Entre las recetas para resolver una cena sin harina, la tortilla de cebolla y huevos requiere pocos ingredientes y una sola sartén. La clave está en cocinar primero la verdura: si queda tierna antes de incorporar el huevo, la preparación consigue una textura pareja y un sabor más suave.
No necesita harina para mantener la forma. El huevo aporta la estructura cuando se cocina, mientras que la cebolla suma humedad. Para que el resultado sea fácil de dar vuelta, conviene preparar una tortilla pequeña y relativamente fina.
Qué ingredientes necesitás para preparar la tortilla
Para una porción abundante o dos pequeñas, reuní los siguientes ingredientes:
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1 cebolla mediana, de aproximadamente 150 a 180 gramos.
2 huevos.
2 cucharaditas de aceite, divididas entre la cocción de la cebolla y la tortilla.
Sal y pimienta, a gusto.
Opcional: 2 cucharadas de queso rallado.
Opcional: perejil picado u orégano.
El queso puede aportar sabor y una textura más untuosa, pero no es necesario para unir la preparación. Una sartén antiadherente de 18 a 20 centímetros facilita la cocción y permite obtener un espesor moderado.
Cómo hacer la receta de cebolla y huevos, paso a paso
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Pelá y cortá la cebolla. Dividila en tiras finas o cubitos pequeños, de tamaño similar, para que se cocinen de manera uniforme.
Cocinala a fuego medio bajo. Colocá una cucharadita de aceite en la sartén y agregá la cebolla con una pizca de sal. Revolvé cada tanto durante unos 10 a 15 minutos, hasta que esté blanda y translúcida.
Controlá la humedad. Si empieza a pegarse antes de ablandarse, incorporá una cucharada de agua. Antes de retirarla, dejá que se evapore el líquido: no debe quedar un charco en la sartén.
Prepará los huevos. Batilos en un bowl con pimienta y los condimentos elegidos. Agregá la cebolla después de dejarla entibiar unos minutos. Incorporá el queso si decidiste utilizarlo.
Volvé a calentar la sartén. Distribuí la cucharadita de aceite restante, volcá la mezcla y acomodá la cebolla para que no quede concentrada en un solo sector.
Cociná y girá. A fuego bajo, tapá y cociná aproximadamente cuatro a seis minutos, hasta que la base se sostenga. Dala vuelta con ayuda de un plato y terminá del otro lado durante unos dos a cuatro minutos.
Cómo lograr un centro tierno sin dejar huevo crudo
Los tiempos son orientativos: cambian según la sartén, la hornalla y el espesor. Buscá una superficie dorada y un interior completamente cuajado. Para comprobar la cocción con termómetro, las mezclas con huevo deben alcanzar aproximadamente 71 °C en el centro.
La textura cremosa debe venir de la cebolla tierna y la cocción suave, no de dejar el huevo líquido. Un fuego demasiado alto puede oscurecer la base mientras el centro todavía está crudo.
Servila recién hecha con una ensalada de tomate o verduras de estación. Si preferís una tortilla más dorada, cocinala unos instantes adicionales sin tapa, vigilando la base para que no se queme ni se reseque.