14 de marzo de 2016 - 00:00

Respuesta a ecologistas

En respuesta a las agraviantes manifestaciones sobre mi persona y el futuro de nuestro Zoo, en la nota publicada en Opinión el pasado 16 de febrero, me veo en la necesidad de hacer aclaraciones importantes.

La calificación de “fundamentalistas” a los autores del proyecto, se apoya en mi concepción del término por cuanto éste se corresponde con personas que quieren imponer una idea de manera intransigente, sin hacer concesiones ni aceptar y escuchar opinión alguna en contrario. La interpretación de fundamentalismo expresada por ellos corre por su cuenta.

Es ampliamente reprobable la forma pública utilizada para imponer el proyecto Ecoparque con información incompleta y confusa, y cómo han ignorado todas las sugerencias contrarias de profesionales idóneos en la materia, así como de prestigiosas y reconocidas instituciones nacionales.

En efecto, no tuvieron en cuenta las recomendaciones del Dr. Fidel Baschetto y del licenciado Claudio Bertonatti, reconocidos profesionales a quienes les pidieron opinión.

También ignoraron el informe conjunto emitido por la Federación Veterinaria Argentina y la Sociedad Argentina de Medicina Veterinaria. En dicho informe critican la mayoría de los artículos y en su conclusión expresan que “declinan adherir al presente proyecto cual formulado, e instan fuertemente a su reestructuración y modificación.”

Todas las instituciones -nacionales y provinciales- mencionadas que rechazaron el proyecto, lo hicieron luego de un minucioso análisis del mismo. Con relación a las veintidós personas que los autores dicen que lo apoyan, veinte no tienen relación con la Zoología. Sólo dos la tienen: uno de ellos el licenciado Claudio Bertonatti, a quien los autores mencionan como primer adherente del proyecto. Bertonatti no está de acuerdo con varias partes del proyecto Ecoparque.

En referencia a las instituciones, sucede algo parecido: hay algunas que nada tienen que ver con el tema y otras que son abiertamente contrarias a los zoológicos. Lo que es un factor que se repite, es la falta de una lectura y análisis a conciencia. Muchas personas e instituciones adhirieron sin haber analizado detenidamente el proyecto, pensando que era lo mejor para los animales, dejándose llevar por lo que les transmitieron los autores y más de uno se ha sentido sorprendido en su buena fe.

Los autores no niegan ninguna de mis concretas y graves críticas a varios puntos del proyecto Ecoparque, que van desde una serie de imposiciones y trabas para impedir trabajar correctamente, hasta prácticas aberrantes con los animales. Ello sencillamente porque no tienen argumentos para hacerlo, y si alguien duda puede leer lo escrito por los autores en la Legislatura.

Para ocultar la gravedad de lo denunciado, sólo se limitan a intentar desprestigiar mi imagen y a hablar maravillas del Ecoparque, contradiciéndose con la letra del mismo. Ofenden a millones de personas que aprecian y se dedican a los zoológicos, tratándolos de explotadores o cómplices de estos.

El año pasado, los zoos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, recibieron más de tres millones de visitantes. Esta cifra, supera en un 50% al total de la población de Mendoza. Mundialmente, los zoológicos recibieron, en 2014, la visita de más de seiscientos millones de personas, según el organismo que los nuclea.

Las partes son bien diferenciadas. La gente que entiende sobre zoológicos y se oponen al Ecoparque y los que están a favor del mismo. Es opinión unánime de todos los que entienden y han analizado el proyecto en profundidad que el Ecoparque no tiene ninguna posibilidad futura de sobrevivir, tal como ya se explicó en mi anterior nota.

Por ello, no se podrá hacer nada de lo que dicen que harán. Además, sobre las manifestaciones referidas a la investigación y lugar de vinculación de la comunidad científica, se debe tener en cuenta que a metros del Zoológico ya existe en Mendoza una delegación del Conicet llamada Centro Científico y Tecnológico (CCT) ex Cricyt, con varios institutos donde trabajan muchos investigadores y científicos que hacen lo que los autores transmiten que harán en el Ecoparque.

Estas mismas personas reclaman que se podría haber solicitado una reunión para plantear las disidencias, pero siempre evitaron cualquier diálogo. No obstante, ya que lo mencionan y como la ley aún no ha sido tratada, los invito públicamente, por este medio, a una reunión que podría efectuarse en las instalaciones del CCT – Conicet Mendoza, con representantes de los medios como testigos, para debatir sobre el proyecto presentado.

Esta reunión debe hacerse en un marco de seriedad, profesionalidad y respeto que la importancia del tema exige. Para ello, los impulsores del Ecoparque deberán defender su punto de vista con profesionales especializados en zoológicos y manejo de fauna en cautiverio y no con personas cuyo único argumento es que no les gustan los animales encerrados.

Por nuestra parte, además de profesionales locales, se convocará a destacadas figuras del área zoológica del ámbito nacional, incluidos el Lic. Bertonatti, y el Dr. Baschetto. Sólo tienen que fijar fecha.

De no aceptarse esta convocatoria, será una evidencia más de que la única intención de los autores del proyecto es usar al Ecoparque para terminar con el zoológico, y no para hacer algo mejor.

LAS MAS LEIDAS