Una de las grandes curiosidades del espacio acaba de quedar plasmada en una misma fotografía. Fueron necesarias aproximadamente 200 horas de observación para registrar los restos de cinco supernovas que explotaron de manera independiente hace miles de años y todavía dejan enormes estructuras de gas visibles en nuestra galaxia.
La imagen fue obtenida desde el Observatorio de Oukaïmeden, en Marruecos, y NASA la publicó el 24 de septiembre como su Astronomy Picture of the Day. El resultado abarca una región extraordinariamente extensa de la constelación de Auriga.
Qué muestran los restos de cinco estrellas que explotaron
Las cinco estructuras tienen nombres bastante menos sencillos que la fotografía: G181.1+9.5, G182.4+4.3, G179.0+2.6, G180.0−1.7 y G178.2−4.2.
Una de ellas es particularmente conocida.
G180.0−1.7 también recibe el nombre de Sh2-240 o Nebulosa Espagueti, debido al enorme entramado de filamentos que forma sobre el cielo.
Lo que aparece en la fotografía no son cinco estrellas explotando en este momento. Son remanentes de supernova: estructuras producidas después de explosiones estelares ocurridas en el pasado.
Cuando cada explosión lanzó material hacia el espacio, creó una envoltura de gas que continuó expandiéndose. En la imagen, esas estructuras aparecen como delicados filamentos: el hidrógeno está representado en rojo y el oxígeno en azul.
Y no existe una única explosión detrás de toda la escena. NASA aclara que las cinco ocurrieron independientemente, a distintas distancias de la Tierra.
Los remanentes se encuentran a distancias que llegan hasta varios miles de años luz y sus edades estimadas alcanzan decenas de miles de años.
Esto abre incluso una posibilidad extraordinaria: según NASA, seres humanos de épocas antiguas podrían haber presenciado algunas de estas explosiones como estrellas nuevas extremadamente brillantes que después se fueron apagando durante semanas o meses.
Por qué hicieron falta unas 200 horas para conseguir la imagen
La escala de la fotografía ayuda a entender el desafío.
El campo registrado equivale aproximadamente al área que ocuparían 1.000 lunas llenas colocadas juntas sobre el cielo. Es decir, no se trata del primer plano de un único objeto astronómico, sino de una enorme región de Auriga.
Para conseguir suficiente información de estructuras tan tenues, los autores acumularon aproximadamente 200 horas de observaciones desde Marruecos. La imagen final permite revelar filamentos que resultan extremadamente débiles frente al fondo celeste.
La fotografía incluye además otros objetos conocidos. NASA señala el cúmulo abierto M37 y la Nebulosa Renacuajo, que aparecen dentro del mismo gigantesco campo junto con los cinco remanentes.
La imagen fue realizada por los astrofotógrafos Stephane Vetter y Yann Sainty, mientras que la explicación publicada por NASA estuvo a cargo de Cecilia Chirenti, de NASA Goddard, la Universidad de Maryland y CRESST II.
La escala temporal es quizá la mayor de las curiosidades de esta imagen del espacio. Las estrellas desaparecieron hace miles o decenas de miles de años, pero sus supernovas dejaron enormes estructuras que continúan expandiéndose. Y hicieron falta 200 horas de observación para reunir los restos de cinco de aquellas explosiones en una sola fotografía.