8 de octubre de 2026 - 15:30

China pone en la mira a un país de América del Sur para impulsar un ferrocarril que conectaría el Atlántico con el Pacífico

Estudian unir las redes de Brasil con el puerto peruano de Chancay para recortar a 27 días los envíos de granos a Shanghái.

China avanza en los estudios técnicos con Brasil para conectar por tren el océano Atlántico con el Pacífico a través de Perú. La iniciativa busca integrar rutas ferroviarias existentes y construir nuevos tramos hacia el megapuerto de Chancay, acortando drásticamente los tiempos de navegación y los costos del comercio con Asia.

El acuerdo bilateral firmado en julio de 2025 encomendó la factibilidad técnica al China Railway Economic and Planning Research Institute y a la estatal brasileña Infra S.A.. La propuesta plantea articular vías en funcionamiento con nuevos trazados que crucen el Mato Grosso hasta la frontera amazónica.

Un nudo logístico diseñado para acortar la ruta marítima

La verdadera razón detrás del impulso de Pekín radica en la operatividad del puerto de Chancay, desarrollado junto a la naviera Cosco Shipping. Este nodo costero conecta directamente con Shanghái en unos 27 días de navegación, superando la eficiencia de las rutas tradicionales del Atlántico. Para los productores sudamericanos de soja, maíz y minerales, el ferrocarril ofrecería un corredor terrestre directo hacia el océano Pacífico.

El recorrido proyectado integra las líneas FIOL y FICO hasta el polo agrícola de Lucas do Rio Verde, extendiéndose luego por los estados de Rondônia y Acre. Desde allí, la traza prevé internarse en suelo peruano pasando por Pucallpa a lo largo de 904 kilómetros, tramo que requerirá la aprobación formal del gobierno en Lima.

Plazos de ejecución y barreras geográficas

Los estudios técnicos preliminares demorarán entre 18 y 20 meses, reduciendo considerablemente los plazos originales previstos por las autoridades locales. De confirmarse la viabilidad financiera, el inicio de las obras dependerá de la concesión de licencias ambientales y acuerdos tripartitos.

Superar la geografía de la Amazonía y la cordillera de los Andes representa el mayor desafío de ingeniería para el tendido ferroviario. De concretarse en simultáneo los frentes de trabajo, la infraestructura podría estar operativa en aproximadamente cinco años, consolidando una red bioceánica alternativa para la región.

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