Un Plan de Ordenamiento Territorial tiene por finalidad organizar la ocupación del espacio geográfico de un territorio, cómo usarlo para que sea sustentable, incluyendo límites para el crecimiento. Ese plan requiere un tiempo durante el cual se construyen los elementos necesarios, comprendiendo etapas de elaboración del conocimiento territorial, en diálogo con los actores sociales que desarrollan sus actividades en el área.
Cuando se trata de los planes municipales, es frecuente la contratación de consultores especializados en este proceso, para conducir las actividades. El municipio de Rivadavia fue pionero en esta tarea, ya en el 2007 inicia un trabajo de diagnóstico territorial y sistematización de bases de datos. En el 2009, junto con la sanción de la Ley Provincial de Ordenamiento Territorial reanuda las tareas, con participación de distintos actores e instituciones, concluyendo en el 2011 con la aprobación definitiva del Plan Estratégico Municipal por unanimidad del Consejo Deliberante, por Ordenanza 4600/11.
Entre otras cosas, se creaba una comisión mixta de diferentes actores sociales que debían participar en la implementación de las líneas de acción surgidas de los 28 talleres participativos desarrollados, con propuestas orientadas a asegurar la continuidad de la planificación. El municipio hacía punta en un proceso participativo que legitimaba las propuestas, presentando además un libro “Construyendo Rivadavia con participación”, en 2014 en el ámbito de la Legislatura Provincial.
Lamentablemente no se concretó la aplicación del Plan hasta ahora, como se prometió a la población, se desconocen los motivos pero se sabe que hubo cambio de Gobierno municipal y a pesar de mantener el mismo color político, se guardaron o archivaron los materiales que registraban el trabajo. El actual gobierno municipal de Rivadavia, vuelve ahora a construir un nuevo Plan, desconociendo el anterior, sin dar explicaciones de “Qué paso?".
¿Es posible que las autoridades municipales de Rivadavia desconozcan la propia normativa? ¿Es posible que siendo un municipio de avanzada, con el respaldo científico plasmado en libro e informes técnicos, con aceptabilidad social y política, se archive el material con total desaprensión? Con el sentido común que debería primar en toda gestión pública, no se explica por qué gastar reiteradamente en el mismo trabajo, recursos económicos del Estado Municipal.
Tal vez por desconocimiento, tal vez por incomprensión en la temática de Ordenamiento Territorial, por parte de varios actores sociales, especialmente los gestores de gobierno, durante esta última década se advierte un malgasto de recursos económicos, mientras el territorio sigue ocupándose sin planificación. La incorporación de amigos en puestos claves, sin capacitación, que van cambiando en cada cambio de gobierno, con gastos en sueldos y también en capacitación, práctica reproducida por cada gobierno en un sin fin de inicios haciendo “borrón y cuenta nueva”.
Mientras se van produciendo estas situaciones la dinámica territorial provoca que la ocupación se materialice espontáneamente, generando el crecimiento desordenado hacia todos lados sin control, en este estado queda entonces la pregunta ¿Es eso lo que ciertamente se quiere?, dado que cuando existe decisión política se toma y se avanza, sin embargo se advierte que en este tema, el discurso es claro pero también lo es el desordenamiento territorial.