. En el sudeste asiático proyectan residir con un presupuesto mensual inferior a los 1.800 euros. Bajo la firma the_bodell en redes sociales, la familia mantiene su ruta abierta hacia el futuro, evaluando radicarse de forma definitiva en el extranjero si encuentran el lugar adecuado.