El canciller brasileño, José Serra, calificó de “tonto” el pedido de explicaciones sobre la legalidad del juicio político contra la presidenta suspendida, Dilma Rousseff, realizado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, el cual fue respondido también por el Congreso, que negó que se trate de un “golpe de Estado”.
“La OEA envió un documento tonto, malhecho, y quien tiene que responder por el juicio político es el Congreso, no el Poder Ejecutivo. Entonces yo pasé la respuesta al Congreso”, dijo el canciller Serra.
La comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) envió una misiva con cuestionamientos, al responder a un pedido hecho por tres diputados del Partido de los Trabajadores y un senador del Partido Democrático Laborista (PDT).
Según Serra, no existe un golpe o estado de excepción en Brasil: “Quien siguió el tema de cerca sabe que es un proceso constitucional supervisado por el Poder Judicial, Brasil es absolutamente democrático”.
La misiva fue enviada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en respuesta al pedido de una intervención urgente del organismo continental por parte del PT para anular el juicio político.
El Congreso respondió al pedido de la CIDH, sosteniendo que se cumplieron “todas las prerrogativas constitucionales, legales y reglamentarias”.