Durante los últimos tiempos se ha intentado instalar la idea de que hay una “crisis” en el sector agrícola mendocino. Por supuesto, algunos productores y/o algunos sectores en particular no han tenido un buen resultado económico de sus explotaciones.
Sin embargo, entendemos que por lo general la agricultura tiene sectores a los que les va mejor que a otros, según las condiciones de cada temporada, ya que son muchas las variables que inciden en ello.
En el caso particular de la vitivinicultura (el cultivo más relevante del agro mendocino), el resultado que obtuvieron la mayoría de sus actores durante 2017 no muestra los signos de “crisis” o “falta de rentabilidad”, como algunos medios o dirigentes pretenden instalar.
La Jefatura de Gabinete del Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía realiza un seguimiento continuo de los resultados que arrojan 20 modelos productivos teóricos, pero representativos de la realidad vitícola de la provincia, según distintas variables como el sistema de riego, la disponibilidad de malla antigranizo, el sistema de conducción, la variedad de uva y la zona en la que están plantados.
Los primeros 5 modelos del cuadro representan a unas 55.000 hectáreas de viñedos (cerca del 35% del total provincial) y corresponden a variedades destinadas a la elaboración de vinos de calidad, principalmente.
Los modelos 6 al 11 son representativos de la vitivinicultura masiva con destino a vinos genéricos y mosto, que suman el 55% de la superficie productiva de Mendoza.
Finalmente, los modelos 12 al 20 representan una parte minoritaria de la vitivinicultura (10% de la superficie), pero que requieren una importante desagregación por las diferencias existentes entre los viñedos del Sur provincial, sobre todo por la mayor incidencia de granizo y la dispersión varietal.
Los números son elocuentes:
1. Los modelos cuyo destino son la elaboración de vinos de calidad arrojaron resultados positivos en todo el territorio provincial, cualesquiera fueran sus características tecnológicas y la región donde se encuentran.
2. En términos generales, los modelos productivos que apuntan a los vinos genéricos o a la elaboración de mosto son los que "peores" resultados obtuvieron. No obstante, los productores de este segmento que tuvieron "altos" rindes por hectárea, también ganaron una "buena" renta.
3. En el Sur provincial, la malla antigranizo es una variable significativa al momento de analizar los resultados económicos de los viñedos.
En suma, si bien es cierto que uno de los temas más discutidos dentro de los negocios agrícolas son los costos y la rentabilidad, estos modelos brindan un “espejo” donde mirarse con el diario del lunes en la mano.
Probablemente, muchos de los viñateros que lean estas líneas ya están con su pensamiento concentrado en el resultado de la presente vendimia y ya poco les importe lo ocurrido en 2017. Sin embargo, entendemos que es relevante cerrar bien cada capítulo antes de seguir avanzando en la lectura del ciclo.