11 de abril de 2018 - 00:00

Riesgo de guerra comercial: China promete más apertura

El presidente Xi Jinping anunció un recorte arancelario para los vehículos procedentes de EEUU generando reproches en la Casa Blanca.

El presidente chino, Xi Jinping, prometió que recortará este año los aranceles para los coches, entre otras medidas destinadas a abrir la economía de su país, respondiendo indirectamente a uno de los principales reproches de Estados Unidos en la disputa comercial entre ambos países. 

"China entrará en una nueva fase de apertura", sostuvo el presidente chino en un discurso pronunciado ante los altos responsables internacionales que asistieron al Foro de Boao para Asia, una conferencia conocida como el "Davos chino". 

"China no está tratando de lograr un excedente comercial", aseguró Xi, en un momento en que el inmenso déficit de Estados Unidos con respecto al gigante asiático, que sumó 375.000 millones de dólares en 2017, es uno de los principales motivos de queja del presidente estadounidense, Donald Trump.

Después de que Trump amenazó con imponer aranceles por valor de 150.000 millones de dólares a las importaciones chinas, Xi se comprometió a abrir el mercado de su país, a aumentar las importaciones y a proteger los derechos de propiedad intelectual. "La globalización económica es una tendencia irreversible del momento", dijo Xi en el foro.

"La puerta de China se está abriendo, no cerrando, y sólo se va a abrir más y más", afirmó en su discurso. Xi anunció una reducción significativa de los aranceles para los coches este año pero también nuevas medidas para proteger la propiedad intelectual. 

“Cuando un coche es enviado a Estados Unidos desde China, tiene que pagar un arancel del 2,5%. Cuando un coche es enviado a China desde Estados Unidos, ahí el arancel a pagar es del 25%”, dijo Trump en Twitter el lunes.

El estadounidense también volvió a criticar los acuerdos comerciales de su país, que tildó de “horribles”, y afirmó que el país “saldrá más fuerte” cuando hayan terminado las negociaciones.

"LA GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA ES UNA TENDENCIA IRREVERSIBLE DEL MOMENTO."

El presidente estadounidense acusó a Pekín de prácticas comerciales desleales, especialmente del "robo de propiedad intelectual" y de la "transferencia forzada de tecnología", que han conducido al colosal déficit comercial, unas acusaciones que Pekín niega.

Ayer China denunció a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por la decisión de la administración Trump de imponer aranceles al acero y al aluminio chinos, según un documento publicado por el propio organismo.

En su denuncia las autoridades de Pekín piden en concreto “la apertura de consultas con el gobierno de Estados Unidos” sobre “algunas medidas contra los productos de acero y aluminio”.

Las consultas son la primera etapa en el proceso de resolución de diferendos que establece la OMC y que puede durar años.

Un rápido cambio de postura

China había considerado el lunes que las negociaciones comerciales con Estados Unidos resultaban “imposibles en las condiciones actuales”, a pesar del tuit del presidente estadounidense, Donald Trump, en el que se dijo convencido de lograr un acuerdo para poner fin a la creciente tensión comercial.

“Hasta ahora, los responsables estadounidenses y chinos no se han comprometido en ninguna negociación sobre los diferendos comerciales. En las condiciones actuales, es imposible para ambas partes sostener conversaciones sobre el tema”, había expresado Geng Shuang, portavoz de la diplomacia china en una conferencia de prensa.

Sin embargo, la postura dada a conocer ayer por el presidente chino en el importante foro internacional en su país puso de manifiesto un viraje notable en la postura de su gobierno desde el punto de vista del comercio bilateral con EEUU.

De esta manera, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció ayer, también mediante las redes sociales, a su homólogo chino Xi Jinping por “sus amables palabras”, tras el discurso en el que Xi pareció responder punto por punto a los ataques del multimillonario en materia de comercio.

No obstante, la Casa Blanca prefirió no avanzar mucho con los elogios y aclaró que “se necesitaban medidas concretas antes de que Washington considerara eliminar los aranceles contra Pekín”.

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