Taras Zvir había decidido conectarse a Uber durante unas horas cuando aceptó un viaje aparentemente normal en Filadelfia. Su pasajero era Justin Anderson, de 41 años, quien debía llegar hasta Warminster para cumplir apenas su segundo día en un nuevo trabajo.
Durante buena parte del trayecto conversaron con normalidad. Pero cuando estaban llegando al destino, Zvir observó que Anderson transpiraba de manera intensa y comenzaba a perder el control de su cuerpo. Poco después dejó de responder.
Lo sacó del vehículo y llamó inmediatamente al 911
El conductor entendió que no podía continuar el viaje como si se tratara simplemente de un pasajero dormido.
Detuvo el auto, llamó al servicio de emergencias y explicó lo que estaba ocurriendo. Cuando Anderson quedó completamente inconsciente, abrió la puerta, lo sacó del vehículo y lo acostó sobre el suelo.
El pasajero, Justin Anderson
Desde la central de emergencias comenzaron a darle indicaciones. Zvir inició entonces maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras esperaba la llegada de la ambulancia. Calculó posteriormente que realizó RCP durante unos seis a ocho minutos.
Los médicos descubrieron una hemorragia cerebral
Anderson fue trasladado de urgencia al hospital. Una tomografía reveló una importante hemorragia en el lado derecho del cerebro y los médicos realizaron una craneotomía para aliviar la presión.
Después fue sometido a un procedimiento endovascular para intentar controlar el origen del sangrado.
El diagnóstico posterior fue un hematoma subdural provocado por una fístula arteriovenosa, una conexión anormal entre una arteria y una vena que, según la familia, probablemente había estado presente desde el nacimiento sin haber dado síntomas.
Las imágenes médicas también mostraron tres accidentes cerebrovasculares isquémicos derivados del episodio.
El conductor había trabajado antes en una ambulancia
La rapidez de Zvir no fue completamente casual. Aunque manejaba para una aplicación como actividad complementaria, tenía experiencia previa conduciendo ambulancias, algo que pudo ayudarlo a mantener la calma mientras Anderson quedaba inconsciente.
Su madre, Debbie Anderson, sostuvo posteriormente que la actuación del conductor había sido decisiva para que Justin llegara con vida al hospital.
La familia inicialmente ni siquiera sabía quién era el hombre que lo había auxiliado. Comenzaron a buscarlo públicamente para agradecerle en persona.
La madre finalmente pudo conocerlo
Pocos días después consiguieron encontrar a Taras Zvir. El 13 de marzo de 2025, Debbie se reunió personalmente con él y pudo agradecerle lo ocurrido. El conductor intentó restarle importancia al episodio y aseguró que esperaba que cualquier otra persona hubiera hecho lo mismo.
La historia también dejó una coincidencia difícil de ignorar. Justin normalmente podía haberse trasladado por sus propios medios.
Ese día pidió un viaje para llegar a su nuevo trabajo. Si hubiera estado solo o conduciendo cuando comenzó la hemorragia, probablemente no habría tenido a alguien capaz de detenerse, pedir ayuda y comenzar RCP en cuestión de minutos.